T/n tuvo que hacer un cambio repentino de preparatoria ya que le ofrecieron un muy buen ascenso a su madre en Tokio, esta la inscribe en fukurodani, antigua escuela a la que asistía.
Su primer día queda un poco chafado por culpa de Bokuto, pero los...
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— Auch, no lo hagas tan rápido.
— Oh, ¿entonces así? — redució la velocidad del movimiento de su mano.
— Mucho mejor — solté un suspiro y me relajé.
Nos estábamos haciendo la manicura, malditos cochinos.
En principio estábamos viendo una película random de un canal random (nótese que todo fue random), en los anuncios anunciaron una nueva marca de maquillaje y productos de skin care, me emocioné un montón porque estaba a un 3x1.
Osea, 3x1 en skin care y maquillaje, ¿hola?, eso casi no existía en el mundo de los cosméticos, más ahora que todo estaba carísimo. Además tendría pronto la cena con mi suegra y no viene mal un nuevo perfume.
Nos fuimos al centro comercial y Bokuto me preguntó si podía hacerse la skin care el también, cosa a lo que no me negué, cuídense su piel amigas.
Nos llevamos casi todo lo que estaba en oferta y un par de cosas más, mi novio se ofreció a pagar todo cosa a lo que SI me negué porque era demasiado, pero al final lo dejé porque me ponía ojitos de cachorro y si no lo hacía quizás hasta entraba en su modo emo, odio ser tan débil con él.
Y aquí estamos, limándonos las uñas primero.
— ¡Ya está! ¿quedó bien? es la primera vez que hago una cosa de estas — mencionó tomando mis manos verificando si le quedaba algo por limar.
— Woaah, estan geniales — sonreí mirando mis uñas — te toca — le miré aún sonriendo.
— Siiiiiii — me entregó la lima y puso sus manos en frente mía.
¿Alguna vez me paré a pensar en lo grandes que eran sus manos? un golpe y me manda a volar si no reacciono rápido.
Ya empecé a hablar de pura mierda, relájate T/n.
Empecé a limar sus uñas pero nada más tocar un poco se movió y rió, no le tome importancia y seguí algo suave, pero de nuevo se movió y casi le saco sangre.
— ¡Ay! quieto Kotaro, casi te saco sangre.
— ¡Es que hace cosquillas!
— ¿Cómo vas a tener cosquillas en las manos? baka — me reí.
Me tomó un poco más limarle las uñas porque seguía riéndose el cabrón, hubo un momento en el que le dejé de regañar y mandé todo a la chingada, si se sacaba sangre me reiría de él, le diría te lo dije y posteriormente le curaría dándole palabras de consuelo para que no se deprima.
— T/n-chan, tenemos que hablar — me habló mientras ahora me estaba pintando las uñas, sorprendentemente sabe hacerlo bien.
— ¿Hum? ¿Qué ocurre Kotaro? — le respondí como podía, esta mierda me relajaba un montón.