Cassie - 5 años
—Entonces de que te vas a disfrazar?.—me pregunta mi mami desde su lado de la cama.
Amo estás comiquitas Los Backyardigans. Es una de mis favoritas. Me encanta verla mientras mi mamá me soba lo pies o me da un chocolate.
—Me gustaría de princesa.—digo quitando la vista de las comiquitas para mirarla.
Ella asiente en entendimiento.
—Pues me pa....
Mami no termina de hablar porque escucha un ruido.
Es de la camioneta de papi! Acaba de llegar.
Salto de la cama para dirigirme hacia la entrada de la casa. Mi papi está por entrar cuando me abre los brazos, le saltó encima para abrazarlo gigante. Me da un beso en la frente. Me sube a sus hombros. Me sujeto de una de sus manos
—Te traje algo muy rico.—dice cerrando la puerta para ir hacia la cocina.
—Que será eso?
Mamá sale del pasillo para venir a nosotros y darle un beso a mi papá.
—Traje maní.—arrugo mi cara pensando en el maní—. Y también....pasta a la matricciana.
Mis ojitos se abren de alegría. Es mi pasta favorita y nunca nadie me hará cambiar de parecer, es la pasta más deliciosa que he podido probar. Le abrazo su cabeza a la vez que le doy un beso en su pelo. Me agarra de las axilas y me baja.
—Espero mi pasta en el cuarto.—le pido saliendo en carrera a ver Los Backyardigans.
Entró en el cuarto directo a la cama viendo que ya se terminaron. Está empezando La Casa de Mickey mouse. Me acuesto arropandome con la sábado gigante de mi mamá. Ultimamente yo duermo con ella porque me da miedo mi cuarto, es tan obscuro y sin ventana. Papá duerme en el cuarto de alado que es igual de grande su cama, pero para el solito.
Nunca me deja entrar.
Desvío la vista del televisor hacia la puerta. Escucho que mi mamá dice algo. Mi papá alza la voz, no entiendo nada o si me están llamando, pero no suena bien. Después entra mi mamá y cierra la puerta pesada del cuarto con candado.
Ella decía que la puerta pesada era por si los ladrones entraban, pero no fue por ladrones por lo que la cerro.
Mamá mira hacia mi.
—Karen abre la maldita puerta.— grita mi papi del otro lado.
Ella se acercó a mí y me abraza. No entiendo que pasa.
—Solo quiero hablar, karen.— dijo de nuevo—. Te dije que abrieras o me las vas a pagar!
Me sobresalto por el grito repentino de mi papá, mi mami también.
Nos quedamos calladas un rato hasta que las luces y el televisor se apagan. Sólo quedaba la luz del día que pasa por la ventana.
—Mami se fue la luz?.— voltee para mirarla.
—No Cassie, el la apagó.—me susurro.
—Porque se enojó ahora?—mi mamá no respondió a mi pregunta.
Escuchamos un ruido en el techo y giramos ambas para mirar hacia arriba. Un pequeño agujero de luz entro. Despues entro agua.
—Mami esta lloviendo?—le dije tapándome la cara por el agua.
—No beba, no llueve, metió la manguera por el techo.—me separó de sus brazos y se levantó—. Ven ven apurate ayudame a quitar las sabanas de aquí, ponlas en el piso en un rincón.
Me levanto de inmediato a trópicones y agarro lo que puedo alejandolo de la cama. El agujero estaba justamente encima de la cama. La mojaba toda.
Mi mama y yo nos movimos a toda prisa, después me agarra de las manos, me acomoda entre sus grandes sábanas junto con ella. Sentadas cubriéndonos con las sábanas en el rincón de su cuarto para no mojarnos, empecé a llorar. Tenia miedo, porque pasó esto?. No lo comprendo...
—Shh, calmate mi cielo.—me acarició la cabeza
—Mami tengo miedo.—dije entre sollozos.
—No tengas miedo, mami está contigo.—me seco mis lágrimas pero no deje de llorar.
El agua empezó a caer más cerca de nosotras. Porque está enojado? Porque nos hace esto? Son tantas preguntas que no entiendo!
Nos quedamos minutos donde el agua chispea por todas partes, mi mamá y yo seguimos con la cabeza tapada para no mojarnos.
El agua se detiene por fin. Sacamos la cabeza de abajo de la sábana para mirar, ya no estaba la manguera. Escuchamos como subía la luz de nuevo, se encendió la TV y los bombillos.
—Lo siento, salgan. Me iré con Eduard unas horas.— dijo pegado a la puerta cerrada.
Mire a mi mamá y me levanté, el cuarto estaba mojado por todas partes, la cama. Menos las sábanas porque la cama fue la que recibió parte del agua del techo.
Mi mami me agarra de la mano cuando escuchamos la camioneta encender, me pone detrás de ella y salimos de la habitación. Ya no estaba tan claro el día, ya casi había anochecido, habían pasado horas. Caminamos hacia cocina, mi nariz se impregno de pasta. Vimos salir a mi papi del estacionamiento por la ventana.
—Ve a comer, mi vida.—me llevo hacia la cocina—. Mientras yo arreglo el cuarto.
Mire a mi mami y quise ayudarle pero tengo mucha hambre, así que no le lleve la contraria y voy a sentarme a comer.
Ella se fue arreglar el cuarto mojado.
Me pareció escuchár que lloraba. Supongo que estaba triste. Me sentí mal, cerré mi bandeja de pasta y fui al cuarto ayudarla.
Odiaba verla triste.
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El vacio de tus besos En Mis Cicatrices
Fiksi RemajaTodos podemos caer en un punto bajo en algun extremo de nuestra vida, podrían ser muchas fuentes, depresión, Soledad, Furia. Las historias aveces son solo eso, historias, puedes ser reales como también puedes ser sacadas de una mente creativa. Pero...