Una mujer de cabello blanco estaba sentada en la sala colorida de México. Los sofas eran verde pasto, y tenían telas bordadas estilo mexicano. Ella vestía un traje negro elegante y estaba sentada con las piernas cruzadas esperando a que el contrario reapareciera.
—Lamento la tardanza, ¿quieres algo de tomar?
—No gracias. Necesito hablar contigo, cuánto antes mejor.
Señaló el sillón frente a ella, invitándolo a sentarse. México tenía cara de regañado, parecía un niño pequeño. ONU preparó cuidadosamente las palabras que le diría a continuación.
—México, estás en grandes problemas, creo que eso te queda más que claro —el contrario se limito a asentir—. Rusia lleva un mes desaparecido. He intentado abogar por ti frente al gobierno ruso, pero ya no puedo hacer más lucha. Tienes que presentarte, no me importa si has aprendido el ruso suficiente. Te necesito dando la cara por este asunto.
—ONU, por favor, deme más tiempo...
—¡Basta! —extendió sus grandes alas blancas, intimidando a la nación, quién sólo se encogió en su lugar—. Ya tuve suficiente de esta tontería. La próxima semana tienes una cita con Putin, y te quiero ahí, presentable, con un buen argumento para defenderte y ofreciéndole ayuda para localizar a Rusia. Aunque... —hizo una pausa—. FBI ya ha localizado el teléfono del euroasiatico.
—¿De veras? ¡Ay, wey! No puedo creerlo, al fin vamos a salir de esta, ¿no es así? —ONU seguía teniendo su semblante serio—. ¿ONU?
—Definitivamente está en tu territorio —su tono escalofríante solo causaba terror en el latino—. De echo, se encuentra en este estado, en Jalisco. Sólo falta más presición para saber dónde está con exactitud.
—¿Sigue aquí? —miles de ideas rondaban por la cabeza de México—. ¿Pero cómo? Si realmente fueron...
—Debería de terminar en otro lado, si, lo entiendo. Sin embargo, no es el caso. Y todo esto solo lo hace más misterioso todavía —ONU se levantó dirigiendo la vista hacia la ventana de la casa del mexicano, mirando hacia el exterior—. Lo que me deja pensando si... Realmente tú no tienes nada que ver con esto.
—Se lo juro, jefa. ¿Yo por qué tendría que andar secuestrando naciones?
—No lo sé, dímelo tu —acomodó la corbata de su traje—. Es por ello que deseo que hagas lo posible por preparar un discurso digno de presentarse ante el gobierno ruso. No quisiera que te arresten ni que el resto de países eliminen sus tratados contigo porque sospechan que has cometido un posible secuestro.
Rusia escuchaba todo desde el piso de arriba. Debía deshacerse de ese teléfono, de lo contrario habrían problemas en casa. Y peor aún, con la única persona que había sido amable con él desde ese fatídico día. Pero... ¿Dónde podría lograr su cometido? Quizás había un lugar donde podría destrozar su teléfono y enviar los restos lejos donde nadie pudiera encontrarlos, o que nadie pudiera vincularlo con el mexicano.
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—Я просто пришел попрощаться с тобой (Sólo vine a despedirme de ti) —Rusia estaba frente a una barranca con altas montañas, había escogido este lugar porque a su parecer, nadie iría a buscar ahí, francamente parecía bastante abandonado—. Ты провел со мной замечательные моменты, ты заставляешь меня просыпаться по утрам и общаться с моими людьми. я всегда буду благодарен (Pasaste momentos maravillosos conmigo, me haces despertar en la mañana y comunicarme con mi gente. Siempre estaré agradecido)
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Женщины (RusMex)
Fanfic» Actualizaciones: Martes « En un viaje organizado por la ONU, todos los países deben unirse a una marcha LGBT+. Sin embargo, el hijo mayor de la Unión Soviética se reusa a participar, por lo que huye de la escena lleno de rabia. Su odio irracional...