Taehyung
Las voces del piso de abajo me despertaron. ¡Qué ruidosos eran mis hermanos! Y parecía que, como siempre, yo era el último en despertarse. Miré la hora en mi teléfono móvil. Eran las 9 de la mañana, hora de levantarse. Me aseé y bajé a desayunar. Al entrar en la cocina vi a todos mis compañeros sentados alrededor de la mesa. Cómo me gustaba verlos a todos allí.
- ¡Buenos días, Bella Durmiente! - Me saludaron todos a coro y se partieron de risa.
- Buenos días, ruidosos - gruñí.
- ¿Qué quieres desayunar, Tae? - Me preguntó Namjoon.
- Té, zumo, huevos...
- ¡Marchandoooooo! - dijo Jim.
Busqué con la mirada a Jungkook. Intentaría sentarme junto a él, como siempre. Pero cuando lo vi sentado en el regazo de Jimin, se me revolvieron las tripas. Qué demonios hacía ahí sentado. Busqué asiento junto a ellos, pero Hoseok estaba a un lado y Yoongi al otro. Terminé sentándome frente a ellos con cara de pocos amigos.
- Bebé, ten, come un poco de fruta, está muy dulce - le dijo Jimin a Jungkook mientras le daba un trozo de sandía a la boca.
¿Bebé? ¿Se habían vuelto locos? Tan solo yo podía llamarle así. La bilis se acumuló en mi garganta. Estaba a punto de ir a levantar a Jungkook del regazo de Jimin cuando Jin me sirvió el desayuno. - ¡Que aproveche!
Todo tenía una pinta buenísima, pero yo ya no tenía hambre. Jungkook tendría que estar sentado en mi regazo.
- Te dejamos desayunar tranquilo, gruñón - me dijo Jimin. - Vamos Kookie, hoy nos toca grabar para ARMY los entrenos de baile. Hoby hyung, vienes tú también, ¿verdad? - El aludido asintió.
- Me lavo los dientes y voy a la sala de baile. Hasta luego. - dijo Jungkook, pero no me miró a los ojos al despedirse.
Me sentí fatal. Jungkook llevaba mucho tiempo que no me miraba a los ojos cuando me hablaba. Y el único culpable era yo. Le había hecho tanto daño, que lo había alejado hasta ese punto. Recordé la primera vez que le herí.
Habíamos pasado una noche mágica. Me desperté y lo primero que vieron mis ojos fue la mirada embelesada de Jungkook. Mi conejito me sonreía, aún medio dormido. Recordé en aquel momento como Jungkook se había entregado a la primera felación que le había hecho y no pude evitar tirar de él y acomodarlo en mi pecho. Quería sentirlo muy cerca.
- Buenos días, conejito.
- Buenos días, tigre.
- ¿Tigre? - pregunté le curioso.
- Anoche el tigre se comió al conejito - y nada más decirlo, escondió la cara en mi pecho, muerto de la vergüenza.
- Tigre... ¡me gusta! - dije mientras obligaba a mi amante a mirarme a la cara. - Y no te escondas nunca de mí. ¿Entendido?
- Vale, tigre. ¿Nos levantamos? - me contestó Jungkook que seguía rojo como un tomate.
- Claro, pero primero, dame los buenos días como Dios manda - y dicho esto, me lancé a comerle la boca.
Después de saciarnos de besos, nos aseamos y bajamos a desayunar. Nada más entrar en la cocina, nuestros compañeros empezaron a reírse y a silbarnos.
- Vaya, vaya, algunos no han dormido mucho esta noche... - dijo Yoongi.
- Por los ruidos, parecía que os estabais matando, pero habéis dormido juntitos... ¿habéis hecho el am... digo, las paces ya? - dijo Jimin. Todos rieron su ocurrencia.
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Un abismo entre nosotros (Taekook +18)
ФанфикJungkook y Taehyung son guapos, ricos y famosos. Llevan años con una relación clandestina. Jungkook no sabe cuanto más podrá aguantarlo y Tae no sabe si será capaz de hacerlo público. Ven y descubre que se esconde detrás de la palabra TAEKOOK. Hist...