-¿Qué quieres decir con qué estoy atrapada aquí?
-Exactamente lo que dije, a menos que pienses dormir en tu auto.
Mis pensamientos van a mil por hora, no puedo quedarme en esta casa con Aizawa, no puedo. Cuando se trata de él, ya me he humillado lo suficiente como para durar toda la vida. No puedo quedarme, no cuando estoy casi desnuda y se ve tan bien frente a mí, pero por supuesto, a dejado muy claro que no está interesado en mi.
Debería tener suficiente moderación para tomarme su rechazo en serio, pero no hay razón para pasar más tiempo con él del estrictamente necesario.
-Conseguiré un hotel, no quiero ser una molestia- otro suspiro exasperado de su parte y manda un escalofrío por mi espalda.
-Puedes intentarlo, pero es temporada turística y con este clima es difícil que encuentres algo, de verdad, puedes quedarte aquí.
-Solo tienes un cama- espeto.
-Sí me di cuenta, es mi casa- se frota la cara con la mano.
Debo imaginar la forma en que su mirada recorre mi cuerpo, porque al momento siguiente vuelve a la normalidad.
-Toma la cama, el sofá es suficiente para mí- dice Aizawa pero protesto.
-Aizawa, no puedo simplemente tomar tu cama.
-Kaori, puedes y lo harás- me mira serio y vuelve a suspirar- incluso si encontraras una habitación en algún hotel, cualquier tipo de viaje no es seguro en este tipo de tormentas y lo sabes, si eres inteligente sabrás que esto es lo mejor.
He visto la mirada obstinada en su rostro antes, hace 4 años atrás en el estudio de mi padre cuando rechazó tan cuidadosamente mi avance.
-Bien, me quedaré aquí esta noche pero con una condición.
-No estoy negociando- mi frustración aumenta y siento que necesito ganar aunque tenga que utilizar dientes y uñas.
Me dirijo a la puerta y me doy cuenta de lo ridículo que es esto, de como ganó esta discusión en el momento en que me cambié la ropa mojada y me puse su camiseta. Irse significa abandonar mi par de tacones favoritos, pero no importa, estoy enojada y probando un punto.
Aizawa no me agarra, ni intenta interponerse entre la puerta y yo, simplemente me dice dos palabras.
-Detente, Kaori- mi cuerpo responde a sus órdenes incluso cuando mi cerebro se queja del hecho de que él tiene incluso esta cantidad de poder sobre mí.
Me vuelvo hacía él.
-Me quedaré pero vamos a hablar sobre eso.
-Ya te lo dije...- lo interrumpo antes de que siga.
-No sobre el trato- estoy siendo imprudente y obstinada, si existe la posibilidad de convencerlo de hacer esta misión es ahora el momento, pero claro, siempre he tenido un pequeño problema de control sobre mis impulsos- sobre esa noche.
La mirada de Aizawa se enciende antes de apagarse de golpe, lo estoy analizando lo suficiente de cerca esta vez como para que se me escapen detalles.
-No hay nada de que hablar, eras una niña y no debería haber llegado tan lejos- parpadeo ante su respuesta.
Una niña, ¿así me vio él?
No es de extrañar que rompiera el beso y me diera unas extrañas palmaditas en el hombro y me dejara fuera de su camino.
-Fue hace 4 años, tenía 21 años, apenas una niña.
-Eras demasiado joven- niego con la cabeza.
-Tenias treinta y tanto, no setenta. Ese argumento no tiene sentido.
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El amigo de mi padre (Aizawa y tú)+18
FanfictionKaori necesita a un héroe borrador pero el único que conoce, gracias a su padre, le dice que no cada vez que tiene oportunidad.