Elizabeth Potter y Regulus Black han sido amigos desde su primer año en Hogwarts a pesar de la oposición de James y Sirius. Para ellos, todo ha sido tranquilo, sin embargo, todo cambia en su quinto año cuando el poder de Voldemort comienza a crecer...
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Habían pasado un par de semanas, en las cuales Elizabeth había tenido un gran avance con su investigación, aunque aún no era lo suficiente como para acudir a Dumbledore. Sin embargo, aquello no era lo único que ocupaba la mente de Elizabeth Potter, quien se encontraba en la torre de Astronomía con su cabeza recargada en el hombro de Remus Lupin.
—Eres mi mejor amiga pero hay muchas cosas que no me has dicho, ¿qué pasa Lizzie?—Preguntó Remus mientras se sentaba a su lado.
—Dumbledore me dejó la tarea de investigar las artes oscuras, así que he leído todos los libros que Tom Riddle tocó. He encontrado cosas muy interesantes pero peligrosas. Ha sido un shock. Y luego...
—Luego está Regulus Black.
—¿Cómo lo sabes?
—Sirius nos cuenta lo qué pasa en su casa. Además, he visto como lo miras, eres mi mejor amiga, como mi pequeña hermanita, no lo olvides.
Elizabeth sonrió ante aquello.
—No lo sé Moony, cuando recibí la carta de Barty contándome lo que pasaba en la casa de los Black, su apoyo a las ideas del señor tenebroso y como Reg será uno de ellos. Recuerdo lo que sentí al leer esa carta...solo escalofríos. Pensar en lo que Sirius ha soportado. Es horrible, si Reg se vuelve uno de ellos y algo le pasa a Sirius...no podría soportarlo.
Remus la miró por unos segundos antes de sonreír con tristeza y abrazarla con cariño.
—Ellos son más fuertes de lo que crees Lizzie, van a estar bien. Volviendo a Regulus...reconoces que está bien sentir, ¿verdad?—Dijo Remus, intentando que los pensamientos de su amiga abandonaran al señor tenebroso; aunque realmente, él estaba igual de asustado.
Elizabeth rio mientras asentía lentamente.
—Lo sé, es solo que es complicado. Sé que James y Sirius no aprobarían nada, con batallas aprueban nuestra amistad. Me matarían por ello.
—Te aman lo suficiente como para aceptarlo, aunque quizás sí...maten a Regulus.
Ambos rieron.
—No creo decirle nada...al menos no pronto.
—Solo no lo dejes ir Lizzie, creo que vale la pena que luches por él, más al ver la sonrisa que pones cuando lo mencionan. No te rindas, quizás algo muy bueno resulte de esto.
—O algo muy malo.
—Y ahí está mi amiga la pesimista Potter.—Dijo Remus a lo que Elizabeth lo miró con enojo, el chico alzó sus manos en señal de paz antes de reír.
—Solo bromeo, sabes que te amo.
—Y yo te amo más Moony.
Ambos rieron y continuaron platicando después de eso, olvidando por unos momentos, que el mundo mágico se estaba tornando completamente oscuro y sin imaginar que ellos estarían en el medio de todo.