Capitulo -4: Tu o Usted.

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Un montón de murmullos se apoderaron del lugar por un mínimo instante antes de que el silencio súbito se adueñara en su lugar.

-Vados, Whis ¿No creen que sus reacciones son exageradas? -les señaló Daishinkan con un tono ligeramente severo.

Los hermanos guardaron silencio por un instante.

-Tiene razón, padre -dijo Whis- Creo que hemos exagerado un poco. Solo nos tomó por sorpresa esto.

-Comprendo -dijo Dai. Posó su vista en Vados como esperando también que ella se disculpara de su exagerada reacción que fué la que desencadenó el pequeño alboroto.

-Disculpe por el escándalo, padre -al fin lo dijo sintiendo la mirada de su padre fija en ella.

-Desean todos una explicación, entiendo, pero no pueden reaccionar de esa manera tan reprochable -les dijo Daishinkan para todos, especialmente para el par que aún permanecía junto a la puerta.

De la mejor manera Daishinkan les pidió a solo sus hijos que se dirigieran a la sala para explicarles a los otros el porqué se escandalizaron Whis y Vados. Para sus hijos la situación era evidente en cierta parte, pero querían conocer más a detalle el asunto. Le pidió a Lis también que viniera tras él. Su prole se sentó entre los sillones de la sala, Mojito se quedó junto a la ventana y Whis junto a la chimenea, ya que se quedaron sin lugar para sentarse.

Daishinkan se plantó en el centro de la sala con las manos tras su espalda y un semblante serio, mientras Lis se quedó apoyada contra una columna en la entrada de esta. Se mantenía al margen de lo que sucedía en ese momento entre esa familia. Desde un principio Dai dijo que se encargaría si ocurría que estos no estuvieran de acuerdo y así iba a ser. Si trabajo solo era fingir ser pareja.

-Lo escuchamos -señaló Cus, la mayor de sus hijos con un tono sereno.

-Esperaba una bienvenida agradable y tranquila, pero en visto que no sucedió así debo explicarles el motivo por el cuál se escandalizaron sus hermanos -comenzó Daishinkan- Tal como lo mencionó Whis, mi pareja, la que les mencioné en algún momento a cada uno, resulta ser menor que yo.

-Si, de nuestra edad. Usted podría ser su padre -señaló Whis totalmente serio.

-Pero resulta que no lo soy -Daishinkan lo miró.

-¿Por qué no nos lo comentó antes? -preguntó Cognac desde el lugar donde estaba sentado.

-Mi vida personal no es algo que suela develar así como así -señaló Dai- Además, no les debo ninguna explicación, pero he decidido dárselas por el escándalo provocado con mi llegada.

Daishinkan no solía darles muchos detalles a sus hijos de su vida. Desde que todos crecieron y dejaron su casa él decidió irse para vivir en un departamento solo, dónde sus hijos rara vez lo visitaban. Todos estaban dispersos por el país e incluso a veces no estaban en éste. Sus asuntos eran íntimamente suyos y no veía el porqué debía darles una explicación a sus hijos, sin embargo se las otorgaba. Más por el simple hecho de mantener la armonía de la casa y no arruinar la boda. Otros motivos que se los reservaba para si mismo también tenía.

-¿Acaso estuve en desacuerdo cuando con la prometida que tienes ahora, Whis? -lo miró- ¿Intervine de alguna manera en tu compromiso y ahora boda, Vados? -posó sus ojos en ella a su costado sentada- ¿Me he entrometido en tus razones para tener por lo menos tres parejas diferentes en un año, Cognac? -continuó- Díganme, ¿Lo he hecho con cada uno? -preguntó osea todos en general.

Todos sus hijos guardaron silencio. Daishinkan tenía razón, con ninguno se entrometió de esa forma o estuvo en desacuerdo. Talvez cuestionó sus decisiones como todo padre haría para ver si estaban tomando un buen camino, pero al final la decisión la tomaban ellos como los adultos responsables de sus vidas que eran.

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