CAPÍTULO 7: Mantra Personal

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Ivana se encontraba frente a la puerta del despacho de su padre,recordando aquellos momentos de tensión y resentimiento que había experimentado en el pasado. Sin embargo, también recordó las palabras de aliento de su hermano mayor, Lucas, quien siempre le había motivado a enfrentar sus miedos y luchar por lo que creía justo.

Respiró profundamente, recordando la frase de Lucas: "Respira profundo y gánale al tiburón". Aquella frase se había convertido en su mantra personal, un recordatorio de que podía enfrentar cualquier obstáculo con valentía y determinación.

Con el corazón latiendo rápidamente, Ivanna dio unos golpes suaves en la puerta y esperó a que su padre le diera permiso para entrar. La puerta se abrió lentamente, revelando a Gabriel, cuya expresión reflejaba una mezcla de sorpresa y esperanza.

Gabriel: (con voz suave) Ivanna, me alegra que hayas decidido venir. Por favor, pasa.

Ivanna: (con determinación) Papá, necesitamos hablar y aclarar las cosas. No quiero seguir viviendo en el pasado ni dejando que nuestra relación se deteriore aún más.

Gabriel: (asiente) Tienes toda la razón, hija. Estoy dispuesto a escucharte y a trabajar juntos para superar nuestros conflictos. Siempre te he amado y lamento profundamente el dolor que te he causado.

Ivanna: (con sinceridad) Yo también te amo, papá, a pesar de todo. Pero necesito entender lo que sucedió en el pasado y cómo llegamos a esta situación. Necesito respuestas y transparencia.

Gabriel: (respira hondo) Estoy dispuesto a responder todas tus preguntas, por difíciles que sean. Quiero que sepas que nunca fue mi intención dañarte ni destruir nuestra familia. Hubo circunstancias que escaparon de mi control y que me atormentan hasta el día de hoy.

Ivanna: (con voz temblorosa) Papá, hay algo que ha estado atormentándome durante todos estos años. Quiero entender por qué dejaste que esa banda de crimen organizado acabara con mamá y mi hermano. ¿Por qué no los protegiste?

Gabriel: (con tristeza en los ojos) Ivanna, sé que te has cargado con esa pregunta durante mucho tiempo, y entiendo tu dolor y enojo. No hay palabras que puedan justificar lo que sucedió, pero quiero que sepas que yo también he vivido con un remordimiento profundo.

Ivanna: ¿Por qué no encendió el auto de mamá aquella tarde? Si hubieran salido cinco minutos antes, tal vez todo habría sido diferente. Y ¿por qué no quisiste llevarnos a la escuela? ¿Por qué nos dejaste solos?

Gabriel: (suspira pesadamente) Aquella tarde, el auto de tu madre no encendió debido a un problema mecánico que desconocía. Fue un infortunio, una coincidencia trágica. No pude preverlo ni evitarlo. Respecto a llevarlos a la escuela, había recibido información de una posible amenaza en mi contra y creí que era más seguro quedarme en casa ese día para no ponerlos en riesgo a ustedes, yo sabía que no estarían los tres en casa. Fue una decisión que tomé con la intención de protegerlos, pero lamento profundamente las consecuencias que tuvo.

Ivanna: (con lágrimas en los ojos) Papá, ¿cómo puedes vivir con eso? ¿Cómo puedes vivir sabiendo que tu decisión, o la falta de acción, llevó a la muerte de mamá y mi hermano? Me culpo a mí misma por no haber hecho algo para protegerlos, pero también te culpo a ti.

Gabriel: (con voz quebrada) Mi pequeña, solo tenías ocho años, no hay un solo día que pase en el que no me culpe a mí mismo por lo sucedido. Vivo con un dolor inmenso y una sensación de fracaso que nunca desaparecerá. Pero también he aprendido que cargar con la culpa no nos llevará a ninguna parte. Lo importante ahora es cómo podemos seguir adelante y encontrar la manera de sanar juntos.

Ivanna: (con voz entrecortada) No sé si alguna vez podré perdonarte por lo que pasó, papá. Pero quiero intentarlo. Quiero encontrar la forma de reconstruir nuestra relación y, tal vez, encontrar algo de paz dentro de todo este caos.

Gabriel: (con tristeza y esperanza) Entiendo tu dolor, Ivanna, y no espero que me perdones de inmediato. Solo quiero que sepas que estoy dispuesto a hacer todo lo posible para enmendar los errores del pasado y estar presente en tu vida. No podemos cambiar lo que sucedió, pero juntos podemos encontrar una forma de seguir adelante.

La conversación continuó entre lágrimas y palabras cargadas de dolor y búsqueda de respuestas. Aunque las heridas no se curarían de la noche a la mañana, Ivanna y Gabriel estaban dispuestos a enfrentar el pasado y comenzar un proceso de sanación, con la esperanza de que algún día puedan encontrar la paz y la reconciliación.

La conversación continuó durante horas. Ivanna y Gabriel se sinceraron, compartieron sus sentimientos y experiencias, y se abrieron a la posibilidad de reconstruir su relación desde cero. Hubo lágrimas, pero también hubo un atisbo de perdón y esperanza.

Ambos reconocieron que el camino hacia la reconciliación sería largo y requeriría mucho trabajo y compromiso de ambas partes. Pero estaban dispuestos a intentarlo, sabiendo que era la única forma de sanar las heridas del pasado y avanzar juntos hacia un futuro mejor.

Al final del encuentro, se abrazaron, dejando atrás los resentimientos y prometiendo construir una nueva relación basada en la confianza, el respeto y el amor. Sabían que el camino no sería fácil, pero estaban decididos a enfrentar los desafíos juntos, recordando siempre la lección de Lucas: respirar profundo y ganarle al tiburón.

"Sombras de Justicia: El Legado Oscuro"Donde viven las historias. Descúbrelo ahora