Suika despertó con una pesadilla el sábado por la mañana, había soñado que su madre la estaba ahorcando y, al reaccionar, se encontró con que se había dormido sin siquiera cambiarse la ropa y el pequeño bolso que tenía colgado en sus hombros se había enrollado en su cuello con el movimiento. Suspiró mientras se lo sacaba y buscó su teléfono para ver la hora: 05:31 horas, era demasiado temprano todavía.
Supo que no conseguiría conciliar el sueño y, además, se sentía un ardor incómodo alrededor del cuello. Lloriqueó mientras se enderezaba y tomaba su celular para revisar si tenía algún mensaje, y notó que tenía uno de Kohaku y otro de Ryusui.
Revisó primero el de Kohaku para responderle.
Kohaku: ¿Llegaste bien? ¿Ese millonario presuntuoso no intentó aprovecharse de ti?
¡JA! ¡Como te ponga una mano encima, lo mataré!
Suika sonrió y le respondió simplemente: "Estoy bien, me quedé dormida". Ya después hablaría con ella.
Leyó luego el mensaje de Ryusui.
Nanami Ryusui: Espero que estés bien, Suika.
Mañana mi mayordomo, Francois, evaluará algunas opciones de departamento para que te mudes por lo que resta del embarazo. ¡Es mi deseo! No permitiré un "no" por respuesta.
El día lunes Francois, con la información en sus manos, te llamará para ir a visitar algunos lugares y así decidas cuál te gusta más.
Espero que aceptes todo lo que hago por ti, no tengo ninguna intención más allá de resarcir mi error.
Se sonrojó tremendamente cuando vio esas palabras y no supo qué decir, por lo que prefirió no contestar e ir al baño a revisarse el cuello, eso le preocupaba un poco más, así como unas ligeras náuseas que le llegaron de repente al levantarse y por algún motivo percibir de la nada el olor a chocolate, que en ese momento se había convertido en algo que le daba aun total repelús.
Y eso que apenas iba a cumplir las 15 semanas el día próximo.
El sábado transcurrió tranquilo, no recibió ningún otro mensaje de Ryusui, aunque Kohaku le pidió ir a la mañana siguiente a casa para preparar los temarios de la semana, y se quedaría durmiendo con los Ishigami hasta el lunes. Eso sería favorable porque probablemente podría evadir al mayordomo de Ryusui y así pensárselo bien sobre la mudanza. Ya estaba acostumbrada a su actual casa y no se sentiría cómoda de trasladarse, aunque sí era verdad que sería mucho más fácil para ir a los hospitales en los que Ryusui quería que se hiciera seguimiento.
Suika estaba confundida, era la primera vez que recibía tanta atención de tantas personas y eso la estresaba un poco más de lo que quería aceptar.
...
Para la mañana del domingo, cuando se cumplían oficialmente las 15 semanas de su embarazo (palabra a la que todavía no estaba acostumbrada), Suika se levantó sintiéndose un poco mejor y avisó a Kohaku que saldría para su casa.
Posó la mano en su vientre mientras iba en el autobús, de forma casi instintiva, sintiendo el pequeño bulto que ahora había en ese lugar, era una textura extraña la de su abdomen, algo endurecido, pero a la vez sospechaba que más suave y delicado de lo que realmente parecía.
Siendo sincera, no se imaginaba con un bebé entre sus manos, ¡y ni hablar de la idea de dar a luz! Si nunca había entrado nada en ella, ¿cómo iba a salir un bebé por ahí? La sola idea la hizo sentir escalofrío.
—Nanika, espero no tener que parirte, la verdad —le habló a su vientre un poco consternada de sólo pensar en lo que se avecinaba—. Y también espero que se me pasen rápido los síntomas.
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Embarazada... ¿yo?
FanfictionAU. Advertencia: No leer si todavía ven a Suika como una niña. Suika toda su vida se había enfocado en su futuro y había luchado por salir adelante a pesar de que era una chica huérfana y sin amigos. Pero definitivamente esto no era posible, ni siqu...