Capitulo 0: Piloto

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Regulus Arctorus Black siempre fue un muchacho de convicciones fuertes pero inculcadas por terceros, no lo negaba, su entorno siempre lo alentó a creer y defender la causa de la Pureza de Sangre, que le llevaba el longevo honorifico a su familia y a las familia de sus amigos, La Noble y Honorable Casa de los Black, por siglos manteniendo el régimen de pureza sin mezclarse con aquellos que consideraba indignos y sucios; tanto así era su devoción a la causa que cuando este nuevo mesías surgió desde las sombras, creyeron que su tiempo de gloria llegaba y que finalmente el mundo mágico sería purificado de los indignos, y la justicia y pureza volverían a sus tiempos de gloria.

En todo su camino por Hogwarts se dedicó a sobresalir en todo lo posible para que este gran mesías lo considerara como un fiel perro que compartía y defendía su postura., y Él lo consideró, y lo unió activamente a su causa, recibió agradecido su doloroso distintivo en el brazo y acató cada orden y sugerencia que su Lord le instauraba.

En una de las reuniones previas al regreso a clases, su Señor pidió se le concediera un elfo de confianza para una honorable tarea, Regulus no dudó en ofrecer a su querido Kreacher para tal honor, que hacía cuatro generaciones era el elfo predilecto de la Noble Casa Black, y así se hizo, Kreacher partió con la orden de cumplir el cometido de Lord Voldemort y como último mandato de Regulus, le pidió al elfo "Volver a casa".

Tarde en la noche el elfo vuelve moribundo con su amo, en pánico y en un acto de desesperación lleva al elfo a La Mansión Prince, en La Hilandera, donde su entonces mejor amigo, Severus Snape pudo sanar al elfo malherido.

Deja al elfo descansar durante tres días y cuando este vuelve en sí, le exige explicaciones y detalles de la misión que realizó; aterrado, Kreacher rompe en llanto y entre sollozos explica detalladamente la terrible tortura que recibió de su Señor, alegando que pese a la longevidad del sirviente, Kreacher juró jamás haber visto ni presenciado una magia tan oscura y diabólica.

Seis días habían transcurrido ya desde el incidente, y a Regulus Black lo carcomía la culpa de herir al único ser que siempre lo había amado, cuidado y demostrado cariño verdadero, y por primera vez desde el surgimiento de Lord Voldemort, Regulus dudó y cuestionó su fe, dudó de los métodos para el glorioso fin, dudó de sus amigos quienes ciegamente creían en él y sus métodos, cuestionó su familia y allegados quienes aprobaban y aplaudían las terribles barbaries efectuadas por el glorioso fin.

Regulus esa sexta noche, destapó sus ojos de las vendas devotas que lo cegaban, esa noche en la fría y oscura sala de La Honorable Casa de los Black donde la chimenea crepitaba pero el calor no le llegaba. Nadie sabría nunca que esa sexta noche, le dio en silencio la razón a su hermano mayor y deseo haber tomado mejores decisiones.

Y lo haría mejor.

Esa noche era la última en casa, mañana partiría a Hogwarts, a terminar la mitad restante de su último año de colegiatura, decidido a tomar ese medio año para aprender y poder tomar represalias ente la tortura de Kreacher, a averiguar que era exactamente aquello que aquel que se proclamaba Lord, guardaba tan celosamente en la cueva. Regulus estaba determinado a concretar su venganza aunque esto lo llevara directo a su temprana muerte.

La Redención de Regulus BlackDonde viven las historias. Descúbrelo ahora