Capítulo 20- Hazel

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Me desperté sola. Aaron ya se había levantado y arreglado. Solo quedaba yo.

Me levanté, me lavé la cara, me vestí con un vestido verde ajustado y corto de seda ─ el nuevo que compré ─ y me eché corrector y rubor. El vestido se enfundaba en mi cuerpo a la perfección. Me planché el pelo y salí, ya arreglada.

─ Buenos días ─ Aaron estaba en mi cuarto, debió entrar cuando yo estaba en el vestidor, ya listo para el día ─. Oye, princesita.

Joder...

─ Dime.

─ Lo de ayer...,no debió haber pasado ─ su mirada estaba algo oscura ─. Pero me gustó. ─ Confesó en voz baja.

Como para no gustarte, viendo cómo estabas.

─ A mí... también, creo. ─ Toqué mi pelo, algo incómoda y nerviosa.

Me dio un repaso descarado de arriba a abajo y reprimió una sonrisa.

─ Quieren que elijamos ya los decorativos de la boda. Elígelos tú, si quieres ─ dijo, cambiando de tema.

─ Está bien, luego los miro.

─ ¿Vienes conmigo? No quiero dejarte aquí sola. Te aburrirás ─ declaró.

Hice un mohín de «qué pereza...», aunque acabé aceptando.

─ Vale, me has convencido. ¿Dónde quieres ir?

─ Por ahí fuera ─ se encogió de hombros ─. Quiero despejarme un rato, llevo desde que me he levantado escuchando quejas de Cress porque «no voy bien peinado», «mi pelo está desordenado»... No suelo prestarle atención.

Consiguió arrancarme una risa.

─ Está bien, deja que coja mi bolso ─ cogí un bolso blanco y pequeño, suficiente para meter el teléfono móvil, un poco de dinero, bálsamo labial y un chicle ─. Lista.

♕♕♕

Salimos a la calle sin guardaespaldas ni nada de eso. Tan solo él y yo. Íbamos charlando y de vez en cuando, nuestras manos tenían un pequeño roce, que transmitían electricidad dentro de mí.

─ ¡No me lo puedo creer! ─ Escuchamos por detrás. Nos detuvimos y nos giramos. Un grupo de chicas se nos acercó. Estaban muy emocionadas, como si hubieran descubierto un nuevo continente ─. ¡Nunca los había visto en persona!

Nunca me gustó eso de la atención, que alguien se me acercara y eso, por lo que empecé a ponerme algo nerviosa. ¿Qué tenía que hacer? Cress nunca me dijo nada de eso.

─ ¡Hazel! ¿Puedes decirnos unas palabras? ¿Qué se siente al ser una estrella y tan conocida? ¡Qué ilusión! ─ Cuestionó una chica de piel morena, pelo trenzado y ojos brillantes, con emoción.

─ Hola ─ reí nerviosa. Comencé a temblar, esas cosas no me gustaban absolutamente nada, nadie me había dicho nada de cómo comportarme frente a los fanáticos, excepto una explicación superficial de Cress, y temía dar un paso en falso y arruinarlo todo ─. La verdad, no sé qué deciros, lo siento.

─ Simplemente di algo irrelevante de ti, no es más ─ puso una mano en mi antebrazo ─. Tranquila.

Recuerda, Hazel, nada de muestras de cariño en público...

Las chicas nos agradecieron nuestra presencia allí y se fueron chillando después de una breve conversación de monosílabos por mi parte de menos de tres minutos. Los tres minutos más incómodos de mi vida.

Una pequeña sonrisa tierna se me escapó al recordar cómo Aaron me había tratado de calmar ─ en vano ─.

─ ¿Nos vamos?
¿Eh? ─ Desperté de mi mundo ─. Sí, sí.

─ ¿Quieres ir a algún sitio en específico? ¿Quieres hablar? ¿Quieres tomar algo? Posiblemente Cress siga dando vueltas por el palacio y me niego a aguantarla.

Quiero que me beses.

─ Podemos dar un paseo mientras hablamos, como antes.

─ Está bien.

─ Oye Aaron ─ me frené. Necesitaba soltarlo ─. ¿Crees que puedes sentir lo mismo que sentías por Lynn, pero por otra persona?

Pasaron unos segundos, y no obtenía respuesta.

─ Sólo preguntaba. Si te incomoda, no contestes ─sonreí con intención de transmitir que no pasaba nada ─. Solo preguntaba por... curiosidad.

─ No incomoda, pero la verdad, no lo sé.

─ Aaron...

─ Sé adónde quieres llegar con todo esto. ─ Interrumpió.

No me dio tiempo a articular nada más, porque tiró de mi muñeca y me mantuvo a centímetros de su rostro.

El momento se sintió irreal, hasta un poco cliché, como en las películas, pero fue... ¿bonito?

Nos volvimos a besar, pero esta vez delicadamente. Como si tuviéramos todo el tiempo del mundo. Como si no hubiera nada a nuestro alrededor y solo fuéramos nosotros en un espacio infinito. Su delicadeza al tocarme era bestial. Parecía que quisiera que no me rompiera y por eso me tocaba de tal manera.

♕♕♕

Cuando llegamos, el rostro enfadado de Cress nos recibió.

─ ¡Id a la oficina!

No sabíamos qué pasaba. Fuimos a la oficina y cuando entramos, también estaba el padre de Aaron.

─ ¿Me podéis explicar qué es esta foto? ─ Kennel nos mostró una foto de nosotros dos besándonos en el bosque al que habíamos ido un día atrás ─. ¿Qué os dijimos de las caricias en público? Aquí podéis hacerlo todo lo que queráis, pero en público no.

─ Hazel, Aaron, sabíais muy bien esa norma. ─ Rebatió Cress, molesta.

─ La boda será en dos o tres días. ─ Soltó Kennel sin dar una mínima explicación .─Dos o tres. No más.

¿¡Qué!? ¿¡Ni un mes para prepararnos?

Nos dejaron solos. El estrés comenzó a reinar en mi cuerpo.

─ ¿Cómo que en tres días?

Eh, Hazel, cálmate. No pasa nada ─ me agarró las manos ─. Hazel, no. No te pongas nerviosa. No te preocupes. Tranquila, no te agobies.

Me faltaba el aire. Me dolía el pecho. Mis manos temblaban. Todas mis extremidades estaban heladas. Me estaba mareando. Todo era mi culpa.

No.

No.

No aquí.

No me podía dar un ataque de ansiedad justo aquí, llevaba mucho tiempo sin tener uno, ya los había superado. Y, lo peor de todo era que no sabía del todo por qué lo estaba teniendo.

─ Hazel, por favor, relájate ─ Aaron se pasó la mano por su cabello ─. Joder... ¿qué hago? ¿Qué te pasa exactamente?

Fue en vano. No respondí.

─ Ven aquí. ─ Me abrazó, después de rechistar ─. Ya está.

─ Lo siento... ─ solté con la voz entrecortada.

─Tranquila, ya está, cálmate, respira.



¿Promesa? [✔️ COMPLETADA] ©Donde viven las historias. Descúbrelo ahora