°Donde Anne es la omega más deseada del momento y Marcy es una delta solitaria.°
⚠️Esta historia es una adaptación, todos los derechos al autor @Junchi95⚠️
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— Si.. No se ha levantado, no sé cuánto tiempo ha estado en el nido. No sé exactamente cuándo lo hizo.
Luz abrió un poco la puerta para mirar hacia la cama, al cuerpo hecho un ovillo bajo las sábanas.
— Está dormida ahora, estuvo llorando un buen rato hasta que durmió.
Habían pasado las horas, era casi la media tarde, Darcy no había regresado y tampoco contestaba ninguna de las mínimo diez llamadas que le había dejado, ni había leído los mensajes.
Escuchó al médico suspirar.
— ¿Todavía no la marcaste, Noceda?
— No — dijo, bastante bajo.
— ¿Qué esperas?
Luz no quería hablar, no quería hacerlo.
— No quiero marcarla sin que ella quiera — dijo la primera excusa que se le pasó por la mente.
— Si te refieres al tema del amor, Noceda, eso puede esperar, pero la vida es algo más importante, chica. Ya tendrán tiempo para enamorarse, pero para eso Anne tiene que sobrevivir, debes hacer el lazo.
Luz negó, por más que el doctor no la viera.
Sin querer decir nada, la joven alfa colgó, se giró a la puerta y la miró un momento antes de entrar al cuarto.
Se acercó a la cama, viendo el tranquilo vaivén de la respiración de la omega.
Apoyó una mano en el hombro de la menor.
— Anne... Despierta, tengo algo importante para decirte.. — movió un poco su cuerpo, pero la chica no reaccionó —. Anne... ¿Anne?
Corrió las sábanas que la cubrían, viendo lo tranquilo del rostro de la castaña al dormir, y como sus labios se movían un poco con su lenta respıración.
Luz apoyó el dorso de su mano sobre la mejilla de la omega, estaba muy fría.
Anne ya no tenía rubor en el rostro, al contrario, su piel estaba demasiado pálida, con oscuras y moradas ojeras bajo sus ojos, además de sus labios tenían un tono azulado.
El corazón de Luz se aceleró por la preocupación, la chica se veía mucho peor que antes.
Subió a la cama, olvidándose en romper el nido, y como si Anne hubiera sentido eso, comenzó a negar con la cabeza, y su expresión tranquila cambió a una desesperada, aunque no tenía fuerza para abrir los ojos, sus pestañas se aleteaban, apretaba los ojos y apenas abría una rendija para ver, aunque no pudo mirar bien a la castaña.