Capítulo 18: Baby Blue

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Entonces la Sheriff se acerca, pero la burbuja no se rompe y las mariposas del auditorio se vuelven locas

Vuelan en todas direcciones, se multiplican, y si el caos no era suficiente, todo es brillos de azul celeste cuando Caitlyn se sienta con una elegancia aplastante al borde de la cama y acaricia la mejilla de Vi, quitando un mechón de pelo de su rostro

El corazón de Vi late tan fuerte que se siente en cada asiento del auditorio, retumba dentro del pecho de cada pitlillo dentro, y puede que fuera tan bien

Es como si fuera a salirsele del pecho

Sin embargo Vi sonríe, ignorando el embarazoso rubor que le colorea las mejillas y de paso, el dolor de su garganta tras el llanto

Se siente como si Caitlyn le hubiera quitado de encima el peso de cien vidas

La Sheriff sonríe, murmurando algo que pierde sentido cuando sus yemas recorren su rostro, con esa suavidad, con ese cuidado, como si fuera a romperse si ejerce más presión de la cuenta sobre su piel

Aún podría ser, porque Caitlyn a encontrado como desarmarla

El tacto de los dedos de la Sheriff se queda tan tatuado sobre su piel como la tinta que le adorna la espalda

Violet se mueve al contacto, como un gato ronroneante en busca de caricias y la Sheriff la deja ser, deja que apoye su desordenada y salvaje melena en su regazo y la consiente, llenándola de golosinas

Las mariposas vuelven, la escena todavía más mágica y Caitlyn - la del escenario- quiere reír y llorar, gritar, besar a Vi, golpearla por ser tan linda. Todo a la vez

¿Es consciente la ejecutora que cada pensamiento suyo, cada sentimiento, se transmite en vivo y en directo por dos ciudades?

No es como que pueda evitarlo, pero eso no quita que sea hermoso lo brutalmente sincera que es

La Sheriff  sigue sus caricias al nacimiento de su pelo, y Vi siente que se le sube el nudo a la garganta, aunque, no está segura de si se trata de ganas de llorar de nuevo o de un millón de palabras queriendo abrirse paso hasta escapársele de la boca

No se atreve a decir nada, está tan drogada de felicidad que probablemente soltaría una idiotez

Tiene miedo de que si habla, Caitlyn deje de mirarla del modo en que lo hace

No puede describir el sentimiento, le da miedo comenzar a nombrarlo, pero está ahí

¿Siempre ha tenido los ojos tan azules?

Son tan hermosos y profundos que Vi se ahoga en ellos

Y muere tan bonito que no distingue si cae o le brotan alas

Eso hasta que la Sheriff chasquea los dedos delante de su mirada perdida

Las mariposas se evaporan con cientos de destellos brillantes

- Necesitas un baño - Regaña, sin verdadera molestia en su voz

Vi gruñe, como un niño pequeño, pero sede, renunciando a la caricia. Si se descuida demasiado, acabará volviéndose una adicta

De todas formas, decide tomar un poco, solo un poco, aunque sea solo para devolver su sorpresa, así que, al levantarse, se estira y le roba un beso en la mejilla

- Gracias por todo, Caitlyn, en serio -

Y camina al enorme baño con una sonrisa egocéntrica en el rostro

El color del alma [Caitlyn x Vi]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora