Ahí estaba Namjoon, aquel hombre alto, serio y tan educado del que alguna vez gusto en el pasado. Pero aunque antes no pudieron ser amigos por errores, ahora lo eran.
— ¿Estás bien? — su voz afligida solo confirmaba el estado fatal en el que se veía.
Pero ahora mismo no importaba, no cuando su dolor regreso ante la mención que atrajo de nuevo los recuerdos. Mismos que le hicieron correr a el para llorar mientras se aferraba a quel alto cuerpo fornido. El solo correspondió aquel abrazo inesperado rodeando la espalda del chico, aguardando en silencio que su dolor disminuyera. Escuchando sus sollozos profundos.
Se sentía culpable, no podía evitarlo.
.....
Volvio al salón apenas comenzó la siguiente clase. Todos parecían como sino hubieran visto nada, y el lo prefería de ese modo.
El tiempo se volvía eterno ante la espera del profesor. No se sentía con animo de estar ahí, ni siquiera para poder seguir con los ojos abiertos.
Cerro sus ojos cuando se recosto sobre sus brazos cruzados que sostenían la banca. Intento mantenerse sereno, ignorando su alrededor como si no pudiera oír o como si no existiera nadie. Cómo sino estuviera ahí.
No podía hacerlo, era difícil no pensar en algo que no fuera lo que le sucedía. Era imposible no senrtirse como lo hacía.
Estaba dispuesto a marcharse pero antes de abrir los párpados un toque suave recorrió sus cabellos. No era un cachorro pero se sentía como uno al darse cuenta que le gustaban las caricias a su cabeza. Relajo los músculos y se dejó llevar al limbo por esas delicadas manos que se paseaban por sus cabellos.
Se sentía bien.
— ¿Qué tienes? ¿Por qué estás triste? — susurro suavemente sin detener sus movimientos.
No quería arruinar el momento cuando respondiera. Pero el hecho de que sus dedos separaban mechones le decía de forma indirecta que no esperaba una respuesta.
Una voz madura se escucho y la mano se detuvo de sus movimientos. Un golpe seco resonó y sabía que el chico se había ido.
Salió de su escondite solo para darse cuenta de que estaba mejor. No estaba listo pero podría soportar las clases.
Intentando sacar su cuaderno se detuvo en un chocolate que se cruzó en su vista. Se regresó mirando incredulo lo que se habían dejado en su lugar. Iba alejarlo pero una nota cayó de el.
"Los chocolates son deliciosos y siempre alegran el corazón.
Por favor aceptalo, Tae."
Si. Era para el. Bien, ese pastelito de chocolate resultaba ser su favorito asi que me venía perfecto para esta situación.
....
Últimamente Namjoon estaba más presente en su vida. Eran amigos pero esto era demasiado. Quería estar solo y sin embargo ahí estaba el moreno. Aunque a veces parecía ido cuando mencionaba cosas que no entendía.
"Tae, no odies a Jimin"
Pedía imposibles, como siempre lo hacía. Pero también decía que lo sentía, decía que Jimin no lo engaño por gusto. Sin embargo no era capaz de oir esas palabras cuando el mencionado se paseaba frente a el con su amante.
....
Salió corriendo del salón cuando no pudo resistir la falta de aire a sus pulmones. Los ataques de ansiedad se volvían preocupantes cuando sentía que en cualquier momento podría perderse a si mismo.
Ahora estaba sentado en un árbol que lo cubria de ser visto, casi nadie pasaba por ahí y era algo escondido. El lugar más tranquilo para calmarse.
Cuándo todo regreso a la normalidad la soledad se hacía presente.
— Hola, Tae — musito con dulzura una voz suave.
La misma que hace días escuchaba medio dormido. Tal vez era un sueño, pero el quería creer que no lo era. Las caricias y cosas que dejaba le decían que no se equivocaba.
No se movió, no quería asustar a la presencia fantasmal.
¿Por qué fantasmal? Simple, porque estaba ahí pero abría los ojos y ni un alma era visible. Pero dejaba rastros de su presencia, rastros bonitos que le hacían sonreír. A veces eran cartas, rosas de color azul, o simplemente una nota y un chocolate. Ese chico sabía que amaba la comida y las golosinas, pues siempre le daba de ellas.
Era divertido ver qué había dejado está vez, a veces le dejaba comida "saludable" que le insistía a comer para que tuviera una dieta balanceada. Era molesto y lindo, suponia que más lindo que odioso. Uff, a fin de cuentas seguía siendo el tierno "J hope" como aparecía al final de cada detalle.
— Eres muy lindo, pero supongo que eso ya lo sabes — susurro la voz de sus sueños acariciando su mejilla. Era cálido su tacto, y su cuerpo ansiaba más de ese toque.
Entonces sigilosamente movió su mano, esperando no fuera notada.
— ¡Ah! — grito sorprendida la voz que lo acariciaba. Sus manos habían apresado aquel cuerpo pequeño para encerrarlo.
— Te tengo — dijo con una sonrisa victoriosa. Por fin tenía en sus brazos a ese chico que lo cortejaba.
Fue abriendo sus ojos pero el chico dejo de forcejear para enterrar la cabeza en su pecho, impidiendo ser visto.
— No es justo — farfullo intentando hacerlo salir, pero el otro se negaba sacudiendo la cabeza y sollozando.
El no quería ser visto, sabía que se arriesgaba cada que se acercaba de más pero no podía evitarlo. Y se sentía acorralado, sabía que apenas lo viera le diría que nunca se volviera a acercar.
....
Una voz gruesa se escucho a lo lejos, parecía gritar, discutir salvajemente.

ESTÁS LEYENDO
One shots [Vhope]
FanfictionEs una serie de diversas historias del Vhope, dónde la mayoría solo tendrá dos o tres capítulos. Cada historia es diferente. L.03.04.23.1.00