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Lluvia
Eso era todo lo que se podía escuchar de camino a casa, la lluvia, ninguno de los dos decía una sola palabra, simplemente veníamos en silencio, y no es como si estuviésemos peleados o algo por el estilo simplemente cada uno venía en su propio mundo, pues después de todo hoy había sido un día muy agotador, tanto así que solo quería llegar a casa y acostarme en nuestra cama y acurrucarme sobre el pecho de Sonny, escuchando sus latidos, mientras el calor de su cuerpo y su aroma me envolvía, solo nosotros dos, en nuestro mundo sin que nadie opinase algo respecto sobre nuestra relación.

Estaba perdiendo contra el sueño pues Son había encendido la calefacción y eso hacía que me arrullara con más facilidad en los cómodos del carro, hasta que algo llamo mi atención haciendo que el sueño se esfumara.

- Sonny, cariño detén el auto

- Detener el auto, ¿Por qué?

- Tu solo hazlo - en ese momento Son detuvo el auto y sin decir ni una palabra e importándome poco la fuerte lluvia me baje y corrí hacia atrás, cuando llegue me sorprendí pensé que lo había imaginado, pero no, ahí estaban.

Dos pequeños cachorros tratando de ocultarse de la lluvia, el más grande trataba de resguardar al más pequeño, pero al ser un cachorro parecía imposible que lograra su cometido, con sumo cuidado me acerque a ellos y suavemente toque el hombro del más grande, al hacer esto se sobresaltó y estaba a punto de correr, pero lo detuve tomando de su brazo levemente.

- No tengas miedo pequeño, no les voy a hacer nada, ¿Que hacen aquí solos con este clima y solos? ¿Y sus padres? -Al preguntar eso último los ojos de los niños empezaron a aguardarse.

- Nuestros papás nos dijeron que esperáramos aquí y que no nos moviéramos, pero eso fue por la mañana y todavía no regresan - dijo con los ojos llenos de lágrimas.

Sin duda alguna esto no estaba bien, eran dos cachorros solos, sin saber dónde están sus padres, tal vez los padres regresarán por ellos, no creo que alguien simplemente los allá abandonado aquí en la calle, no serían capaces o ¿sí?

- ¿Cristian? ¿Cariño estás bien? ¿Por qué saliste corriendo nada más as..i - Su impresión fue igual o mayor que la mía cuando descubrió la razón del porque corrí tan desesperadamente.

Al ver qué no salía de su impresión tome el paraguas que había traído y lo abrí para ponerlo encima de los niños, al mismo tiempo me quite una de mis chamarras y la posicione sobre los hombros de ambos tratando de que cubra a ambos.

- Sonny, reacciona necesitamos ayudar a estos niños, no los podemos dejar, así como así, al menos hay que llevarlos a casa y después descubriremos quienes son sus padres y avisarles que vengan por ellos.

- Cutie, estoy de acuerdo con lo de ayudarlos, pero no creo que alguien vaya a venir por ellos - menciono, y yo solo me quedé con duda, y el al notar mi confusión, señaló una mochila que estaba a pocos centímetros en el piso al lado de los niños. Ahora entendía todo, esa mochila solo se podía significar una cosa, los habían abandonado,

Quería saber el por qué alguien abandonaría a estos niños tan pequeños, a simple vista de podía notar como no tenían más de 5 años, pero eso sería algo que tendría que averiguar después, ahora lo que tenemos que hacer es ayudarlos.

- Cachorros, que opinan si vienen con nosotros, y después nos cuentan cómo es que llegaron aquí - la cara de ambos seguía demostrando miedo, pero al volverle a asegurar que no les haríamos daño y que solo los queriamos ayudar asintieron, así que cada uno tomo a un niño en brazos ya que la chamarra les quedaba demasiado grande para que les permitiera caminar.

Una vez llegando al auto los pusimos en la parte de atrás y fui al maletero para buscar un par de toallas que teníamos en las mochilas del club, cuando las encontré regrese con ellos y tratamos de secarlos lo más que se podía, pero era complicado ya que estaban empapados, una vez que vimos que ya no se podía más les abrochamos los cinturones y nos fuimos a los asientos de adelante, empezando Son a manejar rumbo a casa.

En el camino ambos niños se quedaron dormidos ya que había encendido el clima para tratar de que no tuvieran tanto frío, y al observarlos me volví a preguntar cómo es que alguien había podido abandonarlos, que clase de monstruo tenía que ser para dejar a dos niños indefensos en la calle y simplemente irse.

No sé quiénes eran los malditos que los había dejado ahí, pero cuando me enteré, desearan haber no nacido.

In spite of everythingDonde viven las historias. Descúbrelo ahora