Siete horas. Cuatrocientos veinte minutos. Veinticinco mil doscientos segundos. Ese es el tiempo que he estado esperando espantosamente a que Lisa me llamara. Siete malditas horas...
Estoy con Jisoo en el apartamento de Jennie, y no me he movido de aquí, aunque realmente estoy sin fuerzas para hacerlo. Solo me la he pasado atenta al el celular delante de mí sobre la mesa. Llevo siete horas mirándolo, esperando que la pantalla se ilumine con el nombre de Lisa en el identificador de llamadas. Pero nunca lo hace. Empiezo a perder la esperanza, pensando que podría dejarme esperando mucho más tiempo, preguntándome qué ha sido de la chica de la que me enamoré.
No dejo de culparme y preocuparme por el destino de Jennie. Si no fuera por mí, ella seguiría aquí en su apartamento. Si no fuera por mí, Lily no se habría ido lejos, si no fuera por mí, Jackson seguiría vivo. Solo he causado problemas.
—Rosé. —me llama Jisoo deslizándose en el asiento junto a mí, y coloca una humeante taza de té frente a mí —Bebe esto, te hará bien.
Le sonrío débilmente, y envuelvo mi mano fría contra la taza caliente. Por fin ha llegado la tormenta, y el viento aúlla fuera, las gotas de lluvia caen por el cielo como millones de pequeñas agujas. Incluso los árboles luchan por mantenerse en pie, al igual que yo lucho por no rendirme.
—Llamará. —me tranquiliza con una sonrisa, aunque sé que teme el momento tanto como desea que ocurra.
Desbloqueo el celular y compruebo el porcentaje de batería.
Treinta y cinco.
—Voy a buscar un cargador. —digo despacio mientras me levanto lentamente de la silla —Grita si llama.
Ella asiente y sigue mirando la salvaje tormenta del exterior. Recuerdo vagamente que Jennie guarda un cargador de repuesto en la mesita de noche junto a su cama.
Al regresar a la sala de estar, veo que Jisoo no se ha movido de su sitio.
—No tienes que esperar conmigo, ¿sabes? —le digo probablemente por milésima vez, mientras conecto el cargador.
Ella niega con la cabeza como todas las veces anteriores.
—No dejaré que pases por esto sola, Rosé. No voy a irme, ¿entiendes?
Yo solo asiento y le doy las gracias una vez más. He intentado ver la televisión hace unas horas, pero me ha puesto aún más nerviosa y la he apagado a los pocos minutos. Estoy demasiado nerviosa para concentrarme en otra cosa que no sea el celular que tengo delante.
Sorbo lentamente mi té y entablo una pequeña conversación con Jisoo. Es realmente agotador esperar, y yo esperaba que Lisa llamara en una hora, o quizá dos como mucho, pero resulta que iba muy en serio haciéndome esperar. Ahora entiendo lo que es pasar por esa angustia. Es insoportablemente doloroso. Te desgarra el alma, te roe por dentro y te desnuda. La preocupación me está comiendo viva, y nunca me he sentido tan vulnerable en toda mi vida. Todo está en manos de Lisa. No hay nada que pueda hacer, salvo esperar a que ella me conceda algunas respuestas.
Pasan dos horas más y Jisoo se queda dormida en la sala de estar. Yo me obligo a permanecer despierta, y gracias a Dios da resultado.
Estoy totalmente concentrada en la furiosa tormenta del exterior cuando una melodía familiar resuena en el aire y casi me sobresalto ante el repentino sonido. Me había acostumbrado al silencio. Sin embargo, me lanzo hacia mi celular y el corazón se me acelera cuando el nombre de Lisa aparece en la pantalla.
Contesto a la velocidad de la luz.
—¿Hola?
—Nos vemos en el muelle dentro de una hora. —dice secamente —Y si veo aunque sea a un policía, no vivirá para ver otro día. ¿Quedó claro?
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WICKED GAME (ROSÉ)
Mystery / ThrillerTodo comenzó con un aparentemente inocente juego de Verdad o Reto en una fiesta de la fraternidad. Pero pronto se convirtió en un aterrador juego de vida o muerte...justo cuando alguien puso sus ojos en ella. •ADAPTACIÓN• Todos los créditos al autor...