CAPITULO 24 CONFESIONES NATOUCH

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Cuando por fin quedaron instaladas, Samantha se dispuso a tomar un baño, así que saco ropa de dormir. La casa era muy grande, no tanto como en la que había estado viviendo el último año con Boston, pero si era también una mansión, con un estilo muy diferente al que estaba acostumbrada, de muy buen gusto. Tomo las cosas y se metió en el baño que estaba dentro de la recamara. Se había sentido tan apabullada con el prometido de su hijo, ese hombre tenía una mirada demasiado penetrante, y sumándole las miradas de los demás presentes, había sido avasallador.
Cuando salió de la ducha se sintió tan relajada, que solo se metió en las cobijas, y en cuanto puso la cabeza sobre la almohada, se dejó llevar por los brazos de Morfeo.
A Pannin le habían dado la recamara de al lado, y había insistido en deshacer el equipaje ajeno, pero la Señora Natouch no lo había permitido, si ella que era mas joven se sentía cansada, la mujer canosa, se sentiría peor. Así que, a regañadientes, su amiga se había metido en la puerta de enseguida.
Los hombres cenaron sin la presencia de las mujeres, ya que ninguna de las dos se había despertado.
-¿Estarán bien?- pregunto preocupado el menor de todos.
-Lo están- contesto Ohm, tomando una de sus manos- solo están demasiado cansadas, tanto física como emocionalmente, han pasado por una situación estresante.
-Pero han dormido por varias horas- insistió Fluke preocupado.
-No creo que despierten hasta mañana- dijo Earth.
No muy convencido, el pequeño siguió comiendo.
-No tienes que preocuparte Polcino- apretó su agarre por debajo de la mesa- ellas necesitan descansar, ya mañana podrán hablar con tu madre todo lo que quieran- lo consoló.
-No hagas pucheros- le dijo riendo Prem al ver la trompa de pato que estaba haciendo su hermano menor.
-Yo no hago pucheros- se defendió este.
-A mí me encantan- dijo Ohm tomando la cara de su pareja, y plantándole un beso tronado, en esos labios parados y rosados, haciendo que se le subieran los colores hasta las orejas.
-Ohm- expreso el castaño con voz avergonzada bajando la cabeza.
-Mi hermano es un desvergonzado- se burló el rubio mayor, muy divertido viendo cómo se ponía su pequeño cuñado.
Mientras Prem y Earth se reían en voz baja.
-Sigamos comiendo- ordeno el mayor, y como siempre, todos obedecieron.
Kao, como era su costumbre, solo miraba y escuchaba. Nunca se había destacado por ser parlanchín, y su conejito así lo aceptaba, de hecho, era una de las cosas que más le gustaban de él, ya que su pequeño rubio generalmente hablaba hasta por los codos, se complementaban totalmente.
La cena transcurrió sin más incidentes vergonzosos para Fluke. Cuando terminaron se despidieron para ir a dormir a sus recamaras.
-Esperen- indico su majestad – ustedes adelántense- ordeno a Prem, Earth y Fluke- nosotros tenemos cosas de qué hablar - beso la frente de su Polcino- ya te alcanzo amor.
Los tres jóvenes se despidieron de sus parejas, pero en lugar de irse a sus respectivos cuartos, los dos hermanos mayores siguieron al más pequeño hacia el tercer piso, donde los dirigió hacia unas puertas de cristal, y les indico que entraran.
-Wow- exclamo el rubio viendo el hermoso lugar.
-Lo sé- dijo sonriendo Fluke.- cuando lo descubrí, me quede con la boca abierta.
-Nunca imagine que una casa como esta tuviera este tipo de lugar.
-El estilo es demasiado sobrio- confirmo el mayor- pero esto es magnífico- secundo Prem.
-Wow- dijo el más pequeño levantando sus cejas.
-Así es pequeño- le revolvió el cabello.
-Lo hizo para mí- les dijo presumido.
-¿Qué?, ¿Cómo?- preguntaron al unísono los dos hermanos como si estuvieran conectados.
-Es mi regalo de graduación- siguió Fluke con los ojos brillosos, recordando como había sucedido todo.
INICIO DE FLASH BACK
Ese día irían a ver a su familia, y estaba muy nervioso, incluso las manos le sudaban, agradecía que Ohm se preocupara tanto por el, y que quisiera verlo feliz. Su pareja había bajado a hacer unas llamadas, y él estaba sentado cerca de la ventana viendo como la nieve caía. Martjha le había llevado té y galletas, como si estuvieran en Europa, sonrió.
-Polcino- lo llamo Ohm entrando en la recama. - Espero que ese te no te haya quitado el hambre- se acercó a él y beso su cabeza.
-¿Qué no has visto cómo me alimento?- le sonrió levantándose.- creo que he subido algunos kilos- lo abrazo por la cintura.
-Eres perfecto, siempre lo serás- lo apretó más hacia él.
-Eso lo dices porque me amas- le dijo muy satisfecho.
-Claro que te amo Polcino, con todo el corazón, es por eso que te tengo una sorpresa.
-¿Una sorpresa?- pregunto levantando la mirada hacia el mayor.
-Ven conmigo- le dijo soltándolo y tomando su mano para llevarlo fuera del cuarto y guiarlo por las escaleras hacia el tercer piso. Cuando terminaron de subir las escaleras, el mayor se sacó una mascada de ceda del bolsillo de su saco. - déjame ponerte esto- se situó a su espalda, y con ternura puso la tela sobre los hermosos ojos de su pareja, y tomando los pequeños hombros y lo empezó a guiar por el pasillo.
-Mucho suspenso- dijo el menor dejándose llevar, y escucho la risa baja de Ohm. Se sentía extrañamente muy feliz.
-Llegamos- informo.
Fluke se llevó las manos hacia la mascada.
-Espera un poco- dijo tomando sus pequeñas manos entre las suyas.
-Ok- sonrió el menor, sintiéndose algo nervioso. Escucho como una puerta se abría, y Ohm lo tomo de nuevo por los hombros, haciendo que avanzara de nuevo otros cinco pasos. Sintió como la suave tela era desprendida de sus ojos. Parpadeo varias veces, ya que el lugar estaba muy aluzado, se tallo los ojos suavemente. Y cuando por fin logro ver claramente, se le formo un nudo en la garganta.
Frente a él,  en la otra orilla, vio una enorme ventana que daba a otra enorme terraza. Pero eso no fue lo que lo dejo mudo, si no la vista dentro de ese enorme lugar, había plantas por todos lados, de todo tipo, eso era el paraíso. Desde flores, hortalizas, arboles, de todo un poco. Incluso en medio del lugar estaba una enorme y hermosa fuente, y cerca de ella un juego de sala para exteriores, con unos hermosos cojines de varios colores, que combinaban con el lugar, incluso las plantas que colgaban del techo y la enredadera que abarcaba toda una pared, se veía todo precioso.
-¿Pe..pero qué es esto?- pregunto con la voz quebrada y los ojos acuosos.
-Sé que por mi culpa no pudiste asistir a tu graduación- empezó el mayor- y me sentí muy mal por ello- lo abrazo por detrás- este es mi regalo por tu graduación y mis disculpas por haber hecho que perdieras una ceremonia tan importante.
El pequeño cuerpo empezó a temblar, entre los fuertes brazos que lo sostenían.
-No llores mi amor- pidió con voz ahogada- no llores mi Polcino.
Pero el llanto aumento, el pequeño cuerpo se encorvo, y Ohm lo tuvo que sostener con mas fuerza para que no cayera.
-No, no- suplico el más grande sintiéndose impotente e inseguro.
Ohm había preparado el lugar desde hacía bastante tiempo, para ser exactos desde que se sintió culpable por que su Polcino se perdió un evento tan importante para él, y aun así el menor no le había reclamado nada. Pero nunca se imaginó la escena que en este momento estaba viviendo, había vislumbrado en su mente sonrisa y ojos llenos de lágrimas, pero nunca espero ese llanto.
-Lo… lo siento- se disculpó Fluke con voz mormada, sin poder evitar que sus lágrimas corrieran por su rostro. – na… nadie había hecho al… algo así por mí.
El pelinegro sintió su corazón estrujarse, realmente no sabía muy bien qué tipo de vida había tenido su pareja antes de conocerlo, solo se había enfocado en retenerlo a su lado, había sido un maldito egoísta, pero se aseguraría de hacerlo muy feliz. Las palabras las tenía atoradas en la garganta, así que solo siguió abrazándolo, hasta que se tranquilizara. Después de varios minutos el menor se tranquilizó.
-¿Te sientes mejor amor?- pregunto el más grande volteando con cuidado el pequeño cuerpo, para mirarlo, y el rostro que vio le partió el corazón. Fluke tenía el rostro totalmente guinda, con sus hermosos ojos bastante irritados
–Polcino- lo llamo con voz estrangulada tomándole delicadamente las mejillas.
-Gracias, me encanta- le regalo una hermosa sonrisa y lo abrazo- es lo mejor que me han dado nunca.
-No me vuelvas a asustar de esta manera- le pidió apretándolo.
-Lo siento, fueron lágrimas de felicidad- respondió mormado.
-Pues debe haber sido una felicidad del tamaño del mundo- acaricio su cabello.
-Más grande- se rio.
-Ven, dime como se llaman estas plantas, la verdad no se mucho- le sonrió y le tomo la mano para recorrer el lugar.
FIN DEL FLASH BACK
-Si Kao me regalara una clínica, me volvería loco de alegría- dijo el rubio tomando asiento sin dejar de mirar alrededor.
Lo hermanos lo imitaron.
-¿Desde cuando supieron que sus parejas eran vam… vampiros?- pregunto el hermano mayor aun un poco incrédulo.
-Yo casi desde que empezamos nuestra relación- contesto Earth un poco avergonzado- y lo más curioso es que lo tome como si me hubiera dicho que es pediatra- sonrió un poco.
-Yo no tengo mucho que lo se, y la verdad, lo tome muy mal- hizo una mueca el hermano menor.
-Todo es tan surrealista- dijo Prem mirándolos.
-Yo hasta rete a Ohm que me demostrara ser un vampiro- confeso.
-Tan típico de ti, hasta no ver creer- dijo divertido el rubio.
-Ahora que lo recuerdo me siento tan tonto. – les dijo sonrojándose.
-¿Por qué no me dijiste nada Earth?- le pregunto Prem.
-¿Me hubieras creído? – cuestiono levantando una ceja.
-La verdad, no- admitió el pelinegro.
-Ahí lo tienes- le regalo una sonrisa autosuficiente.
-Prem, ¿tu cómo te sientes? - esta vez fue el turno de hablar al castaño.
-Admito que sigo bastante sorprendido, y no puedo estar molesto con Boun, ya que él tiene razón. Apenas hace unos días iniciamos nuestra relación- se encogió de hombros- no es como si me lo pudiera soltar así nada más.
-Es extraño que los tres estemos emparejados son seres sobrenaturales- les dijo el menor.
-Bastante- coincidió Earth.
-Ahora el verdadero problema es como se lo vamos a decir a nuestra madre.
Los menores abrieron mucho los ojos, ya que no habían pensado en eso.
-¿Tenemos que hacerlo?- pregunto Fkuke con miedo.
-En algún momento si, no es como si se pudiera ocultar- les dijo el pelinegro- tú te vas a casar con Ohm, y no se Earth, pero a pesar de que solo llevo unos días con Boun, no me veo con nadie más, y me asusta, pero así es.
-Yo tampoco me veo con nadie más, amo a Kao- confeso el rubio.
-Eso responde el asunto sobre decírselo a nuestra madre. Por lo que yo propongo que esperemos a que los conozca, y después decidiremos cuando es el momento de decírselo.
-Creo que es lo mejor que podemos hacer- dijo Earth.
-Está bien- opino Fluke.
-Tengo una duda, más bien demasiadas pero- empezó de nuevo Prem- ¿A ustedes también…?- se llevó una mano hacia su cuello, donde estaba la marca que le había hecho su pareja.
-La marca- dijeron los menores al unísono, también llevándose una mano al cuello.
-¿Por qué lo hacen?- les pregunto curioso.
-Son vampiros- dijo el menor encogiéndose de hombros.
-Es para sellar la unión- les dijo Earth.
-¿Sellar la unión? – cuestiono sorprendido el menor.
-Sí, cuando intimas con Ohm, él siempre te muerde ¿no?
-Earth- se escandalizo Fluke sonrojándose.
-Oh, vamos, los tres tenemos la marca, no tenemos por qué avergonzarnos, hemos hecho el amor con la persona que amamos y nos ama- se encogió de hombros.
-Ok, la marca es para sellar la unión- interrumpió el pelinegro- pero, ¿Por qué sellarla?, digo, nos amamos, así que no entiendo.
-La marca solo se le puede hacer a una persona, a tu destinado- explico el rubio.
-Pero ellos tienen que morder cada siete días- el castaño les dijo también sin entender muy bien.
-Es cierto Fluke- le dijo Earth satifecho- ellos tienen que alimentarse de sangre cada semana, al menos una vez, pero solo lo hacen por necesidad, para seguir viviendo- los miro- pero la marca solo solo se puede hacer con tu compañero de vida, y solo se hace cuando hacen el amor, de preferencia cuando ambos tienen el orgasmo- dijo sonando como el medico que era.
Y sin poder evitarlo los tres se pusieron rojos, ya que cada uno había recordado ese preciso momento de éxtasis.
-¿Por qué estamos hablando de esto? – pregunto Fluke muy avergonzado.
-Porque al parecer, a diferencia de Kao y yo, nosotros si hablamos, mientras ustedes se la pasan como conejos- se burló descaradamente el rubio de ellos.
- Oye- se quejó el menor y le dio un leve golpe en el brazo.
-A mí ni me juzgues- se defendió el pelinegro- yo llevo unos días de relación.
-No… no tengo la culpa que Ohm sea tan sexy y apasionado- trato de defenderse el más pequeño.
Ambos hermanos lo voltearon a ver con los ojos bien abiertos, y soltaron una carcajada.
-Oigan, no se rían- les ordeno con las orejas rojas.
Pero como si no hubiera dicho nada, estos siguieron retorciéndose divertidos.
-Son unos tontos- le dijo haciendo puchero y levantándose.
-No, Fluke, espera- lo imito el rubio. - no nos burlamos- le tomo una mano- lo que pasa es que nos sorprendimos por lo que dijiste, sueles ser muy tímido y reservado.
-Es cierto- también se levantó Prem- no quisimos hacerte sentir mal, solo nos asombraste siendo tan sincero.
-Lo siento, lamento ser tan temperamental- se disculpó.
-No te disculpes- dijo Earth abrazándolo. - nosotros lo sentimos.
-Tengo otra duda- interrumpió de nuevo el mayor de los tres hermanos.
Ambos chicos dejaron su cercanía y lo miraron.
-Si hemos sido mordidos por vampiros, ¿eso nos convierte en uno?- se dejó caer de nuevo sobrepasado por esa posibilidad.
-¿Soy un vampiro?- cuestiono asustado el castaño.
-Esperen, esperen- dijo el rubio instando a su hermano a sentarse también.- no empiecen a divagar. yo también tengo esa duda- confeso – le pregunte a Kao después de la primera mordida, ya que lo hizo después de haberme confesado que era un vampiro.
-¿Y qué te dijo?- pregunto nervioso el más grande.
-Me dijo que no era momento de hablar de eso.
-¿Qué?- exclamo casi gritando Fluke ya que estaba bastante asustado con esa posibilidad.
-¿No le volviste a preguntar? – dijo Prem.
-No, me dio miedo- confeso bajando la mirada.
-Con que aquí están- dijo Ohm entrando en el lugar.
-Ohm- exclamo sorprendido Fluke yendo hacia el.
-Eres travieso- le contesto el mayor, extendiendo su mano para que fuera a su encuentro, a lo que Fluke obedeció al instante.
-Hola Kao- sonrió el rubio yendo a su encuentro.
-Boun- dijo el pelinegro sonriéndole.
-¿Que estaban haciendo?- pregunto el rubio acercándose a su pareja.
-Charla de hermanos- contesto el menor sintiéndose muy feliz abrasado a su prometido.
-Teníamos bastante sin estar juntos- dijo el Earth.
-Una plática muy amena al parecer- se burló Boun, ya que habían escuchado todo.
-¿Qué?- pregunto Prem mirando a su cuñado.
-Ellos nos escucharon- dijo Earth mirando divertido a sus hermanos.
-¿Estaban tras la puerta?, todo este tiempo- los acuso el mayor de los hermanos Natouch.
-No seas ridículo- le dijo el hermano mediano- en primera, ellos no son cotillas, en segunda no necesitan serlo, y en tercero, ellos son vampiros, escuchan mejor que todos.
Sus hermanos solo se le quedaron viendo.
-Nuestros sentidos son muy desarrollados. - dijo Ohm- vista, gusto, tacto, olfato, oído, entre otros. No necesitamos ser cotillas- expreso sonriendo a su cuñado menor- para haberlos escuchado.
-Nosotros venimos de la oficina de Ohm- dijo Boun- y ustedes son tan escándalos que fue imposible escucharlos.
-Que exagerado- dijo blanqueando los ojos Earth- aunque hubiéramos susurrado, ustedes – señalo a los tres mayores- nos hubieran podido escuchar.
-¿Eso es cierto?- pregunto Fluke, levantando la mirada hacia su pareja.
-Es cierto amor- respondio.
-¿Por qué no me lo habías dicho?- cuestiono desconcertado.
-Creí que ya lo sabias- le dijo.
-Es obvio que no- se quejó haciendo su familiar puchero.
-Nosotros nos retiramos- informo el Rey arrastrando a su pareja fuera del lugar.
-Sabes que omitir es mentir- dijo Fluke bajando las escaleras, siguiendo los pasos de su prometido.
-No fue intencional- contesto.
-Pero tampoco me lo dijiste- recalco.
-Polcino- advirtió el más grande.
-Nada de Polcino- entro en su recamara y al escuchar que la puerta se cerró, se giró para verlo- resulta que no tengo privacidad.
-¿Quisieras tener privacidad?- pregunto levantando una ceja.
-Obvio que sí, todos necesitamos privacidad.
-No es que yo no quiera darte privacidad- le contesto con voz calmada, ya que sabía que esta batalla estaba perdida- si no que, es algo que no puedo evitar.
Fluke apretó sus labios inconforme.
-¿Es tan importante para ti?- pregunto desde la puerta.
El más joven bajo su mirada, sintiéndose confundido.

SOLO MÍO (FINALIZADA) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora