Valentina iba a decirlo, todo se había ido al carajo ya, entonces no importaba si Mari se enteraba de lo estúpida que había sido al meterse en un matrimonio, porque Mari no lo sabía, Valentina había suprimido ese gran detalle cuando le habló sobre una chica de la cual se había enamorado.
Pensaba sacarlo todo y liberarse de ese peso de no haberle dicho a nadie las cosas completas, sí, ella se había acostado con una mujer casada sabiendo que eso estaba mal, pero no pudo evitarlo, iba a contarlo todo, incluso por qué había tenido el coraje de hacer aquello, porque si fuese un matrimonio feliz ella no iba a meterse nunca, pero eso estaba muy lejos de ser un matrimonio perfecto y Valentina solo quería mostrarle a Juliana que ella podía darle una mejor vida que ese idiota.
Sin embargo, nada había salido como lo esperaba y ahora se encontraba con una gran resaca después de pasar la noche alcoholizada a causa del duro golpe que la vida le había dado.
-Su nombre es Jul...
Una notificación en el celular de Mari interrumpió a Valentina.
-Mierda, es muy tarde y debo dar mi primera cita en media hora- Mari se levantó rápido al mirar el recordatorio que su celular le había mostrado.
Debía hacer el segundo ultrasonido para el seguimiento de Juliana, esa chica que tanto estrés le había causado últimamente.
-Bueno, ve con cuidado- Valentina habló bajando la cabeza.
-Y tú también cuídate durante el día, quiero verte aquí apenas termines tu jornada laboral, traeré la cena para ambas.
- ¿Cenaré aquí? - Valentina preguntó confundida.
-Vivirás aquí hasta que tus problemas con el alcohol desaparezcan.
-No tengo problemas con el alcohol, puedo dejarlo cuando quiera.
-Entonces déjalo desde hoy.
-No quiero- Valentina respondió con un puchero.
-Tonta- Mari negó con la cabeza -Te quiero aquí en la noche.
-Pero, ¿Y mis cosas? ¿Iré a buscarlas a casa?
-No es necesario, te prestaré ropa, solo desayuna y vete al trabajo.
Y sin más Mari salió a toda prisa de su casa.
Valentina por su parte solamente dio un pequeño vistazo al desayuno que Mari le había traído y nuevamente se envolvió entre las sábanas con la intención de a dormir otra vez.
Pero no podía hacerlo, así que a regañadientes se levantó para darse una ducha y buscó entre la ropa de Mari algo que pudiera ponerse, después de todo ella le había dado permiso.
Cepilló sus dientes, lavó su rostro y peinó un poco su cabello antes de finalmente tomar la pastilla que Mari le había dejado y desayunar, se sentía un poco mejor, sin duda su mejor amiga la había ayudado demasiado.
Cuando fue hora de irse a trabajar lo hizo, le fue un poco más fácil concentrarse sin aquellos dolores de cabeza que los últimos días la había estado atormentando.
Y cuando al fin terminó el día estuvo un poco tentada por irse nuevamente a embriagarse en el mismo bar, sin embargo, descartó la idea enseguida, Mari le había pedido llegar temprano a casa y no iba a desobedecerla, porque Mari enojada daba miedo y no podía arriesgarse a verla de esa manera.
Entonces Valentina decidió ir directamente a casa de Mari encontrando a la mayor en la cocina al llegar.
-Siendo sincera creí que no vendrías, ya estaba practicando como regañarte al día siguiente- Mari habló mientras traía un par de platos para empezar a cenar.
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Estéril || Juliantina (G!P) •Adaptación
Fanfiction𝘿𝙚𝙨𝙥𝙪é𝙨 𝙙𝙚 𝙘𝙞𝙣𝙘𝙤 𝙖ñ𝙤𝙨 𝙙𝙚 𝙢𝙖𝙩𝙧𝙞𝙢𝙤𝙣𝙞𝙤, Juliana 𝙘𝙤𝙢𝙞𝙚𝙣𝙯𝙖 𝙖 𝙨𝙚𝙧 𝙫í𝙘𝙩𝙞𝙢𝙖 𝙙𝙚 𝙫𝙞𝙤𝙡𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖 𝙙𝙤𝙢é𝙨𝙩𝙞𝙘𝙖 𝙥𝙤𝙧 𝙥𝙖𝙧𝙩𝙚 𝙙𝙚 𝙨𝙪 𝙢𝙖𝙧𝙞𝙙𝙤, 𝙦𝙪𝙞𝙚𝙣 𝙡𝙖 𝙖𝙘𝙪𝙨𝙖 𝙙𝙚 𝙨𝙚𝙧 𝙞𝙣𝙘𝙖𝙥𝙖...