Hace unas semanas Santiago comenzó las terapias de Hipnosis, las primeras dos sesiones fueron con su familia y me hizo muy feliz ver qué pudo recordar más cosas sobre ellos.
A inicio de semana Estarling fue con él y aunque era la persona que más recordaba habían cosas que no. Solo lo tuvo que acompañar a una sesión, porque no hizo falta más.
En esta semana me tocó acompañarlo.
No puedo negar lo nerviosa que estaba, la terapeuta antes de darle la sesión se reunió conmigo para que explicará la complejidad de sus recuerdos sobre mí.
—Solo le es conocida mi voz, doctora. He estado este mes con él, a su lado y no ha podido recordar nada.
—Comprendo. —la terapeuta comenzó a anotar en su libreto— Entiendo que sus recuerdos se sienten borrados por sus lagunas mentales, principalmente los momentos que ha pasado contigo.
—Sí.
—¿Qué te gustaría que él recuerde de ti? —su pregunta me sorprendió.
—No lo he pensado. —confesé— Solo me gustaría que recuerde que soy su novia, que recuerde el día que nos reencontramos, el día que me pidió ser su novia, lo especial que es la música para nosotros, él día que bailamos Simplemente Pasan frente de muchas personas. —solté una risa— Me gustaría que él recuerde todo, pero no puedo presionar su mente a qué me recuerde por completo.
—Trabajaremos de manera exhaustiva para que te recuerde. —dejó de anotar en su libreta— Sus padres me regalaron un ejemplar del poemario que hiciste y es simplemente hermoso. Él también me ha contado cómo muchos recuerdos se le han refrescado gracias a esos poemas. —sonrió— Mereces que él te recuerde y haré todo lo posible para que eso pase.
—Gracias, doctora.
—No sé cuánto podamos excavar en su memoria, pero con suerte podrá empezar a recordarte o recordarte por completo. No te prometo nada, dependerá mucho de lo relajado que él esté hoy.
—Está bien. —me levanté del sofá— Gracias por todo, doctora. Le avisaré a Santiago para que entre y yo estaré afuera.
—Vale.
Salí de la oficina y Santiago estaba sentado en la sala de espera.
—Ya puedes entrar. —lo señalé.
—Estoy muy nervioso, Ashely.
—Si sigues nervioso hoy no podrán avanzar en nada, Santiago. Ella me explicó que debes de estar calmado para que tu mente pueda abrirse en la terapia de hipnosis y con ello puedas empezar a recordar o recordar por completo.
—Eso me pone más nervioso.
Me senté a su lado.
—Santiago. —tomé su rostro en mis manos y deposité un beso en su frente. Esto siempre lo calma cuando está nervioso— Estarás bien. —deposité otro beso en su frente— Confío en eso.
—Gracias, estrellita.
Me quedé estática. En ese momento todas mis emociones se dispararon, me dijo estrellita. En todo este mes nunca lo había hecho, él está empezando a recordar.
—¿Dije algo malo? —se alejó para observarme.
—No. —sonreí— Ahora ve, estarás bien Santiago y no importa que pase, estaré aquí esperando.
Él me regaló una sonrisa tan increíblemente perfecta. Se levantó del sofá y entró a la oficina de la terapeuta.
En ese momento llamé a Estarlin para contagiarle mi emoción por el hecho de que mi chico de la sonrisa bonita me llamó Estrellita.
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Simplemente pasan. ✔️
RomanceCuando las cosas buenas tienen que pasar, simplemente pasan, no? De eso trata la historia de Ashely y Santiago, de como un simple momento trajo consigo que ellos se encontrarán después de tanto tiempo. Después de tanto tiempo pudieron encontrarse, p...