De noche, en una cafetería en el Imperio de Cristal, se encuentran dos ponis:
—Hermano, déjame contarte acerca de mí, ¿está bien? Espero que no te moleste. ¿Estás de acuerdo? Verás... yo también estoy enamorado de alguien. ¿De quién? De una hermosa cebra llamada Haraka. La conocí mientras la atendía en la cafetería. Le serví un café con leche y dos donas. Ella es hermosa, con una melena gris larga y una cola que se asemeja a un rayo. Sus ojos azules son hipnotizantes, como el mar claro. A diferencia de las cebras comunes, sus ojos no tienen el característico color blanco alrededor. En su lugar, son de un tono amarillo. He escuchado que su tipo de cebra se llama Blitzle, pero lamentablemente no sé mucho sobre eso.
Vincent y Sunburst se encontraban sentados en una acogedora cafetería, disfrutando de una tranquila charla entre amigos. El ambiente cálido y acogedor del lugar los envolvía mientras compartían risas y conversaciones íntimas. Aunque la cafetería no estaba abarrotada, la suave melodía de fondo y el aroma tentador del café creaban un ambiente perfecto para su encuentro. Era un momento de cercanía y conexión, donde la amistad se fortalecía en cada palabra compartida en aquel rincón tranquilo de la ciudad.
—Continuaba, Ehm, nos saludamos y ella hizo su pedido, mientras yo lo servía. Eran alrededor de las 10 de la noche y recuerdo que estaba extremadamente nervioso. Me acerqué y le hablé, mencionando que no la había visto antes en el lugar y si era nueva en el Imperio. Ella confirmó que sí y comenzamos a charlar sobre su familia y el motivo de su visita, que era simplemente turismo. Entonces, de manera inesperada, ella me dijo dónde se estaba hospedando. Me sorprendió su respuesta al decir que le parecía muy simpático, a lo cual respondí que sería un gran honor salir con ella. Su expresión facial reveló que no se esperaba eso, pero pareció agradarle. En ese momento, ella me dio una dirección más detallada y expresó su entusiasmo por pasear y conocer la ciudad.
Sunburst escucha atentamente a Vincent.
—Recuerdo esa noche cuando tú y Starlight se quedaron, y te ayudé diciendo que saldría a hacer algunos recados. Bueno, en realidad fui a buscar a Haraka a su hotel. No le gustó mucho la idea de que la despertara a esa hora, pero me perdonó. La situación resultó ser bastante extraña, ya que no se enojó tanto como esperaba. De hecho, le pregunté si le gustaría explorar la ciudad por la noche. Conozco muy bien la ciudad y sé cuáles son las mejores áreas para pasear sin ser molestados. Me quedé esperándola en la puerta de su habitación hasta que salió. Ella se quitó la bata que llevaba como pijama, pero pareció quedarse un momento dentro para pensar en lo que iba a hacer. Seguramente la puse nerviosa porque decían que era muy apuesto.
—Lo dudo.
—No seas tonto, sé que le gusto. La llevé por el centro, por el parque de las luciérnagas y junto al río. Al final, regresamos con algunas flores en nuestros cascos. Fue hermoso, nos divertimos mucho... Entonces, llegamos a su hotel alrededor de las 2 de la madrugada. Estábamos cansados de correr al volver a su hotel, y algo inesperado sucedió... Me invitó a quedarme a dormir con ella. Me enamoré aún más y caí más profundamente flechado de lo que ya estaba, oh, hermano... Su pelaje era suave y cada vez que le daba un besito en sus orejitas, se sonrojaba como un tomate.
—¡Grandioso! ¿Es algo serio?
—Amigo, esto es el amor más puro que existe en el planeta. Viejo, ella y yo somos absoluta dinamita. Mañana, lunes, planeo volver a verla por la tarde y llevarla al campo de paseo."
—¿Al campo?
—Sí, ella vivía en un lugar así y lo adora. Le encanta correr durante horas en la pradera o en espacios abiertos... Por eso volvimos exhaustos, corrimos por toda la ciudad.
—W-Wow... ¡Vincent, qué bien! Me alegra que hayas encontrado a alguien. No esperaba que fuera una cebra, pero... también son lindas.
—El detalle es que ella era una cebra educada. Tú conoces cómo son ellos, algunos forman parte de tribus y hacen pociones. Pero Haraka no es así, ella vivió en el campo, en una casa de madera en las praderas cerca de Ponyville. Ama los dos estilos de vida, tanto en la ciudad como en el campo. ¡Es perfecta, viejo!" —Dice un emocionado Vincent con una taza vacía en su casco.
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Café caliente para dos
Storie d'amoreSunburst y Starlight se encuentran en una cafetería en el Imperio de Cristal. Sus miradas piden a gritos algo que solo ellos dos saben que es. Pero primero tenemos que tomar una taza de café para calmar nuestros pensamientos... y corazones.