El lunes siguiente, Janet se presentó en la oficina con ojeras.
"¿Pasaste el fin de semana en prisión? Luces terrible", comentó Gerda al tiempo que sacaba su silla y se sentaba para comerse un perro caliente.
"El proyecto de cooperación en el que estoy trabajando se está moviendo muy rápido, por lo que necesité trabajar horas extras durante dos días consecutivos", respondió la chica casi arrastrando las palabras en un bostezo, y la verdad era que estaba tan cansada que sintió que se quedaría dormida al segundo siguiente.
"¿Pudiste terminar?".
Apoyada en su mesa, Janet asintió débilmente. "¡Lo terminé esta mañana!".
Las dos charlaban cuando la voz de Tiffany resonó detrás de ellas. "Lind, por favor ve a mi oficina".
Aturdida, Janet levantó la cabeza mientras que Gerda le lanzó una mirada comprensiva a la mujer, aunque luego le sacó la lengua como una niña pequeña. "Parece que necesitarás revisar tus diseños de nuevo. ¡Buena suerte!".
Apenas manteniéndose despierta, Janet caminó hacia la oficina de Tiffany.
"Pareces exhausta. Nunca pensé que alguien más aquí trabajaría más duro que yo", señaló la mujer antes de tomar un sorbo de su café pensativamente y mirar a Janet de arriba abajo casi con simpatía. Luego extendió los trabajos de esta en su escritorio y anunció: "La Compañía Color ya los envió a la fábrica, así que no es necesario que hagas ninguna modificación. Ellos están muy satisfechos con tu trabajo. Bueno, eso es todo lo que quería decirte, ya puedes volver ahora y tomarte las cosas con calma".
Janet miró a Tiffany con cautela y preguntó: "¿Segura que no hay algo más que quisiera decirme, señora Fisher?".
A ella le costaba creer que esa mujer la llamara para elogiarla.
"No. Vuelve a tu escritorio y toma una siesta o algo, ¿sí? Yo fingiré que no te veo holgazaneando", le dijo para enseguida darle una cálida sonrisa repentina.
Luego, habiéndole dicho a Janet que saliera de allí de una vez, fijó sus ojos en los diseños que tenía enfrente.
Después del almuerzo, una notificación apareció en la computadora de Janet.
Se trataba nada más y nada menos que de Brandon. "Supe que hiciste un buen trabajo".
Sintiéndose halagada, ella leyó y releyó su mensaje varias veces, pues había miles de empleados en el Grupo Larson, y ella era apenas una novata. ¿Cómo era posible entonces que las noticias sobre su trabajo hubiesen llegado a oídos de Brandon tan pronto?
Con cautela, ella respondió: "Solo estaba haciendo mi trabajo, señor Larson. Haré todo lo posible para seguir contribuyendo de buena manera a la empresa".
La verdad era que los nuevos diseñadores no solían ser muy bien pagados, y de hecho Janet sabía que de no ser porque disfrutaba de su trabajo, lo habría dejado mucho tiempo atrás.
Para su sorpresa, Brandon dijo: "Aquí supervisamos el rendimiento de cada empleado, y en vista de tu progreso, te daré un aumento".
"¿En serio?".
Más que emocionada, Janet perdió el control de sí misma y casi gritó de emoción.
Es decir, ella acababa de entrar al Grupo Larson, de modo que un aumento era la menor de sus expectativas. No obstante, era más que bienvenido ya que la ayudaría a pagar los gastos médicos de Hannah.
Sentado en su bien iluminada oficina, el hombre miraba en el video de vigilancia desde la pantalla de su computadora a la mujer que se reía en su escritorio, y no pudo evitar reír también.
"¿Has estado trabajando horas extras en los últimos dos días?", le preguntó.
Disimuladamente, Janet miró alrededor de la oficina, preguntándose si el CEO la estaría observando.
Sin embargo, pronto se dio cuenta de que él probablemente tenía acceso a la asistencia de los empleados.
De todos modos, no dejaba de ser sorprendente que le prestara especial atención a ella, una empleada insignificante, y para colmo, novata.
Encogiéndose de hombros ante cualquier sentimiento de inquietud, ella se animó al pensar en su aumento.
"Sí, tuve que trabajar horas extras porque necesitaba terminar mi diseño para nuestro cliente lo antes posible", respondió.
Después de enviar este mensaje, la confusión comenzó a apoderarse de su mente.
Había miles de empleados en el Grupo Larson. ¿Por qué el propio CEO le decía a una recién llegada que le iban a aumentar el salario? ¿No era ese el trabajo de recursos humanos?
Brandon pareció leer su mente en ese instante.
"Aún no es el momento de la evaluación anual para aumentos o promociones. Tu aumento es mi recompensa especial para ti, y por eso soy yo quien te lo cuenta".
Tras suspirar aliviada, ella respondió: "Gracias, señor Larson. ¡Trabajaré lo más duro que pueda!".
Luego le envió un emoji sonriente de buena voluntad.
Ese era su primer empleo. ¡Ella había tenido mucha suerte!
El Grupo Larson era una gran empresa, y quizás el jefe estaba dispuesto a desembolsar una pequeña suma en un esfuerzo por retener a los empleados talentosos.
Sin detenerse a pensar demasiado, Janet procedió a concentrarse en su trabajo.
Cuando llegó la hora de salir del trabajo, ella estaba a punto de apagar su computadora portátil cuando Brandon le envió otro mensaje.
"No trabajes horas extras hoy, tienes que descansar bien".
De inmediato, el cuerpo de la chica se puso rígido.
Pero después de lo que había pasado con Garrett, ni siquiera se atrevía a considerar la idea de que Brandon estuviese interesado en ella. A fin de cuentas, un tipo poderoso y misterioso como Brandon era diferente del donjuán que supuestamente era Garrett, así que era imposible que se encaprichara de ella.
Con eso en mente, decidió que tal vez él solo era un jefe muy considerado...
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La Novia Más Afortunada.
RomanceJanet fue adoptada cuando era niña, un sueño hecho realidad para los huérfanos. sin embargo, su vida fue cualquier cosa menos feliz.............