Takemichi sabía que algo no iba bien, ________ notaba el camino extrañamente vacío, incluso Shinichiro tenía un mal presentimiento, pero Mikey… él era Mikey. Todo el camino hizo varias preguntas a la única mujer del grupo consiguiendo así su nombre y su edad. Okuda ________, treinta años. Cinco años más que su hermano.
Cuando al fin se calló se preguntaba si los amigos del de ojos mar serían igual de llorones como él, aunque dudaba de ello. Para Mikey, Takemicchi era único y le resultaba extrañamente conocido.
—Alto… algo no está bien… —la voz de la mamá del pelinegro menor lo sacó de sus pensamientos.
—Deberíamos ir por esa entrada —habló Takemichi nervioso mirando a lo lejos el cadáver de un infectado—, si esos tipos volvieron deben estar en la entrada principal.
La mayor tragó saliva incómoda, no quería mostrar ese camino pero se quedaba sin opciones.
—¡Carajo! —gruñó bajito sorprendiendo al par de hermanos— Oye Sano, ¿puedes guardar secretos?
—¿Qué no es un requisito para sobrevivir? —respondió con obviedad y un poco de fastidio.
Ella solo bufó molesta— Creo que talvez Moebius puede estar custodiando a mi gente.
—Así que no podemos ir por la entrada principal y tendremos que ir hacia la entrada secreta —dedujo rápidamente rozando con las yemas de sus dedos su pistola que descansaba en su correa—. Si es Benkei haré como que nunca la vi.
Simple y egoísta, una petición común en ese mundo. En respuesta la fémina asintió con la cabeza guiándolo hacia una alcantarilla escondida entre matorrales.
—Antes que nada necesitan máscaras anti-gas. —al quitarle la reja no solo se podía ver una escalera pegada a la pared, también habían esporas.
Al bajar pudieron notar un tocón¹ cerca de la escalera, por la cantidad de hongos que tenía y lo desgastado de su ropa se podía deducir que ya llevaba muchísimo tiempo ahí.
Luego de un rato fue sorprendente para ambos Sano lo silenciosos que eran ________ y Takemichi, a pesar de que ella estaba herida sus pisadas eran insonoras. Casi como plumas.
Finalmente, después de unos diez minutos caminando entre el laberinto que eran las alcantarillas mientras seguían unas flechas de pintura amarilla llegaron hasta una que señalaba hacia arriba cerca de una escalera parecida a la de la entrada.
Takemichi intentó adelantarse a ver pero la mano de ________ se lo impidió, comprendiendo se hizo a un lado permitiéndole el paso a la mujer. No sin antes extenderle el arco y un par de flechas por si acaso.
Con esfuerzo logró subir hasta llegar a la tapa levantándola un poco para observar hacia el exterior, los tres hombres miraban con atención como se amarraba a uno de los escalones con la cuerda que llevaba atada en la correa y se apoyaba sobre su pie bueno. Luego tuvo sentido al ver como levantaba otra vez la tapa y tensó el arco.
No tardó en soltar la flecha y preparar la otra que en un par de segundos volvió a soltar. Los Sano no notaron cuando Takemichi había subido tras ella y le entregaba otra flecha.
La acción se repitió otras tres veces más hasta que hubo un largo silencio que fue interrumpido por varias voces que vitoreaban a la mujer, pero en un tono muy bajo.
—Muchas gracias señorita ________. —otra voz femenina y ligeramente infantil sonó más cercana que las anteriores.
Una mano apareció entre los vestigios de luz solar que se escabullían por esa alcantarilla. Uno a uno salieron del cerrado y tóxico lugar pudiendo observar mejor a las personas. Habían niños, adultos e incluso un par de ancianos, ninguno de ellos le importaba a Shinichiro, él solo buscaba a Benkei con la vista.
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Infection [Sano Shinichiro]
Fanfiction¿Qué es lo más aterrador que puedes vivir durante el apocalipsis? ¿La muerte? No, con eso convives todo el tiempo. ¿Los infectados? Tampoco, aprendes a escapar o pelear contra ellos. ¿Perder a quienes amas? Bingo. ¿Qué tanto estás dispuesto a sacrif...