Son las siete de la mañana y estoy en un banco sentada a un par de calles de casa. Tengo algunas lagunas de anoche pero recuerdo casi toda la noche. Qué mal me encuentro. Ando descalza hasta la casa y, al llegar, no hay nadie. ¿Dónde están las chicas? ¿Por qué me dejaron tirada anoche? Me acuesto en cuanto llego, no quiero ni pensar.
A las cinco me despierto. ¿Dónde están? ¿Por qué no me han llamado? Esta no se la perdono a ninguna. ¿Y mi hermana? Se la ve preocupada...
Escucho la puerta y bajo al salón enfadada.·Anna: Hombre, por fin -veo como vienen de la playa-. ¿Se puede saber de qué vais? Anoche me dejasteis tirada y ni os ha importado si seguía viva.
·Carla: Anna, siéntate, tenemos que hablar.¿Anna? Algo no va bien. Carla desaparece del comedor, no entiendo nada.
·Laura: Anna, tienes que irte de aquí. Anoche, tu forma de actuar... En fin, lo hemos hablado y lo mejor es que te vayas. Ten, tu parte del precio del chalet. Nosotras nos vamos un rato para que hagas las maletas.
·Anna: ¿Qué dices Laura? ¿Estás de coña? Sonia, dime que esto es una broma, mala claro. -Sonia se levantó y se fue- Pero, ¿qué voy a hacer yo aquí? Con esto no me llega a nada. Chicas... vamos.
·Rebeca: ¡A la calle, Anna!Y sí, se fueron. De broma no tenía nada. Tenía 500€ para estar y vivir en una ciudad que desconocía. Sólo una noche de hotel ya me costaría gran parte del dinero. ¡Esto es una locura!
Hago las maletas lo más dignamente que puedo y me bajo a una plaza cercana. ¿Qué puedo hacer?-¿Qué pasa, qué en tu ciudad no dan bolsas cuando vas de compras y te paseas con las maletas? -escucho de fondo. Alzo la vista y veo a Pablo-.
-No estoy para chistes, Pablo.
-Oh, vaya, ya sabes mi nombre -se sienta a mi lado-.
-Oye, Pablo, tú no sabrás, por casualidad, de algún hostal baratito donde vivir un mes por menos de 500€, ¿no?
-Creía que veníais de vacaciones, ¿no teníais atado el hotel?
-Es solo para mí. Es algo largo de explicar -noté como empezaban a caer mis lágrimas- y tampoco sabría bien cómo hacerlo.
-Oye, ¿te gusta la cerveza? Te invito a una y charlamos un rato.
- Verás Pablo, solo quiero buscar un hostal, meterme en la cama y pensar qué coño hacer -hasta él se puso serio-.
-Bueno, vivo a un par de calles de aquí. Mi casa no es como un hotel pero... puedes darte un baño y descansar un poco -me secó las lágrimas-. Vivo solo, vente y ya pensarás qué coño hacer. Además, tus tripas me cuentan que necesitas comer algo y yo hago la mejor comida de Barcelona -se ríe-. Bueno, el restaurante chino de allí la hace- añade susurrando- pero shh -me guiña el ojo y me hace sonreír-.
-No hace falta, Pablo.
-Eso sí, tengo que cobrarte algo.
-Ya sabes mi presupuesto -se ríe-.
-No acabas de entenderme. ¿Cómo te llamas?
-Anna.
-Perfecto, Anna, me doy por pagado la primera noche con esto. ¿Vamos?Me reí y cerré los ojos un momento para pensar en qué hacer. Debería volverme a casa pero si mi padre me ve llegar sola... me matará a preguntas. Al abrir los ojos, Pablo ya estaba con mis maletas calle abajo.
-¡Oye, espera! ¡No te he dicho que sí!
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Enamórate de Barcelona
RomantizmMe presento, soy Anna y solo vengo a contar una historia más. No sabría deciros si buena o mala pero... si me enseñó, y mucho. ¿Más cosas sobre mí? Pues soy morena, tengo los ojos azules, soy muy persistente, vergonzosa y alegre, si te detienes a co...