27. Feliz noche de años.

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Pasaron quince minutos y seguía con el teléfono en mis manos.

Iba a volver a Bradford.

Tenia que volver a Bradford.

Pero no quería volver a Bradford.

El rostro de Zayn mirándome por última vez, en una época de Septiembre relampagueó en mi mente. Las lágrimas recorriendo sus mejillas, sus ojos llenos de dulzura y tristeza. Su voz entrecortada pidiendo que por favor no me fuera.

Todos esos hermosos momentos volvieron a mi en tan sólo un segundo.

Ya podía imaginarme a Harry, con su hermosa sonrisa y su peinado alocado, diciéndome "Bonnie, si no fueras mi amiga ya estuvieses en mi cama. Es broma, te extrañé. Todos lo hicimos"

Reí cuando imaginé a Liam dándome un consejo, diciendo "Si amas algo, déjalo ir" o algún otro chiste poético. Y sí, los extrañaba. Quería verlos, aunque sea, una última vez. Aunque, quizás si los miro una vez más, o lo miro a él una vez más, sé que me haré mucho daño a mi misma.

Sé que caeré en sus redes, en su amor, y sentiré que todo mi esfuerzo en Nueva York ha sido en vano.

Sé que si lo miro a él, no podré contenerme. Y realmente, no sé que reacción haría. O qué haré. Suspiré amargamente mientras miraba la rosada pared. Mi mamá había conseguido lo que quería, pero no iba a salirse con la suya tan fácilmente

Con un poco de suerte, no iba a pasar muchos días allí. No iba a salir de casa... eso espero. Negué con mi cabeza y dejé de pensar en eso, quizás organizaría mis ideas en otro momento, pero hoy era el cumpleaños de mi mejor amigo, y además, nochebuena. No puedo estar melancólica gracias a Zayn Malik. Me dirigí hacia los regalos y comencé a envolverlos y acomodarlos, uno por uno.

A mi madre le había comprado una linda camisa. Y a mi padre una botella de vino, bastante costosa, por cierto.

A Eleanor iba a regalarle un short, con unos lentes de sol. Accesorio el cual siempre ella usa.

A Megan le iba a regalar una chaqueta de cuero, algo muy de su estilo.

A Louis y a Garret aún no sabía. Siempre he sido mala para escoger regalos masculinos. En ese momento, mientras escondía muy bien los regalos en un lugar super secreto -debajo de mi cama- se escucharon dos golpes en la puerta, seguidos de un ¿Puedo pasar? Era Eleanor. Yo abrí la puerta luego de asegurarme de que nada se viera sospechoso.


-¿Qué sucede? -pregunté.

-Todo está perfecto. Es sólo que venía a preguntarte, ¿qué haremos en la noche?

-¿No le has planeado nada a Louis? -pregunté, sorprendida- Ya sabes cómo se pone en su cumpleaños.

-No. -se encogió de hombros mientras se tumbaba en el sofá.

-¡Es tu novio! -grité.

-¡Lo sé! -gritó ella-. Pero es que con tantos regalos y trabajo no he podido organizar nada.


Y si se lo preguntaban, Eleanor aún sigue con su trabajo en aquella boutique. Sí, la apuesta perdida con Louis fue que no duraría más de dos semanas allí metida. Desgraciadamente, Louis me ganó. Y ahora la mitad de mi cabello era de otro color.


-También es nochebuena, la verdad no sé.

-Recién estaba pensando y creo que puedo prepararle a Louis una cena, con velas. Ya sabes, darle un aspecto romántico. Megan irá a cenar con Brandon, y tú puedes salir con Garret.

Enamorando a Verónica → zaynDonde viven las historias. Descúbrelo ahora