Capítulo 21

346 33 3
                                    

Después de veinte años, Twilight y Yor guardaron silencio tras su primer encuentro

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Después de veinte años, Twilight y Yor guardaron silencio tras su primer encuentro. No necesitaron intercambiar muchas palabras para reconocerse. Lo difícil fue sacar a Anya y Bond del arroyo, ya que no parecían creer que el otro estuviera vivo.

—Decían que Bond era malo para Anya —comentó la chica—. Bond puede predecir el futuro.

Twilight se dio cuenta de que Anya había leído su mente y suspiró al recordar ese detalle. Afortunadamente, ella comprendió que era mejor regresar al bosque por seguridad. Yor entendió esto y los siguió junto con Bond, ocupando el último lugar en la fila que habían formado.

Los cuatro avanzaron juntos y, una vez a cubierto, Twilight habló.

—¿El perro puede ver el futuro?

—Eso es correcto —dijo Yor, captando la atención del padre e hija—. Estaba llorando cuando lo encontré y pensé que merecía descansar —se detuvo, notando cómo se tensaban por sus palabras—. ¡Pero me salvó de la explosión!

—Espera, ¿estuviste en el edificio? —preguntó Twilight, intentando conectar los puntos—. ¿Fuiste tú quien levantó la alarma en el lado este?

—Supongo que sí —contestó la asesina. Parpadeó por un segundo y agregó—. Me encargaron destruir el Proyecto Apple.

Twilight quedó sorprendido por la confesión de Yor, así que lo observó con curiosidad hasta que sintió que su cara se tornaba roja.

—¿Era esa tu misión?

—¿Qué?

Yor se asustó de repente, apoyando una mejilla en su palma mientras miraba a su alrededor, soltando un lamento justo después.

—Lo arruiné, ¿verdad? —preguntó Yor, bajando la cabeza para mostrar lo angustiada que estaba—. Era tu misión y la arruiné. Lo siento mucho.

El espía no esperaba que Yor reaccionara así. Ella se sentía muy mal por lo que había pasado, lo cual era muy diferente a como era antes, cuando él la conoció.

—Yor, escucha. No arruinaste nada. Está bien.

—¿De verdad? —exclamó ella, acercándose a él—. No lo digas para complacerme.

—¡Hablo en serio! —la tranquilizó Twilight, tomándole la mano—. Lo importante es que estamos vivos gracias a Anya y Bond.

La tensión bajó de Yor cuando notó que sus manos estaban unidas. No eran las manos del chico con croquetas, eran manos ásperas y callosas, y eso la colmó de tristeza. Ni siquiera sabía que preguntarle.

—¿Estaban coqueteando? —preguntó Anya entonces, recordando su presencia.

—¡¿Qué?! —murmuró Twilight—. ¿Nosotros?

—¡Por supuesto que no! —respondió Yor, bastante sonrojada—. Nosotros, bueno, la verdad...

Twilight estornudó en ese momento. Luego, dirigió su mirada hacia ella, pero antes de hablar, Yor se le adelantó.

—Hay un lugar al que podemos ir.

Nota de la autora: Esta incómoda charla, aunque no lo parezca, tuvo varias modificaciones

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Nota de la autora: Esta incómoda charla, aunque no lo parezca, tuvo varias modificaciones.

Ciao.

Creo que hay algoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora