❝Tu aroma se disipó en el aire, tus mentiras ahora solo son ecos que resuenan en mis oídos, y las huellas de tus dedos, lejos de yacer simplemente en mi piel, ahora solo se aferran con fuerza, quemándome.❞
S E G U N D O L I B R O
Kita Nanami ya n...
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Ya no hay nada más que yo pueda hacer.
Debí suponer que nuestra historia estaba destinada a morir de la manera más trágica y hermosa que alguien se pudiera imaginar. Pero insistí, durante todos estos meses.
Insistí porque lo quería. Lo quería como nunca antes había querido a alguien más.
A veces detesto a mi terco corazón, por seguir aferrado a alguien a quien, al parecer, nunca estuve destinada. Por seguir amándolo a pesar de su rechazo y su indiferencia.
Pasé tantas noches en vela, anhelando su presencia y escuchando su voz en pequeños ecos a través de las paredes de mi habitación. Lloré tanto que olvidé como era mi vida antes de las lágrimas, anhelé un pasado que se me había ido de las manos y lo seguí amando intensamente mientras él solo me dejó una absurda carta y un débil adiós.
Meses atrás, me prometí a mi misma que no volvería a caer por él, que nada ni nadie me iba a detener para conseguir todo lo que quiero. Pero, al parecer, la terquedad es uno de mis peores defectos y también una de mis mejores cualidades.
La ansiedad consume a mi cuerpo, mientras lo veo entrar por las puertas de esta corte. Mi corazón retumba con tal intensidad, que siento que en cualquier momento podría salirse de mi pecho. Eso siempre me ocurre cuando lo veo. Y lo detesto.
El día de ponerle fin a todo este proceso jurídico ha llegado. El día que tanto había estado esperando desde que era niña finalmente estaba frente a mis ojos. Mi familia paterna, desde el otro lado de la sala, procuran mantener la calma y animan a mi tío, como si él no le hubiera hecho tanto daño a todas las personas que estamos confinadas en este lugar.
Parecía que no dejarían de sorprenderme jamás.
Por primera vez, Hinami ha venido conmigo. Y se mantiene sentada a mi lado, con el optimismo que siempre la ha caracterizado. Su vestuario, aquel que solo usa para ocasiones especiales, enfunda su esbelta figura. Me aseguró que lo había estado preparando para cuando le dieran la sentencia al hermano de mi padre. Y lo hizo.
A mi derecha, Marina, Saori y Minako se hallan. Me sonríen desde su sitio y gesticulan con los labios palabras de aliento. Les agradezco y tomo un enorme suspiro, tratando de calmar el temblor de mis manos.
ーBuenas tardesーEl saludo de Ryota cimbra por toda la sala, erizándome la piel. Todos contestamos al unísonoーDamos por iniciada la última audiencia de este caso. Les pido a los representantes legales de ambas partes tomar sus puestos.
Yuta y Kaneshiro obedecen a la orden del juez, y se saludan con la cortesía más fingida que he visto nunca.
Ryota hojea una carpeta que su asistente ha dejado en su estrado, y chasquea la lengua para después cerrarla de golpe.
ーLicenciado NakamotoーNombra a mi abogadoーEn la sesión pasada, Kita Akari declaró que su clienta solo estaba interesada en la herencia por cuestiones diversas. Declaró que había cometido adulterio y aseguró que despreció a su madre durante el tiempo que esta se encontraba enferma. ¿Qué me puede decir sobre eso?