Capítulo 9

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"Necesito entender qué es lo que siento, porque de alguna forma, me interesa demasiado lo que tú sientes. Es difícil de explicar, pero pronto lo podré entender."


No quiso darle la atención. Sólo fue un beso cualquiera, uno de despedida que podría llegar a recibir de cualquier otra persona. Un beso de despedida, nada del otro mundo, algo que definitivamente no debería haberle robado el pensamiento todos un día de películas con su hijo.
Mismo que no había parado de hacerle preguntas sobre su reciente visita, mostrándose muy emocionado porque su entrenador ya conocía su casa. Haciéndole más difícil la tarea a Guillermo de no darle la suficiente importancia a su pequeña reunión y lo que había pasado en ella.

>>—¿Y qué hicieron?<<
>>—¿Crees que al entrenador Leo le haya gustado nuestra casa?<<
>>—Para la otra no voy a ir a casa de Kevin y Edson, me quedaré a jugar con ustedes.<<

Obviamente no le voy a contado la versión completa. Si lo hacían mal mentirle, pero inventar que vieron un par de partidos y comieron irá mucho mejor que describe lo que sea que tuvieron esa noche.

Lunes no voy a inicio diferente tenido ningún tipo de comunicación con Leo, siendo que su último mensaje se basaba en un "gracias por la noche" y una contestación con un simple emoji de un puño con el pulgar arriba. En el momento no supo qué más decir, así que decidió dejarlo así y no escribir más.

Aunque tampoco hubo algo más del otro lado.

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¿Abierto agobiarse por un emoji? ¿Qué edad tenía?¿16?

Pensó Lionel esta mañana, después de haber tenido un domingo terrible.
Sabía que ese beso en la mejilla podía decir nada, inocente y sobre todo un acto impulsivo de tan siquiera sentir sus labios contra la piel Guillermo.
Tal vez ahorita me mandó aquí el emoji diciendo que también le decía por la noche o simplemente era un "Ok", un "no lo vuelvas a mencionar".

Decidió no darle más atención, suficiente tuvo con la intensa jornada y malos tratos de clientes turistas, como para crearse problemas demás.
Así que llegar sin ninguna otra preocupación de la escuela ir a la primera cosa que quería hacer.

—Hola, extraño.—Saludó Acevedo viéndose aún más sonriente que de costumbre. Pero al ver que había un gesto de mal sueño en su rostro, cambió a una sonrisa un poco más suave.—¿Quieres una taza de café horrible de mi oficina?

—No, che. Ya tengo este.—Contestó Lionel levantando su termo con ahora café frío. Extrañar con toda su alma el buen mate, pero la última vez que compró uno por internet le hizo cuestionarse sus últimas decisiones en su vida.—Pero sí, claro.

Faltaba media hora para que llegaran los niños, se daría un tiempo para relajarse un poco. Pasaron por el frío pasillo de oficinas

—¿Qué tal estuvo tu sábado?— preguntó Lionel. Él ya tenía prevista su respuesta, pero de todos modos quería saber cómo él lo había pasado. Además que quería dejar un poco abajo sus pensamientos, y concentrarse en su compañero.

—¡Bien! Fue increíble, hablamos por horas, en un momento en que sus amigos nos invitaron unas bebidas y después me llevó a mi departamento.— Hizo una pausa para abrir la oficina y dirigirse a la cafetera. —Creo que está demás decirte qué pasó después.—Terminó de decir con una sonrisa divertida y empezó a servir un poco de café en una taza.

Le agradaba escuchar cómo su compañero lo había pasado bien, más no estaba tan entusiasmado para escuchar los detalles.

—¿Y a vos te gusta ?—Parecía una pregunta demás después de ver y escuchar cómo el moreno actuaba y se expresaba hasta con la mínima mención del padre de su alumna, El día de veces en las que me han ido Paola todo de la misma manera en las pocas semanas quedaban que contar en las noches que se juntaban.

Mi pequeño Versalles || Guillermo Ochoa x Lionel MessiDonde viven las historias. Descúbrelo ahora