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Al día siguiente cuando Sergio se fue al trabajo Juliana se quedó sentada en el sofá esperando por Valentina, ella aún seguía en shock, no había llorado nuevamente después de lo que ocurrió, solamente estaba perdida en sus pensamientos vacíos.

Entonces escuchó la puerta ser tocada y supo que era Valentina por la forma tan delicada en la cual ella hacía todo.

Entonces se levantó y abrió la puerta.

Grande fue el susto de Valentina al ver a la mayor así de destrozada que casi tira la bolsa de frutas que había llevado para desayunar a su lado esa mañana.

Sin embargo, las frutas no cayeron, pero su felicidad sí al ver el estado tan deplorable en el que su pequeña se encontraba, ¿Qué demonios había pasado?

-Juliana...- Valentina habló despacio entrando a su casa para después cerrar la puerta -Pero... ¿Qué pasó? - Preguntó sintiendo las ganas de llorar estancarse en su garganta.

-El me violó, Valentina, me tomó por la fuerza y me violó- Juliana confesó empezando a llorar mientras se aferraba a la menor.

Valentina también quería llorar, ella no era tan fuerte, sabía lo mucho que Juliana la necesitaba y que debía resistir por ella, pero su pecho dolía demasiado al verla así, su nariz había comenzado a arder y un par de lágrimas amenazaban por salir de sus ojos.

-No te preocupes, todo está bien- Juliana acarició la espalda de Valentina al verla tan afectada por culpa suya.

-Juliana, no lo está- La menor habló con lágrimas en los ojos.

-Tranquila, ya verás que todo pasará- La mayor le ofreció una cálida sonrisa aún con lágrimas saliendo de sus ojos.

Y Valentina no pudo entender como Juliana era capaz de consolarla cuando ella era la principal afectada.

Comenzó a analizar el rostro de la más bajita, ella estaba muy herida, ayer nada de eso existía en su cara, pero hoy, hoy era tan diferente, se sentía tan impotente al no poder hacer nada, ella quería golpear algo, quería gritar, quería matar a Sergio con sus propias manos, con sus propios puños, sin importar lo mucho que doliera ella quería hacerlo, sentía la rabia correr por su sangre hasta hervirla dentro de su cuerpo.

Pero debía mantener la calma, no por ella, sino por Juliana.

Continuó observándola sus ojitos lucían tan vacíos a pesar de brillar un poco, lo que no sabía era que ese brillo era gracias a ella, eso sin duda lucía muy bonito.

Pero Valentina quería regresar el tiempo y mirarla una vez más antes de esas nuevas heridas, dolía, dolía mucho.

Entonces la abrazó y dejó salir aquello que tanto la lastimaba, lloró notando a Juliana dejar caer sus muros que la hacían parecer fuerte y la escuchó llorar al igual que ella.

Ambas lloraban abrazadas hasta que Valentina la ayudó a caminar hasta el sofá sentándose a su lado aún sin soltar el abrazo, ¿Por qué tenía que pasar esto? Ayer ella estaba bien, ¿Por qué todo debía irse a la mierda de un día a otro?

-Utilicé las cremas que me disté- Juliana rompió el silencio mirando a Valentina -Gracias, me ayudaron a aliviar el dolor.

Valentina no podía hablar, ella estaba rota, las heridas de Juliana le dolían también a ella.

Entonces las miró una vez más, acarició si mejilla suavemente y levantó su rostro para mirar todas esas nuevas heridas, eso no era lo que quería para ella.

No solo su cara estaba lastimada, su cuerpo también, las heridas bajaban por su cuello y se perdían entre la ropa que Juliana llevaba, no entendía como alguien era capaz de herir a un ser tan puro como lo era Juliana Valdez.

Tomó entre sus dedos un mechón de cabello de Juliana y lo pasó hacia atrás de su oreja mirando con mayor claridad las múltiples marcas de bofetadas que tenía, y suavemente acarició cada una de las marcas soltando un suspiro de impotencia.

No dejó de acariciar su mejilla, pero sus ojos se fueron a sus labios, secos y con una pequeña herida en la esquina, tal como la primera vez que miró su boca, y sin darse cuenta, Valentina lamió sus propios labios al ver la falta de hidratación en los de la mayor.

Entonces Juliana la besó, no tenía idea de porqué hizo eso, pero simplemente no pudo evitarlo, Valentina estaba tan cerca y ella estaba tan lastimada, estaba hecha pedazos y se sentía tonta, pero necesitaba que Valentina la uniera nuevamente, era la única que podía hacerlo.

Valentina no entendía lo que pasaba, acaso Juliana... Acaso Juliana.... ¡Juliana la estaba besando! Entonces cerró los ojos, y devolvió el beso teniendo cuidado de no lastimar la herida que tenía en la esquina de su labio.

Fue un beso pasional, pero se podía sentir el cariño que en este se intentaba transmitir.

Era un beso fuerte, pero lento al mismo tiempo, un beso que Juliana nunca antes había dado o recibido.

Era un beso de amor y de pasión que ella experimentaba por primera vez.

Sintió como su cuerpo se derretía al tener las manos de Valentina en su cintura intentando acercarla un poco más.

Y en medio de aquel acalorado beso Juliana decidió subir al regazo de Valentina a horcajadas para mayor comodidad, sintiendo como esta metía sus manos bajo su camisa para tocar directamente la piel de su cintura.

Todo era suave, como un sueño, se sentía como besar y abrazar a una nube, algo mágico, algo indescriptible.

Estaban tan perdidas besándose cuando Juliana se dejó llevar un poco y movió sus caderas sobre el regazo de Valentina sacándole un jadeo.

La temperatura iba subiendo y ambas podían sentirlo, estaban excitadas, Valentina lo estaba, Juliana también y ella no sabía manejar algo como eso, tenía miedo, todo era nuevo, muchas veces fue forzada a cosas como esas, pero jamás había podido sentir como era entregarse a alguien por amor.

Hasta ahora.

Era como si fuese su primera vez, todo lleno de sensaciones nuevas que solo Valentina podía darle, nadie, absolutamente nadie más que ella.

Valentina quería seguir, ella realmente quería hacer suya a Juliana, hacerla venir y darle ese orgasmo que tanto necesitaba, quería complacerla, mostrarle que ella podía satisfacerla más que cualquiera.

Mucho más que nadie en el mundo.

Y al parecer Juliana quería lo mismo, pues comenzó a quitar algunos botones de la camisa que llevaba.

Valentina al notarlo no dudó en ayudarla hasta finalmente deshacerse de aquel molesto trozo de tela, revelando en el proceso todas aquellas marcas de violencia que su ropa escondía, ella quería deshacerse de eso, quería sustituir cada herida que Juliana tenía por un beso, quería que en su piel hubieran marcas de amor y no de maltrato, Valentina quería cambiarlo todo, reconstruir a una nueva Juliana.

Su propósito no era procrear como un animal, ella quería hacerle el amor como una mujer como ella merecía.

Estéril || Juliantina (G!P) •AdaptaciónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora