Capítulo XXIV

637 66 4
                                    

El día del juicio había llegado, Camila se arregló lo mejor que pudo y quedó con Rebeka en que los niños se quedarían en casa con ella, no quería someter a Sofia, que era la más grande, a mirar a sus padres de esa forma y escuchar las atrocidades que tal vez se hablaría en el lugar, por lo que Ally fue su perfecta compañía en ese momento, de camino se iba preparando mentalmente para aquel escenario, no estaba preparada para mirar a sus padres esposados, a pesar de que la relación con ellos nunca fue muy buena, sentía un gran pesar y dolor por todo lo que estaban pasando, pero tambien entendia que fue algo que se buscaron, no entendía aun cual fue la necesidad que los llevó a meterse en esos negocios sucios, o tal vez lo que ella no sabia era que la raíz de todo el dinero que tenían era por aquello, dejo escapar un suspiro, pensando en que ya tendría tiempo de preguntarles la verdad de todo, no la que ellos contarían en el juicio. 

Como era de esperarse la sala estaba repleta de gente, hoy era el primer juicio y estarían presente los imputados, aquello parecía un circo, pues Camila no conocía a nadie de esas personas presentes. Tomó asiento en el primer puesto del lado de los acusados, en donde estarían sus padres, los de Austin y el mismo, no era una manera de hacer ver que los apoyaba, no apoyaba en lo absoluto lo que habían hecho, mucho menos al chico Mahone quien le causó tanto daño e intentó matar a Lauren, pero era su deber estar ahí. 

-Mila - le llamo Ally, haciendo que la chica girará su rostro topándose con la inspectora Lauren Jauregui. 

La mujer a la primera no pudo notar la presencia de esos ojos café que la observaban desde la primera fila de los asientos, pues mucha gente se acercó a ella para felicitarla por su trabajo y los frutos de este y también por su acenso como jefa de todo el cuerpo policial. Una vez libre de la multitud camino a los primeros puestos del lado contrario a Camila y justo cuando iba a tomar asiento algo le dijo que levantara su rostro topándose así con ella, se detuvo en seco pues algo le impidió seguir, era la fuerza que la mirada de Camila infringía en ella, ese poder del amor que tanto la quemaba por dentro, el tiempo parecía correr en cámara lenta para las dos , ambos corazones latían con fuerza queriendo salirse de sus pechos y fusionarse en uno, se necesitaban tanto que cada latido lejos dolía, Lauren estaba luchando contra esas ganas de correr hacia ella y decirle que ese tiempo lejos le sirvió para darse cuenta de cuánto la amaba, pero la moral se lo impedía. 

Camila no pudo aguantarle la mirada un segundo más pues sentía que el aire faltaba en sus pulmones, por otro lado Lauren yendo en contra de sus principios no aguanto más y rápidamente salió en su dirección, siendo seguida por Dinah y Fernando. 

-Joder Lauren, aquí no -  se quejo en voz baja Dinah. 

-Camila -le llamó a su lado, haciendo que la chica se le erizará la piel con escuchar su voz. 

La menor alzo su rostro lentamente, encontrándose con aquellos esmeralda que le seguían robando el aliento. 

-¿Que necesita Inspectora Jauregui? - le preguntó con frialdad.

-Por favor, quiero hablar contigo, necesito contarte lo que pasó - le suplico. 

-No tengo nada que escuchar,  no tienes nada que contarme, todo está  muy claro, ahí está lo que querías de verdad, el poder que ahora tienes, felicidades, eres la jefa ahora a cuesta de la desgracia de una familia entera. 

El corazón de Lauren se partió en mil pedazos al escuchar aquellas crueles palabras. 

-No me digas eso por favor - le suplico, llenándose sus ojos de lágrimas. 

-Inspectora, ya es hora - le dijo Dinah, tomando a la chica delicadamente por el brazo, pues primeros imputados habían entrado en la sala. 

Camila fijó su mirada al frente, no sin antes limpiarse con rabia una lágrima que corrió por su mejilla, se había jurado a sí misma que no volvería a derramar una lagrima mas por la mujer que le había destruido la vida. 

Los primeros en entrar en la sala fueron los señores Mahone, seguidos de Alejandro y Sinue, Camila no pudo evitar levantarse de golpe al ver el estado de sus padres, Alejandro parecía que no había dormido en días y que la cárcel le estaba consumiendo, y qué decir de su madre, la mujer no era capaz ni de alzar el rostro, cuando llegaron cerca y notaron la presencia de su hija con mucha dificultad por las esposas que llevaban en sus manos, se acercaron a ella y Camila pudo tomarlos a ambos de las manos. 

-Sofia, Camila, ¿donde esta Sofia? - le preguntó su padre con desesperación. 

-Está bien papá, me dieron su custodia. 

-Gracias a Dios - exclamó el hombre con alivio, cerrando sus ojos. 

-Hija, ya no estas embarazada, ¿el bebé? - le preguntó esta vez su madre. 

-Nació, esta muy bien, es un niño muy fuerte - les respondió, dibujando una sonrisa en su rostro. 

-Dios Camila, cuánto lo siento hija, lo siento tanto por todo - le dijo su padre, derramando lágrimas de desesperación.

-Cuidate mi amor, cuidate mucho y cuida a tu hermana, aunque no nos creas te amamos hija - comentó su madre.

-Fé, haré todo lo que pueda para sacarlos de esto, creanme que no los juzgo y nada tengo que perdonarlos. 

Fueron las últimas palabras que cruzó con sus padres antes de que tomaran asiento en sus lugares, con un nudo en la garganta que la estaba asfixiando, habían sido tantas emociones en poco tiempo y parecía que su cuerpo no lo estaba soportando. 

El último de los imputados en entrar a la sala era Austin, quien a diferencia de los demás venía atado de pies y manos, según lo que había escuchado Camila, el chico había tenido problemas en la cárcel con otros presos, aquello era para proteger a los demás de la actitud agresiva que estaba presentando, pudo notar que se había rapado la cabeza y traía en el rostro la misma actitud desafiante de siempre, pero esta cambio cuando se encontró con la mirada de Camila, le hablo a los oficiales que lo traían y estos lo acercaron a la chica, quien al notar aquello se levantó.  

-Me dijo mi abogado que el niño nació antes de tiempo, ¿esta bien? - le preguntó, para sorpresa de la chica Cabello. 

-Si, Stiff esta bien. 

El chico la miró con una expresión de sorpresa en su rostro. 

-Stiff, le pusiste el nombre del chico de la serie que mirabamos de críos - le dijo, con un brillo en sus ojos. 

-Si, era lo que siempre decíamos de cuando tuviéramos hijos. 

Austin bajo la mirada tratando de que la lagrimas que corría por su mejilla no fuera vista por los demás. 

-Espero que algun dia pueda verlo. 

-Por ahora no puede salir mucho de casa, pero lo verás, es tu hijo, es tu derecho. 

Austin volvió a bajar la mirada y en ese momento el guardia le informó que era hora de irse a su lugar, el chico llevó nuevamente su mirada a la que aún era su esposa y madre de su hijo. 

 -Gracias. 

Camila por primera vez en mucho tiempo había logrado ver algo diferente en el rostro de Austin, no sabia como llamarlo, arrepentimiento por todo lo que le había hecho, tal vez, o la noticia de saberse ya padre le había tocado el alma, no lo sabia a ciencia cierta, solo podía pensar en el dolor que sentiría su hijo en algún momento de su vida, cuando se enterara de a donde pasaba su padre el resto de sus días y el porqué de eso. 

El chico Mahone se topó con la mirada de Lauren y le sonrió con malicia tocándose la nariz de manera retadora, para él las cosas con ella no habían terminado, al contrario, ahora era que empezaban.

El interrogatorio y las declaraciones de los imputados daría inicio y con ello, noticias reveladoras. 



Una Bala Directo al Corazón - CamrenDonde viven las historias. Descúbrelo ahora