Miguel llegó tarde hoy a clase y eso sí que es raro, no suele pasar casi nunca. Sergio y yo nos acercamos a felicitarle y yo le di un abrazo, para mi sorpresa me devolvió el abrazo, y eso que Miguel no es mucho de contacto físico.
-Gracias chicos- Exclamó mientras sonreía, y eso es raro fijate.
-De nada Miguel, ¿cual es el plan de hoy?.- Pregunte con cara de cansancio, ya que se me olvida todo siempre.
-Ame, ir a mi casa a estar juntos, ¿ se te olvidó otra vez ?.
- Sí.--Dije con firmeza.-¿ Entonces vamos a las seis y media a tu casa?.
-Exacto chicos, nos vemos luego.Termine de arreglarme y de coger el collage y el manga que le compre con tanto cariño, y baje corriendo por las escaleras, ya que el ascensor se averió, por desgracia vivo en un octavo, y digamos que soy muy vaga, pero bueno.
Salí y vi a Sergio, Él se ofreció a venir a buscarme a pesar de vivir al lado de Miguel, así pasábamos un tiempo juntos.
Parecía que Sergio iba en pijama, iba en un chándal gris desgastado y llevaba una riñonera negra, sin embargo yo iba más o menos decente, con una camiseta negra y camisa abierta con pantalones vaqueros y unas deportivas . Sí, yo a eso lo llamo decente vale, llamarme simplona pero si lo soy.-Quizás llueva-Dijo mirándome fijamente.
-Ya, ¿llevas el paragüas?
-Sí, si llueve lo compartimos, o si quieres te dejo fuera y dejo que te mojes.
-O quizás te empuje y el que acaba fuera eres tu por graciosito.- Dije molesta.
Hubo un silencio incomodo, entre Sergio y yo no pasó nunca nada malo, pero hacia 2 meses que bueno, que se terminó nuestra relación, pero eso no es lo que importa ahora, lo que importa es que no le he perdido y es mi mejor amigo y siempre lo será, o eso espero.
-¿ Merendaste ?- Me pregunto para ver si sacaba tema.
-Sí, ¿y tu?.
-No.---Dijo mirando para arriba---
-Pues muy mal, tienes que alimentarte o si no me voy a enfadar.
-Que graciosa canija-- Dijo mientras me sacudía el pelo y me despeinaba.
Como odio que haga eso.Seguimos caminando y llegamos al portal de Miguel, vivía en una urbanización increíble la leche, que rico es el cabrón . Fue lo primero que pensé nada más se abrieron las puertas de esa urbanización, tenía de todo lo que pudieses imaginar, parecía un hotel.
Sergio y yo nos acercamos al edificio correspondiente, y Miguel bajo para darnos la bienvenida.
-Hola chicos--Saludo con un gesto de la cabeza.
Miguel siempre fue serio y formal, casi nunca sonreía . Supongo que su personalidad es así, pero en el fondo es buena persona.
-Hola Mr.Miguel --le dije con un tono divertido-- ¿ Con que esta es tu mansión?.
-Vivo en un piso, no te ilusiones loca.
-¿ Entonces no eres más rico que yo ?- Dijo Sergio con un tono infantil.
-Sí, si soy más rico que tu, venga callaos un rato y subamos.Subimos a su piso, era un piso normal minimalista, salude a sus padres con una sonrisa amplia y entramos al salón.
- Que conste que ningunos de vosotros sois ricos por vivir en una urbanización- Dije molesta-
-Calla que tu no tienes urbanización- Dijo Sergio.
-Callate
-Callame
Hubo un silencio incomodo durante unos segundos, Sergio y yo nos miramos fijamente y notamos incomodidad y pena en nuestras miradas.
-¿Chicos?- Dijo Miguel con un tono extraño, Miguel no tenía ni idea de lo que pasó entre nosotros.
-Sisi, estoy- Dije con firmeza.
-Y yo-- Dijo Sergio.
-Vale bien, ya puse la wii, pero solo tengo dos mandos.
- ¡ME PIDO JUGAAAR!- Me avalance sobre Miguel para tomar el mando.
Toma toma, es mi momento de reventarle el culo a Miguel.
-Pues nada, a hacer tiempo supongo -- Seguido de decir esas palabras por su boca se tumbó en mis piernas.
-Ehm... Sergio- Dije algo extrañada.
-Callate intento dormir- Dijo molesto mientras me hacia una seña para que le acariciase el pelo.Evidentemente como es de esperar, le gane en isla aventura a Miguel, cuando mire para mis piernas me di cuenta de que Sergio se había quedado dormido. Lo mire con ternura , le tengo bastante cariño , pero no es el momento adecuado para, bueno... para eso.
Rato después Sergio se levanto, y pasamos la tarde los tres juntos, jugando a la wii, al monopoly y comiendo pizza. Fue una buena tarde, me ayudo a despejarme de bachiller. Aunque bueno tuve mis momentos de nostalgia supongo.
Al día siguiente en la clase de dibujo estábamos pintando Celeste y yo, mientras hablábamos de One Piece. Bueno concretamente del manga, y el profesor se acerco para hablar con nosotras de las ilustraciones y el manga.
Note como una figura detrás de uno de los caballetes me observaba, pero no preste mucha atención, estaba concentrada en lo mío.
-No, no así no se hace-- Me dijo Celeste creyéndose mi profesora.
Celeste era una chica que dibujar se le daba de puta madre, era súper creativa, amante del anime y de los mangas y le encantaba Harry Potter. Era una chica súper friki y eso me encantaba, encajaba con su aspecto y su forma de ser, con sus rizos rubios y su sonrisa. Lo único que no encajaba en ella, era su nombre, no le pegaba absolutamente nada.-Vale PROFESORA-dije con un tono molesto.
-Solo te ayudo a que apruebes boba.
-Aja seguro.-
Derrepente noto como algo, bueno más bien alguien me empuja.
-¡Oye ten más cuidado!-Dije súper molesta.
-Perdona , no era mi intención.- Dijo un chaval de ojos marrones oscuros mirándome a los ojos.
- Más te vale. - Volvi a lo mio, pero al mirar a mi lienzo el empujón me hizo desviarme de un trazo. Su puta madre, fue lo primero que pensé, pero bueno, no iba a dejar que un factor externo interrumpiese mi "obra de arte".
-Tia, has visto que guapo- Me dijo Celeste- Bueno, más bien que mono, no se.
- No creas.-Dije pasando de su comentario.
No me gusta que me molesten mientras pinto, me desconcrentra.
El desconocido volvió a pasar por detrás de mi, pero lo ignore.
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Muy mayor para mi
RomanceAmelie era una chica despistada, infantil y creativa, un día en su cumpleaños conoce a Derek y se enamora perdidamente de él. Pero meses después llega otra persona. ¿ Qué ocurrirá después ?