﹏El Fatídico día﹏
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El señor y la señora Hellman era una pareja que vivían tranquilamente en una casa de siete pisos cerca de un gran lago. Estaban bastante lejos de la concurrida ciudad y a una distancia prudente del pequeño pueblo que tenían cerca. Aquella pareja era peculiar, poco se les veían y vivían adentrados en el bosque en donde el único medio de llegar a aquella casa espectacular era atravesándolo y bajar por un enorme acantilado que se interponía entre ellos. La verdad, era que el señor y la señora Hellman preferían la tranquilidad que les brindaba la naturaleza a tener que soportar el movimiento de los coches y la desagradable sorpresa de que alguien los viera haciendo magia. Sí, Magia. El señor y la señora Hellman no eran personas comunes y corrientes, ellos eran magos. Magos que tuvieron una participación muy importante en el pasado que no será relatado en está historia.
El señor Hellman, más conocido como "El Atormentador" fue un reconocido Auror del Ministerio de Magia de Gran Bretaña. "Alaric Hellman" era como lo llamaban sus colegas mientras que aquellos que escapaban de la ley lo llamaban "El Atormentador", ya que sabían que en cuanto los Aurores del ministerio los dejaban de seguir, el mismo Alaric se encargaba de atraparlos y no era algo bonito de sentir. Ser acechado como una presa a punto de ser devorada no era un sentimiento muy bonito, te consumía el alma hasta tal punto que varios terminaban con paranoia.
Fue jefe de la Oficina de Aurores y era conocido por ser muy estricto y serio en su trabajo. Tenía un temperamento y un mal genio de temer, por lo que la mayoría del ministerio -y demás magos- evitaban meterse en problemas con él -por su propio bien y salud mental. Después de servir muchos años al ministerio, decidió retirarse e intentar tener una vida tranquila junto con su amada esposa entre la tranquila y silenciosa naturaleza. Alaric fue reemplazado por el actual jefe de la Oficina de Aurores: Rufus Scrimgeour, con quien tenía una muy buena amistad.
Alaric es un tipo corpulento -para su edad- por los años que estuvo como Auror, alto con poca barba y mandíbula marcada, ojos azules y su cabello castaño con algunas canas a los costados le daban un toque de treintañero. Su tez morena clara marcada con varias cicatrices alrededor de su brazos y, para ser alguien de tercera edad, parecía alguien muy bien conservado. Su rostro tosco era intimidante, sin arrugas ni sin atisbo de ojeras. Se especulaba en el Ministerio que era mitad vampiro. También habían rumores de que había hecho un pacto con una hechicera malvada para mantenerlo joven. O que sus padres hicieron un pacto con algún ser oscuro para curar alguna enfermedad crónica que tenía de niño y que el efecto secundario era permanecer siempre joven. Puras habladurías, simplemente era genética. Después de todo, aquél hombre también guarda muchos secretos y sus propios demonios.
En cuanto a su esposa, Seline Hellman -de soltera Orften-, es magizoóloga. Le encantan los animales. Incluso antes de saber de que era bruja, tenía varias mascotas que misteriosamente desaparecían y eran halladas sin vida hasta año después que descubrió una dolorosa verdad. Cuando se graduó de Hogwarts, estuvo un tiempo trabajando en el Ministerio, mas bien en la Oficina de Regulación de Criaturas Mágicas, pero le aburría estar detrás de un escritorio todo el tiempo y hacer papeleo, además de que siempre veía con malos ojos como los del Ministerio trataban a aquellas criaturas tan cruelmente que decidió hacer trabajo de campo por ella misma junto a un compañero de escuela que encontró en su camino. Aquella era una mujer de temer. Feroz y malvada. No soportaba para nada las injusticias ni con las criaturas mágicas como humanos.
Es una mujer delgada, de mediana estatura y muy hermosa con unos bellos ojos avellana que hipnotizaban a cualquiera y su cabellera de color cobrizo le hacían juego a sus ojos. De tez clara y un rostro con pómulos marcados con pecas que parecían constelaciones esparcidas en todo su rostro. No tenía ningún atisbo de arruga en su rostro, siendo la envidia de varias mujeres en la comunidad tanto muggle como mágica. Habían ciertos rumores de que ella, al ser una magizoóloga, utilizaba la sangre de unicornio para mantenerse joven y con vida y que por eso nunca parecía pasar de sus treinta. A ella le parecía divertido todos aquellos rumores y, a veces, alentaba otros tipos de rumores o los mismos. "A veces me gusta ver el mundo arder, querido Alaric" -era lo que siempre le decía a su marido cada vez que la atrapaba escribiendo a una editorial del Ministerio bajo un seudónimo sobre ella.
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𝙰𝚖𝚊𝚛𝚒𝚜 𝙷𝚎𝚕𝚕𝚖𝚊𝚗 𝚢 𝚕𝚊 𝙿𝚒𝚎𝚍𝚛𝚊 𝙵𝚒𝚕𝚘𝚜𝚘𝚏𝚊𝚕
Fanfiction"𝑁𝑜𝑛 𝑒𝑠𝑡 𝑏𝑜𝑛𝑢𝑚 𝑣𝑒𝑙 𝑚𝑎𝑙𝑢𝑚, 𝑛𝑖𝑠𝑖 𝑝𝑜𝑡𝑒𝑛𝑡𝑖𝑎 𝑒𝑡 𝑎𝑑𝑚𝑜𝑑𝑢𝑚 𝑝𝑜𝑝𝑢𝑙𝑢𝑠 𝑎𝑑 𝑐𝑜𝑛𝑠𝑒𝑞𝑢𝑖 𝑒𝑎𝑚" Amaris nunca conoció a sus padres. Murieron cuando ella apenas tenía un año de edad. El mismo día en que fallecie...