[ CHAPTER FINAL ]

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Cuando el reloj en la pared apuntaba las siente en punto, Rindou pidió una pizza grande a delivery, a llegar el pedido, los tres la comieron viendo las películas infantiles que faltaban

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Cuando el reloj en la pared apuntaba las siente en punto, Rindou pidió una pizza grande a delivery, a llegar el pedido, los tres la comieron viendo las películas infantiles que faltaban. Pararon los minutos y ya eran casi la nueve de la noche y mando a cepillarse los dientes y dormir a ambos infantes mientras él se encargaba de limpiar el sofá y botar los envoltorios de las comidas chatarras, Rindou ni siquiera se acordó de lo que Takemichi le había encargado/dijo que dejó preparado en el refrigerador.

Pasaron algunos horas más y ya eran las once de la noche, y la pareja de casados regresaron a casa del trabajo, Ran y Takemichi al no encontrar o escuchar ruidos de las tres personas que vivían con ellos, supusieron que ya se encontraban dormidos y ante esa idea no quisieron molestarlos, por eso ambos se dirigieron de frente a su habitación a descansar por el gran pesando día que tuvieron en la empresa.

Al día siguiente Takemichi reviso la refrigeradora para hacer el desayuno  y al hacerlo su sorpresa fué encontrar todavía las comidas que había preparó intactas el pasado día, se enojó. Se dijo así mismo que seguramente no comieron algo saludable sus pequeños hijos. Así que en el desayuno le preguntó a Ren si su tio Rindou, les había dando alimentos saludables día que los cuidó, este respondio que si –Y obvio Ren no diría la verdad–, después le pregunto lo mismo a Akemi y este también respondió lo mismo que su hermano mayor, pero mostrando duda en el rostro y voz levemente.

Y como Takemichi sabía que el niño este no sabía mentir bien, le digo que no le agradaba y tampoco amaba a los niños mentirosos, al escuchar aquello, Akemi soltó la sopa llorando y no quería que su mamá, dejará de amarlo por mentir.

...

Tío, dijo que no dijera nada pero no regañes y castigues a tío, mamá. Por favor —rogo el pequeño niño ojiazul con las manitas juntas a su madre, el mayor no quiso verle a los ojos, porque sabía que caería con esa mirada de cachorro abandonado.

...

Takemichi se hizo una furia a oir la verdad, y fué al ataque de Rindou, lo castigó con no hablaré y no hacerle su comida favorita por un mes. Pero eso después fue olvidado porque pasaron una semana y pues le hizo la comida favorita de Rindou y le hablaba, por que él mismo sabía que cuando se enoja con alguien se le pasa rápido ese enojó, Takemichi era un persona de buen y hermoso corazón.

Pero lo que él nunca olvidaría, seria que en un callejón oscuro encontró al amor de su vida y ahora era su esposo, con el hombre que formó una hermosa familia, amaba a Ran, a sus mellizos, Ren, Akemi y su amigo e cuñado Rindou, a los que tendría con él por toda su vida o cuando sus pequeños hijos sean grande y decidan abandonar el nido o cuando Rindou se casase y formase su propio familia. Pero a Takemichi no le importaba pensar o le preocupaba todavía ese futuro, porque sabía que no estaría solo ante lo que pasará, porque sabía muy bien que solo necesitaba tener a Ran a su lado y eso le daba tanta felicidad, con solo tenerlo en mente y recordarlo.

DARK ALLEY.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora