Primer día

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Siempre me he percatado de la gente que camina a mi alrededor, constantemente me doy cuenta de quién ha sufrido mucho o poco, incluso puedo entender el dolor de las personas y no sé cómo dejar de hacerlo.

Mi nombre es Emmanuel, suelo ser alguien que adora caminar con la mirada baja para no mostrar mi rostro a los demás, me he dado cuenta de lo cruel que pueden ser los seres humanos y de todo lo complicado que puede llegar a ser el amar, sobre todo cuando crees conocer el amor y felicidad, pero la vida te hace pasar de un momento alegre a un momento de profundo sufrimiento, y te das cuenta de que jamás comprenderás la vida, yo por mi parte creí conocer el verdadero amor en mi juventud, antes de cumplir quinte años , pero la desgraciada me hizo ver todo eso como un simple sueño, una realidad que tuve que negar y mantener oculta mientras trataba de seguir adelante con mi vida, sin saber que existirían muchas cosas con las que me tendría que enfrentar, sin saber todas las lágrimas que por mí mejilla habrían de rodar;

Ahora estoy aquí, a punto de comenzar mis estudios a nivel medio superior, o bachillerato como también suelen llamarlo en mi país, para ser sincero, como todo en mi vida no tenía idea de que podría ser de mi o si la carrera que había elegido era la indicada para mi, la verdad es que tengo un poco de miedo a todo lo que pueda pasar, pero quiero tratar de ser yo sin importar la presión que mis padres pongan, quizá pueda iniciar con un romance, aunque sería extraño y no sé cómo se comporten mis nuevos compañeros, además de que sería malo iniciar mi primer año con todos ellos odiando el hecho de que sea un chico gay, la verdad es que me resulta interesante que mi institución ofrezca un curso de inducción previo a iniciar las primeras clases, quizá si algo sale mal pueda tener tiempo para arrepentirme en caso de que no les sea agradable mi existencia, para así cambiar de grupo en la misma carrera;

La verdad es que sabía que tendría compañeros que conocia de vista desde mi estancia en la secundaria, pero que no socializaba mucho con ellos, de igual forma estaba decidido a tratar de conocer nuevas personas y quizá integrarme con algunos de ellos, hasta ahora mi día había comenzado muy bien, llegué tiempo antes de que mis clases comenzarán para poder elegir un lugar en donde me notará pero no mucho, siendo sincero este plan falló rotundamente en cuanto mi miedo me hizo elegir un asiento al fondo de aula, tenía la esperanza de encontrar a alguien que tuviera el mismo pánico a su primer día y se sentará a mi lado; pero a medida que mis compañeros llegaban perdía las esperanzas en que eso llegase a pasar, la mayoría de ellos eran conocidos por qué estudiaban en la misma ciudad o por qué eran compañeros de secundaria, al final nadie se había sentado a mi lado, ahora era uno de los dos chicos solitarios, aunque la verdad era bueno, tenía más espacio para mí con dos bancas y dos mesas.

En cuanto inició mi primer clase conocí a quien sería mi profesora de Francés, y sí, los mismos profesores de mis materias serían encargados de dar algunas clases en los cursos, con ella iniciamos la primer dinámica, -“Que putada”;- fue mi primer pensamiento mientras ella ponía en el pizarrón las siguientes oraciones:
“Je m'appelle”, “J "habite à”, “Ce que j'aime c'est”; cuando terminó de escribir nos explicó amablemente el significado de cada una de estas y la magnífica noticia fue que nos presentaríamos según quién te eligiera.

Al principio la dinámica era divertida, pero tenía miedo de presentarme y no saber que era lo que diría con respecto a la última oración, pero cuando más miedo tenía, escuché la voz de la chica que terminaba de presentarse.

-El chico del suéter azul, lo elijo a él para que se presente;- Dijo mientras me apuntaba con su dedo de la forma menos educada posible.

Para ser sincero mi única reacción fue apuntar mi dedo hacia mi pecho y decir con un tono de voz un poco quebrado -Estem, ¿Yo?;-

A lo cual ella confirmó con un movimiento de cabeza, entonces tuve que hablar para no perder mucho el tiempo, no pude levantar mi mirada del suelo pese al esfuerzo que trataba de hacer.

-Eeee, Je m'appelle Emmanuel, J "habite à Cuautla, et Ce que j'aime c'est la musique, cuisine et le silence, Merci;- Respondí con miedo, pero no dejaba de sentir esa sensación de que todos me miraban, la verdad es que había estudiado algunas cosas en linea sobre como hablar francés para poder presentarme en mis clases, solo que aproveché está oportunidad.

Mis compañeros no decían nada, solo tenían sus caras de asombro, aquellas que podía ver disimuladamente y sin tener que levantar mi mirada, creí que lo había hecho bien hasta que escuche una voz que provenía fuera del aula...

"Un bosque de vendas"Donde viven las historias. Descúbrelo ahora