Capitulo -5: Más Hijos.

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Ambos se encontraban guardando sus cosas en el closet. Dai ocupó la mitad ofreciéndole a Lis la otra mitad, pero esta se negó solo ocupando las gavetas de allí. Tampoco es que ambos trajeran mucho, solo era una estadía de una semana y llevaban lo escencial para esos días.

-Siempre viste así -murmuró Lis viendo el conjunto de trajes que Dai había dejado sobre la cama para guardarlos.

-¿Me dijiste algo? -preguntó él al girarse a ella.

-Que olvidé algo importante para mí -dijo pasando por su costado con unas prendas que dobló para meterlas en la gaveta.

-¿Qué será eso? Si me lo permite saber -preguntó Dai abriendo un poco la puerta del closet para facilitarle la tarea.

-No importa, ya lo dejé -se encogió de hombros y fue por una camisa que estaba en un gancho que Dai le pidió le pasara.

Fué en ese momento en el que golpearon a la puerta de la habitación. Lis miró a Dai quien solo caminó hacía esta para ver quién tocaba y que necesitaba. Era Korn, quién lo saludó. Hacia tiempo que no lo veía, poco más de un año para ser exactos, por lo que sonrió tenue al ver a su hijo nuevamente.

Tras Daishinkan algo llamó la atención de Korn, más bien, alguien. Su atención se posó en aquella muchacha que guardaba la ropa de su padre en el closet sin darle relevancia a su presencia con su padre en la puerta.

-¿Le pidió a una de sus nueras que lo ayudara a guardar sus cosas? -preguntó según lo que más lógico le parecía en ese instante.

-Pensé que tus hermanos ya te lo habrían contando todo -comentó Daishinkan haciendo que Korn bajara su mirada a él.

-¿Contarme qué cosa? -preguntó con una mueca de confusión apenas notoria. Korn no era un sujeto muy expresivo.

-¿Dónde está tu esposa? -preguntó Dai antes de todo.

-Está acomodándose en mi habitación -respondió Korn.

-Pasa -suspiró haciendo un gesto con su mano para indicarle que ingresara.

Daishinkan procedió a decirle quién era ella. Mínimo Korn se lo tomó de una manera más normal que algunos de sus hermanos. Dai se la presentó como lo haría como con cualquier pareja. No había porqué avergonzarse o explicarle con peras y mañanas como si fuera un niño que no iba a entender. Mientras él y su padre hablaban no solo de eso sino que también respecto a su esposa, trabajo etc, Korn no apartaba la vista de aquella muchacha que se ocupaba de ordenar las cosas de su padre.

-Es extraño que Korn esté encerrado con nuestro padre, ¿De qué hablarán? -preguntó Whis a Sour al encontrarlo en su camino por el pasillo.

-Korn no es de tomarse las cosas a mal. Lo que haga nuestro padre de alguna manera siempre lo va a aceptar -le decía Sour- Está haciendo con nuestro padre lo que habría hecho si lo hubiéramos recibido de una mejor manera, Whis -lo miró fijamente- Solo charlan como padre e hijo que no se ven desde hace mucho.

-Talvez no debimos exagerar -comentó Whis.

La verdad la gran mayoría de ellos tenían bastante tiempo sin ver a su padre, y ansiaban verlo. Whis era uno de ellos, tenía alrededor de medio año sin ver a Daishinkan. Su relación con él no era muy estrecha, pero tampoco la más distante como otros de sus hijos, la atención de él siempre era bien recibida y talvez, cuando llegó, estarían charlando en la sala respecto a la vida de cada uno de sus hermanos poniéndose al día de las novedades. El tema respecto a Lis lo hubieran abordado de manera diferente. Y otra cosa, talvez también quería conocer a las parejas de sus hijos que aún no conocía.

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