°Donde Anne es la omega más deseada del momento y Marcy es una delta solitaria.°
⚠️Esta historia es una adaptación, todos los derechos al autor @Junchi95⚠️
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Al salir de la ducha, Anne todavía seguía en la misma posición, lo que hizo que Marcy rodara los ojos.
Se cambió sin vergüenza, ya que parecía que la omega no tenía ganas de asomarse.
Aunque la realidad fue otra.
Anne apenas había asomado sus ojos tras la sábanas, viendo a Marcy de espaldas a ella.
Y de nuevo, aunque esta vez un poco mejor, pudo ver la marca en el cuello de la chica, confirmando lo que había creído ver el día anterior.
Rápidamente volvió a esconderse tras las sábanas.
Sintió un poco de pena por Marcy, pero más que nada, se sintió algo confundida.
La azabache parecía otra alfa para ella, bueno, no otra alfa, sino su alfa.
Podía sentir su olor, e incluso, por más que la otra no se diera cuenta, tenía actitudes de alfa.
Recordó la conversación que habían tenido la noche anterior, cuando ella había regresado a su forma humana para confusión de Marcy.
Es ese momento Anne pensó que la tez oliva sólo se estaba comportando como una idiota (cosa que no quitaba que ella lo fuera realmente), pero ahora que confirmaba que a su alfa la habían mordido, entendía un poco más la actitud.
¿Debería preguntarle qué había pasado? ¿Cómo fue que lo habían hecho? ¿Quién?
Aunque tenía más que claro que Marcy la mandaría a la mierda.
Debía esperar un poco más.
—Eh —un ligero golpe en su espalda hizo que se moviera para asomar sus ojos sobre la sábana, para ver a Marcy —, la comida está lista. Cociné para las dos, no me hagas desperdiciarla.
Sin decir nada se fue hacia la cocina, y sin contestar, Anne la siguió segundos después.
Se sentó enfrente a Marcy en la mesa, con su plato ya servido, tomó el tenedor y antes de empezar a comer murmuró un "Gracias", mirándola.
Pero en cuanto los ojos claros se encontraron con los suyos, bajó la vista y llenó su boca con los fideos.
Pasaron unos minutos donde no dijeron nada, hasta que Marcy casi había terminado su plato, pero estaba lo bastante satisfecha como para comer más lento e intentar hablar con la omega.
—¿Vas a contarme qué te estaba pasando cuando llegué?
Anne la miró unos segundos, Marcy no apartó sus ojos de ella.
—¿Estabas sensible? —aventuró.
—Sí, supongo —contestó Anne, bajo.
"Esta no sabe tratar a una omega", pensó.
Marcy sólo asintió, terminó lo que quedaba en su plato en dos bocados, juntó los cubiertos sobre el plato vacío y se levantó para dejarlo en el lavado.