Prometida

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—¡Joven Noceda!

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—¡Joven Noceda!

Costó varios llamados para que la castaña escuchara el tono preocupado de su mayordomo, haciendo que saliera de la habitación apresurada, para encontrar al señor en el pasillo.

El hombre habló con la respiración agitada de correr.

—La señora Boscha Riegel, acaba de informar que encontraron a Anne Boonchuy.

Luz alzó las cejas con emoción, le agradeció al hombre y se apresuró a subir las escaleras para el primer piso, donde Darcy Wu se hospedaba, ya que la castaña le había insistido bastante hasta que había aceptado quedarse allí.

Boscha Reigel, alfa, tan fuerte como su olor a madera y un poco a tabaco, era una de sus mejores guardias personales, y la que había puesto a cargo para la búsqueda de la omega, con ayuda de agentes de policía, habían pasado los días con ellos recorriendo la zona donde más posibilidades tenía de aparecer la chica.

Tocó la puerta firmemente hasta que el azabache abrió, con cara de malhumorado, aunque antes de que pudiera mandarla a la mierda, Luz habló.

—Encontraron a Anne Boonchuy.

Darcy tardó un poco por la sorpresa para sonreír, aplaudió, agradeciendo que la omega haya aparecido.

—Boscha tiene órdenes de traerla para acá. ¿Quieres esperarla conmigo abajo? Están en camino.

Darcy sólo asintió, haciendo señas para que lo deje pasar, bajando las escaleras detrás de ella.

No tardó mucho tiempo para que la entrada de la casa de Noceda volviera a llenarse de personas, tanto paparazzi y reporteros, como gente curiosa, y era por esas situaciones que lo hacían preguntar cómo obtenían la información tan rápido y de dónde.

Aunque en cuanto el auto negro, de vidrios oscuros, acompañado por una patrulla policial pasó las rejas negras de la entrada al pequeño parque frontal de la mansión, a pesar de que los flashes de las cámaras dispararon, Luz, Boscha y los empleados de la joven Noceda se olvidaron completamente de ellos.

Primero bajó Boscha del asiento trasero del auto negro, tirando una correa de donde bajó una loba castaña, hermosa, casi brillante.

Luz abrió los ojos de más al verla, algo impresionada.

Darcy también lo estaba, aunque sonrió con agradecimiento, había conocido a la omega, le caía bien y quería que estuviera a salvo.

Entraron a la mansión, apresurándose un poco para no estar más expuestos a las cámaras.

—No ha querido cambiar —fue lo primero que dijo Boscha, con una mueca.

Luz vio a la loba, sentada con la cabeza gacha junto a su guardia.

Se acercó, agachándose frente a ella, aunque la loba sólo bajó más la cabeza, mirando hacia un lado.

El olor de la omega era muy fuerte, muy dulce, casi empalagoso, aunque no llegaba a ser del todo molesto.

𝐃𝐞𝐥𝐭𝐚 - ᴍᴀʀᴄᴀɴɴᴇ - [ADAPTACIÓN]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora