Capítulo XXVIII

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-Esto es una mierda, una total mierda - decía la chica Cabello mirando la demanda de divorcio que Austin se negó a firmar.

-Tranquila señorita Cabello, que ahora no es necesario que las dos partes estén de acuerdo, con que solo una quiera el divorcio se puede llevar a cabo, pero será un poco tedioso y largo ya que hay un menor de por medio, aunque en la situacion en la que esta el señor Mahone, no creo que tenga mucho con lo que apoyarse para pelear en esta batalla - le explicó el abogado.

-Es justo lo que no quería, hacer de esto algo largo, ya quiero quitarme esa mancha de mi vida y le juro que si no fuera porque ya no quiero nada que tenga que ver con Austin, iniciara los trámites para que mi hijo no lleve su apellido, pero entiendo que eso sería iniciar otro procedimiento más.

-Está usted en lo cierto, pero por ahora vamos a encargarnos del divorcio y luego, ya si lo desea, podemos hacer también lo de quitarle la paternidad, solo me avisa y estoy a su disposición.

Camila le afirmo con la cabeza al hombre y luego de este salir tomó asiento frente a su escritorio, pensando en el lado positivo de todo lo que había pasado, aunque no se alegraba de que sus padres estuvieran tras las reglas, por una parte se sentía en paz consigo misma, hace poco más de un año su vida no tenía rumbo, era solo una chica rica que salía de fiestas, se emborrachaba, derrochaba dinero y no pensaba en el futuro, ahora que todo había dado un giro, tenía dos pequeños por los cuales luchar, unas empresas que aunque no eran fruto de su esfuerzo, trabajaba día a día por mantenerlas en pie y su vida parecía tener estabilidad, pensó en ese momento en Lauren, esa parte de su vida que aun no lograba sanar, estaba irremediablemente enamorada de ella, pero no lograba olvidar todo lo que tuvo que pasar cuando desapareció, esas noches en las que casi perdía la cordura a causa del dolor de creer que había muerto, los constantes abusos de Austin y la zozobra de llevar aquella vida.

Un sonido la hizo salir de sus pensamientos, era la secretaria quien venía con un ramo de rosas en la mano.

-Mila, te han traído esto - le dijo, entregándole el ramo.

-Madre mia, pero que hermoso, ¿quien lo envió? - le preguntó oliendo las rosas rojas con una sonrisa.

-Hay una tarjeta - señaló hacia el pequeño sobre blanco.

Camila abrió el sobre con emoción y su corazón casi se detiene al leer aquellas palabras.

"No importa lo que pase mañana o el resto de mi vida, porque he encontrado la definicion perfecta del amor y esa eres TÚ" LJ

-Jooo, pero que preciosura - dijo la secretaria mirando aquellas palabras con brillo en sus ojos.

La chica Cabello no quería demostrar que se estaba muriendo de amor en ese momento, pero por dentro su corazón se derretía de dulzura al pensar en ella.

-¿Es la inspectora? - preguntó la cotilla.

-Venga, al trabajo y deja de preguntar cosas, tengo mucho que hacer, asi que adios - le despachó, para así poder contemplar a solas aquel hermoso ramo que el amor de su vida le había enviado.

Al momento de colocar las flores en su escritorio salió de ella una pequeña caja que venia adentro, Camila la miro extrañada, pues no se había dado cuenta que eso estaba ahí, así que sin más la tomó y abrió, quedándose totalmente atónita ante aquella hermosa joya que tenía frente a sus ojos, no podía creerlo, lo reconocía perfectamente, se trataba del anillo de dieciocho kilates con diamante azul que había sido subastado la noche de la fiesta, aquel hermoso diamante había pertenecido a la mismísima reina Letizia quien lo donó para la caridad, no podía creer que quien lo hubiese comprado había sido Lauren, ella no alcanzó a presenciar esa subasta, pues tuvo que irse antes, lo que sí sabía era que el precio iba a ser por encima de los cien mil euros, aquello era una verdadera locura, eran tal sus nervios y asombro que no intentó siquiera probárselo, simplemente tomó el móvil y llamó a su amiga Ally, necesitaba contarle urgentemente.

Una Bala Directo al Corazón - CamrenDonde viven las historias. Descúbrelo ahora