Hoy era el día para la tercera cita del seguimiento de Juliana, por fin sabría el sexo de su bebé y a decir verdad aquello la mantenía realmente emocionada e impaciente.
Llevaban algunos días de haber comenzado oficialmente con los papeleos para el divorcio de Juliana, a pesar de que Sergio quería mantener en secreto todo el escándalo que estaba viviendo, se seguía negando a firmar aquella acta, pues este ponía innumerables excusas para no hacerlo aun cuando había sido amenazado con una denuncia por maltrato doméstico hacia su esposa. Sin embargo, parecía no tenerle miedo a nada puesto que su terca actitud seguía sin cambiar.
Esto mantenía algo estresadas tanto a Juliana como a Valentina así que para poder presionar más al contrario, con ayuda de las abogadas que Mari les había presentado, comenzaron a recolectar evidencia real sobre el maltrato que Sergio había ejercido contra su esposa a lo largo de todos estos años y Valentina se encargó de presentarle aquellas evidencias para dar mayor credibilidad a la amenaza sobre la cual ya le habían advertido, era algo sencillo, solo debía firmar esa carta si no quería acabar en la cárcel, Valentina no podía creer el grado de terquedad en ese hombre al no ceder a firmar, ella estaba perdiendo la paciencia con él, quería mandarlo a la cárcel de una vez por todas, aquello sería más sencillo y rápido para librar a Juliana de su esposo, sin embargo ella misma le había pedido a Valentina ser más paciente con su él y Valentina no podía creer que realmente le estaba regalando más tiempo.
Definitivamente este sería un día ajetreado, debían ir a la cita de Juliana, volver a casa para hablar con las abogadas sobre la respuesta más reciente de Sergio y posteriormente Valentina irse a trabajar, era demasiado para un solo día, sin embargo la inglesa sabía que debía esforzarse por la mexicana, ella de verdad la quería y si debía continuar con esa rutina lo haría por el tiempo que fuera necesario, todo con tal de darle la libertad que tanto se merecía después de esos cinco años de infierno que había vivido.
Se encontraban en el consultorio de Mari mirando atentamente a la pantalla en la cual se mostraba el ultrasonido de Juliana mientras esperaban impacientes por la revelación del sexo de su bebé.
-Entonces, ¿Están listas para saber el sexo de su bebé? - Mari preguntó con una sonrisa.
-Que sí mujer, ya dilo- Valentina exclamó impaciente.
Y Juliana soltó una risita golpeando suavemente el brazo de Valentina en forma de protesta.
-Bueno, bueno- Mari también rio -Este bebé es...- Hizo una pausa solo para disfrutar un poco más de la frustración de su mejor amiga -Es una niña- Mari por fin soltó con una sonrisa.
- ¡Sí! - Valentina celebró levantándose de la silla en la que se encontraba a causa de la felicidad, sin embargo, recobró la compostura carraspeando para después volver a sentarse -Es decir, wow, que sorpresa- Alegó con una voz más tranquila.
Juliana rio.
-A mí también me emociona, confieso que llegué a pensar en un par de nombres en caso de que fuese una niña- La mayor se sinceró mirando con ternura al ultrasonido en la pantalla.
Ninguna de las dos podía ocultar su emoción en esos momentos y Mari también se sentía feliz por ellas, era lindo ver a su mejor amiga formar una vida un poco más estable con la chica que amaba.
-Bueno, aprovechando que ahora estás aquí- Mari habló mirando a Valentina -Sería bueno que te hicieras una prueba de sangre en el laboratorio y trajeras lo más pronto posible una muestra de líquido seminal, es solo un protocolo para descartar alguna posible enfermedad genética en su bebé, aunque no creo que haya probabilidad de que nazca tan tonta como tú- La rubia bromeó.
Valentina la miró con indignación, sin embargo, asintió.
-Por supuesto- Continuó con una pequeña risa.
-Pueden ir con Fernanda para que les agende su próxima cita y el día de las pruebas para Valentina- Mari indicó por última vez despidiendo a la pareja.
La cita prácticamente había terminado, ambas estaban por salir cuando de pronto Juliana se detuvo y miró nuevamente en dirección a Mari.
Ella aún tenía una duda por resolver.
-Yo... Antes de irme quería aclarar una duda- La mayor habló algo tímida.
-Por supuesto, dime- Mari le respondió.
-Es malo hacer, hmm, ¿Cómo decirlo? - Juliana intentaba buscar las palabras correctas - ¿Es peligroso hacer "esas cosas" durante el embarazo? Ya sabes, me refiero a "esas prácticas" las relaciones ahm... - Juliana realmente se avergonzaba de preguntarlo directamente.
Y Mari rio.
-No es malo tener sexo durante el embarazo- La doctora le respondió con una leve risita -Al contrario, es algo bueno para ti ya que la libido suele aumentar cuando una mujer está embarazada.
Ahora Valentina entendía a que se debía la constante excitación que Juliana experimentaba últimamente.
-Te lo dije- Juliana susurró golpeando levemente el brazo de Valentina.
- ¿Hay algún riesgo de afectar el embarazo por eso? - Fue el turno de Valentina en preguntar.
-No, siempre y cuando no intenten posiciones que sean incómodas o requieran demasiado esfuerzo, recuerda que Juliana debe evitar hacer cosas peligrosas que requieran fuerza extra.
-Ooh- Ambas asintieron ante las respuestas de Mari.
-Entonces sería todo, gracias- La mayor se despidió para seguidamente salir junto con Valentina del consultorio y de la clínica en general.
Debían darse prisa para llegar a casa y hablar nuevamente con las abogadas que atendían el caso del divorcio de Juliana.
Una vez llegaron a casa esperaron por estas, si bien Valentina se estaba encargando de ponerse de acuerdo con ambas abogadas responsables, Juliana no se quedaba sin hacer nada, ella había hecho una nueva amistad con las esposas de las abogadas, Sara y Daniela eran unas personas bastante simpáticas para Juliana y le gustaba hablar con ellas mientras Valentina se encargaba de los papeleos.
-Sergio continúa negándose a firmar, quiere quedarse con los bienes en su totalidad ya que afirma que Juliana nunca trabajó para ayudarlo a conseguir lo que tiene- La primera abogada informó.
-Ese bastardo, él fue quien nunca le permitió trabajar, pero dile que puede quedarse con toda su basura, Juliana no la necesita- Valentina gruñó.
-No podemos decirlo de esa manera, pero le pediremos que firme a cambio de la potestad total de sus bienes- La segunda abogada afirmó.
-Daniela tiene razón, sería buena forma de convencerlo- Sara, la principal abogada apoyó la idea.
-Entonces háganlo de esa manera, confío en ustedes- Valentina aseguró mirando la hora en su teléfono, casi era hora de irse al trabajo.
Ambas abogadas asintieron y salieron del apartamento de Valentina.
-Adiós Sara, Adiós Daniela- Juliana se despidió de sus amigas al notar que la esposas de estas salían del lugar.
Y sin más ellas se fueron dejando a solas a la pareja.
Por desgracia también Valentina debía irse, era hora de trabajar, así que se despidió de la mexicana dejando un pequeño beso en su frente y otro en sus labios.
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Estéril || Juliantina (G!P) •Adaptación
Fanfiction𝘿𝙚𝙨𝙥𝙪é𝙨 𝙙𝙚 𝙘𝙞𝙣𝙘𝙤 𝙖ñ𝙤𝙨 𝙙𝙚 𝙢𝙖𝙩𝙧𝙞𝙢𝙤𝙣𝙞𝙤, Juliana 𝙘𝙤𝙢𝙞𝙚𝙣𝙯𝙖 𝙖 𝙨𝙚𝙧 𝙫í𝙘𝙩𝙞𝙢𝙖 𝙙𝙚 𝙫𝙞𝙤𝙡𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖 𝙙𝙤𝙢é𝙨𝙩𝙞𝙘𝙖 𝙥𝙤𝙧 𝙥𝙖𝙧𝙩𝙚 𝙙𝙚 𝙨𝙪 𝙢𝙖𝙧𝙞𝙙𝙤, 𝙦𝙪𝙞𝙚𝙣 𝙡𝙖 𝙖𝙘𝙪𝙨𝙖 𝙙𝙚 𝙨𝙚𝙧 𝙞𝙣𝙘𝙖𝙥𝙖...