04 de abril de 2016
Tres días después de lo sucedido con su madre, Matt se dedicó a tratar de indagar más a profundidad con el edificio donde vivía mientras realizaba sus deberes.
Sus rutinas laborales lo desgastaban, pero, aun así, hacía lo que podía para poder abrirse espacio en su propia agenda diaria.
Además de ello, afortunadamente no había vuelto a haber otro inconveniente nocturno respecto a los niños que habitaban dentro del edificio.
Por ello fue que pudo conciliar el sueño sin problema alguno, a pesar de que a veces escuchara pasos en el pasillo exterior a su departamento. Unos pasos que siempre se han hecho sonar desde que él y su familia hayan arribado al edificio.
En fin, el día de hoy Matt se hallaba guardando las cosas de pintar debido a que ya había terminado de pintar la cocina de su departamento, a pesar de que su madre le empezara a tirar en cara la responsabilidad de que tenía que seguir pintando la casa.
—Todavía te falta pintar nuestra habitación Matt.
—Lo haré cuando arregle el tema de las tuberías —respondió Matt con poca paciencia.
— ¿Y por qué tanta urgencia para arreglas las tuberías? —cuestionó enseguida la señora Barrens.
—Porque la señora Dickinson ya me tiene en la mira gracias a ello. Si no hago al respecto ella misma se encargará de...
El resto de las palabras escandalizaron a la señora Barrens, razón por la cual se haya tapado los oídos de forma rápida.
— ¿Qué fue lo que te dije respecto a las malas palabras? —soltó escandalizada la señora Barrens.
—Es lo que me dijo la señora Dickinson —se defendió Matt.
Dejando de lado aquella discusión con su madre, Matt simplemente terminó de guardar las cosas de pintura, teniendo vía libre para ir hacia aquella entrada de las tuberías.
Unos cuantos minutos después, Matt se hallaba cruzando aquella entrada, adentrándose a una oscuridad que comenzó a inquietarlo por claros recuerdos amargos de Funny Landy.
A su alrededor los muros del edificio comenzaban a hacerse mucho más descuidados, además de dar mayor apariencia de putrefacción.
—Por lo menos sé que voy por buen camino —comentó Matt mientras avanzaba poco a poco.
Casi diez minutos después, Matt se hallaba caminando a través de un pasillo repleto de tubos de vapor y tubos con pequeñas fugas de agua putrefacta perteneciente al sistema de alcantarillados.
Para llegar ahí tuvo que abrir otra puerta, esta vez una hecha de metal oxidado, la cual lo conduciría a través de unas escaleras en forma de caracol hasta dar con sueño firme tras un descenso de otros cinco minutos.
En realidad, había descendido todo el edificio, incluso un poco más abajo de lo que estaba ubicado el dormitorio de la señora Dickinson, motivo por el cual ella lo hubiera estado culpando de sonidos irritantes en las tuberías del edificio.
Como sea, Matt se hallaba en aquel pasillo de tubos, recordando poco a poco su mala experiencia de hace casi un año atrás en el Cuarto Piso Inferior de Funny Landy.
Fue obvio también para él el recuerdo del momento justo cuando la forma abominable de Bobie lo atrapó en una habitación de descuartizamiento humano, llevándolo obviamente a aquella otra habitación donde había bastantes máquinas de vapor y un par de molinos con picos mortales.
Regresando de nuevo en sí, Matt dio un pequeño sobresalto cuando uno de los tubos que tenía cerca dio un pequeño escape de vapor.
—Debo de dejar en paz aquellos recuerdos —murmuró por lo bajo Matt.
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El Documento Secreto
HorrorEl agente Johan Neil ha culminado su labor en Funny Landy tras confirmar la identidad del verdadero culpable de tal horror sembrado ahí dentro. Ahora está de camino a otro caso, dentro del estado de Nevada, donde pronto se dará cuenta de que una par...