Kao y Ohm llegaron al castillo de Italia, mientras Boun fue a América a revisar cómo iban las cosas en la mansión.
El Rey bajo las escaleras que llevaban a los calabozos, no le gustaba ese lugar, y a pesar de tantos años frecuentándolo, no se acostumbraba. Hizo que su sentido del olfato se anulara, era vampiro, pero su estómago era delicado, ridículo, pero era de esa manera.
Los guardias hicieron reverencia y uno de ellos lo guio hacia la celda, donde estaba la presa Rebeca Domínguez, saco la llave mágica y abrió la puerta de barrotes metálicos.
-Rebeca- llamo entrando en el pequeño, sucio y mal oliente lugar.
-¿Ohm?- dijo débilmente la mujer que estaba sentada sobre el frio y húmedo suelo, levantando su sucio y demacrado rostro.
-Parece que las torturas no te han vuelto mas loca- respondió este mirándola duramente, ya que loca, al parecer, siempre había estado.
-Ohm- repitio bajito con un toque de anhelo.
-¿Todavía te atreves a mirarme a los ojos?-cuestiono incrédulo.
-Ma… majestad- se inclinó haciendo que las cadenas que le aprisionaban sus extremidades se arrastraran en el sucio piso.
-Ya sabes a lo que vengo, así que no prolonguemos más este encuentro – le dijo con desprecio.
-Yo… yo lo siento - toco el piso con su frente.
-¿Cómo se convirtió Fluke en Banshee?- pregunto apretando los dientes.
-O… Ohm- siseo.
-¿Cómo convertiste a mi “Destinata” en Banshee?- rugió de nuevo furioso.
La mujer se estremeció en su lugar, y se encogió lo más que las cadenas se lo permitieron.
-Te he hecho una pregunta- grito de nuevo.
-Pri…primero le inyecte la sustancia Obliviate.
-Eso ya lo sabía- contesto sin moverse de su lugar, aguantando las ganas de asesinarla con sus propias manos.
-No esperaba menos de ti- dijo satisfecha sonriendo sin levantar el rostro.
-Quiero respuestas, y las quiero ahora- rugió furioso acercándose al pequeño cuerpo postrado en el piso.
-Lo siento, lo siento- pidió disculpas inclinándose más en su incómoda posición- lo llevamos con el Doctor Facilier- confeso temblando.
-¿Doctor Facilier?,- la miro sintiendo que no podría controlarse- ¿Hiciste que Facilier lo convirtiera en Banshee?
-Le pedí- empezó con voz temblorosa- que incrustara recuerdos falsos, recuerdos tan dolorosos que no podría soportarlos, y con eso hiciera que Fluke se convirtiera en Banshee.
-¿Qué fueron esos recuerdos falsos?- pregunto mas cabreado, ya que no podía creer que Rebeca podría llegar más bajo de lo que ya estaba.
-El había perdido todo lo que amaba- la mujer levanto la mirada, quedando a unos centímetros del rostro del hombre que siempre amo- ya no le quedaba nada.
-Explícate- ordeno con los ojos rojos y los colmillos expuestos, tomándola del cuello.
-Empezó perdiendo al bastardo de su padre, Boston Natouch- le dijo sin bajar la mirada, y sonriendo- eso no lo destrozo, pero le dolió su muerte, al fin de cuentas era su padre. Después su querida y lejana madre también se fue al más allá, por una grave y dolorosa enfermedad, eso sí que lo hizo berrear de dolor- sonrió orgullosa.
-Eres una maldita- apretó más su cuello.
-Viene lo mejor- dijo ahogadamente, y tosió por la presión en su garganta.
Ohm la soltó, no podía estrangularla, no era un asesino.
La mujer siguió tosiendo, sintiendo la mirada penetrante del otro, en cuanto el agarre se aflojo, se pudo calmar y se dispuso a seguir hablando.
-Sus hermanos se quemaron vivos, junto con sus cuñados, sufrieron tanto- se mofo- y su hermana perdida había muerto ahogada- le sonrió como nunca Ohm la había visto, daba miedo, y casi nada daba miedo al Rey del mundo sobrenatural.
-Eres una maldita bastarda que no merecía mi amistad- le grito colérico.
-Y no has escuchado la mejor parte- no se amedrento Rebeca - tu no moriste, no, no ,no- giraba su cabeza y recargo su esquelético y dolorido cuerpo en la pared detrás de ella- su confiado y amoroso “Destinata” no lo amaba, y solo lo utilizo- soltó una risa histérica- lo dejo por su mejor amiga, ¿puedes creerlo?- siguió riendo sin control.
La miro con asco y decepcionado, si eso pudiera ser. Había obtenido la respuesta que quería, su Polcino había tenido un cumulo de sufrimientos, y eso había desbocado toda la situación actual, que había convertido a Fluke en un Banshee.
-Me gustaría que te pudrieras en el infierno, pero tu sentencia ya ha sido dada, solo te deseo que sufras más de lo que los ancianos te sentenciaron - salió colérico del lugar, seguido de esa risa que antes le había parecido tierna y hoy se escuchaba histérica y fuera de sí.
Ohm se apareció en su estela en Creel Chihuahua México al terminar de subir las escaleras del calabozo, ignorando a su amigo que lo esperaba al pie de estas.
Sus cuñados estaban durmiendo en una de las habitaciones, pero al parecer Phoebe se había ausentado, era obvio tomando en cuenta su naturaleza. Ella trabajaba de noche así que debía de reportarse. Su amado también estaba teniendo dulces sueños, eran las tres de la mañana, la situación había tomado más tiempo de la cuenta.
Se metió a bañar ya que se sentía bastante sucio, no quería abrazar a su pequeño con ese maldito olor. Terminando fue directo a la cama, no sabía que estaría haciendo Kao o Boun, solo quería el olor de Fluke.
Un grito aterrador lo despertó, miro a su alrededor buscando que sucedía, y ahí estaba, su pequeño con el cuerpo inerte, flotando sobre su cabeza, dando gritos de dolor.
El pequeño cuerpo brillaba como un sol, estaba en todo su esplendor, pero era obvio que su ser y esencia no lo hacían.
-Fluke- grito aterrado, nunca había visto algo así.
El cuerpo flotante solo brillaba y gritaba, y él no sabía qué hacer, el Rey del mundo mágico no sabía que hacer por primera vez en su vida. Trato de bajar el cuerpo, pero este no cedía.
Las lágrimas empezaron a surcar su rostro, solo pedía no perder a su “Destinata”, y no sabía cómo hacerlo.
Fluke empezó a bajar, mientras su cuerpo temblaba lleno de sudor, susurrando palabras incomprensibles.
-Polcino, mi Polcino- decía el mayor viéndolo todo borroso por las lágrimas.
Pero sus llamados no eran correspondidos.
-No- grito de nuevo a todo pulmón- nooooooooo.
Ohm abrazo el pequeño cuerpo que empezaba a temblar de nuevo descontroladamente.
Después de lo que pareció una eternidad el menor dejó de convulsionarse y se quedó quieto. Ohm no dejo de abrazarlo, mientras Fluke seguía susurraba.
-No, ¿Por qué? mamá, no me dejes, por favor no te vallas, Earth, Prem, Boun, Kao- sollozaba- Oso ¿por qué me engañaste?- empezó a llorar más fuerte- yo te amo más que mi vida- grito desconsolado.
El más grande lloraba junto con él, ahora sabía lo que le pasaba a su “Destinata”, estaba recordando los falsos recuerdos incrustados por ese Doctor loco. Así pasaron toda la noche, Fluke sin despertar de sus recuerdos y sin dejar de susurra a veces y gritar otras, Ohm no trato de despertarlo, ya sabía que era inútil, era un proceso de purificación muy doloroso, y no debía interrumpirlo.
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Bajo para tomar el desayuno, los niños se acercaron presurosos a recibirla.
-Aquí esta mamá, ya llegué mis pequeños.
Alejandra acaricio a los peludos, haciendo señas a la otra mujer de que no interrumpiera.
-Veo que necesitan agua- les dijo dirigiéndose a la llave y llenando uno de los cuencos de los caninos.
Los perros movían sus colas a su alrededor felices, la mujer trataba de aparentar normalidad, y esperaba lograrlo. Ese día era la lectura del testamento de Boston, y no sabía si Samantha y sus hijos asistirían, eso la tenía bastante estresada.
Dejo a los caninos al cuidado de la otra mujer, y subió a su recamara para alistarse. Justo cuando estuvo lista, llego el abogado, al parecer la familia de Samantha no asistiría, suspiro y bajo a reunirse con el hombre.
La lectura del testamento fue hecha, seguida de un video de Boston. Alejandra estaba en shock, ella creía que solo la mitad de la fortuna habían quedado para la otra familia, en ese caso Samantha, y que ella había heredado la otra mitad, al menos eso le había dicho por teléfono el abogado americano. Pero la verdad era que eso no fue lo que quiso Boston, lo único cierto era que Samantha se había quedado con todo.
-De… debe de estar equivocado- comenzó con voz temblorosa- tenía entendido que la mitad de la fortuna de mi esposo era para mí.
-Nada está mal señora Romano- diciendo su apellido de soltera ya que legalmente ella no era esposa de Boston Natouch- usted escucho los últimos deseos del señor Natouch.
-Pero algo debe de estar mal- siguió la mujer- le digo que el abogado americano me dijo que la mitad era de Samantha y la otra mía.
-Esa información es errónea, lo que acabo de leer, y lo que vio en el video, es como son las cosas- se encogió de hombros serio.
-Es… esta bien, gracias por venir, mi abogado se pondrá en contacto- dijo resignada con voz temblorosa.
El hombre tomo sus cosas y se despidió de ella.
Era mentira que tenía un abogado, nuca lo había necesitado con la protección de Boston, pero no entendía que es lo que estaba pasando, así que busco el número del abogado americano y le llamo.
-Soy Alejandra Natouch, abogado Walter- le dijo en cuento la llamada fue tomada.
-Señora Natouch un gusto saludarla- respondió el otro.
-Si, como sabe la lectura del testamento fue hoy, pero no es lo que usted me dijo- le dijo apretando el teléfono en su mano.
-Es eso- suspiro al otro lado de la línea- fueron órdenes del señor Natouch- soltó.
-¿El le ordeno que me mintiera?- cuestiono incrédula.
-Así es- reconoció- lo lamento.
-Pero, ¿Por qué?- trato de modular su voz para no gritar.
-No lo sé, solo recibí las instrucciones y las seguí, nadie cuestionaba a su marido.
-Pero, solo tengo el diez por ciento- grito sin poderse contener mas.
-Lo mismo que obtuvieron los hijos del señor Natouch.- puntualizo el hombre.
-Ese no es el punto- dijo histérica- yo fui su esposa.
-Si me permite ser sincero, usted nunca fue su esposa legitima, ya que él se casó con usted cuando ya estaba casado con la señora Samantha.
-Pero él me amaba a mi. - susurro empezando a llorar.
-Lo siento, pero así son las cosas- respondió sin saber que mas decirle.
Escucho a la mujer llorar desconsolada, y sentiría lastima por ella, pero no podía, lo que había hecho estuvo mal, y se merecía todo lo que estaba pasando, además el diez por ciento de la fortuna del señor Natouch era mas que suficiente para esa mujer y sus dos perros, ya que no pudieron tener hijos.
-Si eso es todo – dijo el abogado queriendo terminar la llamada- la dejo- y termino la llamada groseramente.
Alejandra dejo salir toda su tristeza y decepción, y no era porque el dinero le interesara, eso era lo de menos, pero que Boston le haya dejado casi todo a Samantaha y la otra parte a sus hijos con esa mujer, estaba destrozada.
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Samantha trataba de poner atención a lo que hacían su hija y su padre Noel, pero saber que la lectura del testamento de Boston era ese día, la tenía preocupada. No por la herencia, si no por el hecho de que no había tenido el valor de decirle sobre la muerte de este a sus hijos.
-Mamá, ¿estas escuchando?- cuestiono la chica mirándola atentamente.
-Si, si- le sonrió a esta.
-Parecía muy lejos de aquí- dijo Noel mirándola fijamente.
-Lo siento, divague un poco- respondió sin dejar su sonrisa.
-Escuche que su esposo se dedica a hacer muebles- siguió el hombre.
-Así es, es el negocio familiar, se lo heredo su padre- su sonrisa vacilo, pero no bajo la mirada.
-Yo soy carpintero- dijo orgulloso- no creo tener la altura de la gran empresa que manejan ustedes, pero, si me permite- sonrió nervioso- ¿cree que podría tener trabajo con ustedes?- bajo el rostro avergonzado por su atrevimiento.
-Cla… claro que si- respondió sintiendo ternura por el comportamiento del otro.
-Perdón por mi atrevimiento- dijo levantando tímidamente el rostro.
-Nada de atrevimiento, somos familia- dijo aliviada de que no mencionara de nuevo a Boston.
-Ves papá, te lo dije, que mi mamá es una gran persona, y que no tenías por qué avergonzarte.
-Si- contesto poniéndose rojo.
-Me alegro tanto de tener personas tan maravillosas en mi vida- dijo la adolescente abrazándolos a ambos- me gustaría que mis hermanos estuvieran aquí.
-Pronto lo estarán- dijo Samantha feliz- pronto Fluke regresara y estaremos todos reunidos.
-La muerte de mi abuela Alicia nos dejó destrozados, pero con todos ustedes saldremos adelante.
-Lamento mucho lo de tu abuela, tu madre- dijo Samantha- yo también perdí a mis padres, así que los entiendo, pero pronto estaremos todos juntos- les apremio.
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Los ancianos mandaron sacar a los dos traidores a la corona de sus celdas.
Mew no había abierto la boca desde que los habían atrapado, el no haría nada sin que Rebeca no le dijera, así que fue un mudo todo ese tiempo. No se arrepentía lo más mínimo de todo lo que había hecho, su amor era más fuerte que el sufrimiento que estaba pasando, incluso la muerte no se comparaba.
Esperaba en su otra vida de mortal encontrar de nuevo a Rebeca y que le dejara amarla de nuevo, tenía la confianza en que así seria.
Los llevaron fuera de esos horribles calabozos, había llegado la hora. Caminaron lentamente ya que sus pies estaban encadenados.
-Rebeca Domínguez y Mew Moon, serán ejecutados y despojados de su naturaleza, volviéndose humanos desdichados- anuncio a viva voz uno de hombres mayores cuando la pareja ya estaba frente a ellos.
Los verdugos llevaron a los condenados hacia sus lugares designados, donde su cabeza seria cortada con las hachas místicas de Hades. La mujer y el hombre se hincaron en la fría roca y recostaron su cabeza en la fría piedra dispuesta para ellos en esa noche, ya que varios rostros habían ocupado ese lugar en el pasado.
Rebeca no dejo de sonreír incluso cuando su cabeza rodo por el suelo, los presentes miraban incrédulos, como alguien había osado a traicionar a su Rey, y más su mejor amiga. Esos habían merecido el castigo justo, dejar su naturaleza vampírica, y convertirse en humanos, nadie quería vivir tan poco tiempo, así que no entendían.
En cuanto los cuerpos o lo quedaba de ellos, fueron retirados, los presentes se fueron murmurando el acontecimiento.
Nadie sabía cuándo los condenados regresarían a ese mundo como mortales, ya que nadie tenía control sobre eso, pero ya no era su problema.
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Ohm abrió los ojos lentamente, no sabía cuándo se había quedado dormido, lo más probable es que fuera cuando su Polcino se había tranquilizado, y también el sueño y cansancio lo había vencido. Fue cuando el sol ya se vislumbraba por las ventanas, había pasado la noche en vela, cuidando de su amado.
Miro con cautela al pequeño cuerpo que estaba a su lado, gracias a Dios se veía totalmente relajado, suspiro agradecido de que todo hubiera pasado, además para su sorpresa su apariencia había vuelto a la normalidad, suspiro aliviado. Eso significaba que lo peor había pasado, la noche había sido pesado para ambos, y sabía que había sido peor para Fluke, pero ya todo había terminado.
Con cuidado se levantó de la cama con una enorme sonrisa en su rostro, y fue a tomar un baño. Trato de no demorarse ya que quería estar junto a su amor cuando este despertara, y rogaba al cielo que no hubiera más repercusiones.
Entro de nuevo a la recamara, el pequeño seguía sumido en el mundo de Morfeo. Agradecía que sus cuñados se hubieran ido, ¿Cómo lo sabía?, entre sueños los había escuchado, gracias a que el penth house tenía paredes y ventanas insonoras ellos no se habían enterado de nada de lo mal que lo había pasado su hermano. Ellos habían abandonado el lugar cuando sus parejas habían ido a buscarlos.
Se recostó junto a Fluke y lo abrazo, no se separaría de el hasta que abriera los ojos.
-Ohm- llamo en voz baja mirándolo, mas este no respondió, dormía profundamente.
Se levantó de la cama con lentitud para no despertarlo, y fue a bañarse, por alguna extraña razón estaba pegajoso y se sentía muy sucio.
Cuando termino, fue frente al espejo, y abrió muchos los ojos, ya no era un Banshee, se acarició el cabello corto, sin poder creer lo que sus ojos veían. Su cabello castaño había regresado, y el color de sus ojos también. Sonrió muy feliz, no sabía el motivo del cambio, pero estaba agradecido. Fue a ducharse y después de salir al ver que que Ohm no despertaba, fue hacia la cocina, no se atrevía a interrumpir el descanso del hombre que amaba, se le veía cansado por alguna razón.
Se dispuso a hacer el almuerzo, no sabía por qué Iris e Itzel no estaban, pero no le molestaba, a él le gustaba cocinar. Tomo varios ingredientes y se dispuso a cocinar.
Hizo omelet con verduras y queso, también hizo licuado de zanahoria, esperaba que a Ohm le gustara. Cuando termino sonrió satisfecho al ver los platillos, así que regreso a la recamara.
El enorme cuerpo comparado con el suyo, seguía quieto bajo las sabanas, estaba dubitativo, ¿debería despertarlo?, no, lo dejaría descansar, se volvería loco de felicidad al verlo con su aspecto humano, cerró la puerta de nuevo y regreso a la cocina, su estómago protestaba de hambre.
Después de estar satisfecho, y haberse comido la porción de Ohm, fue al despacho de este, tenía que pasar el tiempo, y que mejor que la lectura.
Después de que hubieron pasado más de dos horas, se empezó a preocupar, así que regreso al dormitorio.
-Ohm, oso despierta- pidió el menor acercándose a la cama -te encantara lo que veras- siguió Fluke sentándose en la cama- es tan genial que no podrás creerlo.
El Rey solo se removió entre las sabanas.
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SOLO MÍO (FINALIZADA)
RomanceSINOPSIS Su padre lo había vendido al mejor postor, Fluke no lo podía creer todavía. Sabía que Boston Natouch nunca había estado en buenos pasos, y que hacia tratos con gente de cuestionable reputación, ¿Pero al grado de salvar su pellejo a costa de...