Capítulo 24

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NARRA TN:

Di vueltas en la cama, sin ser capaz de coger el sueño. No paraba de pensar en que Harry sabía quién era Mattheo, sabía quién era Draco y sabía que yo los conocía antes de llegar a Hogwarts. Yo no sabía ni qué pensar. Dios, Draco hizo bien al evitar tener que ser él el que me soltara la bomba, porque sino lo habría arrollado con toda mi furia por delante.

Esto se estaba desmoronando.

Salí de mi dormitorio a escondidas. No pude conjurar a mi escoba y no me quedó de otra que empezar a patearme los terrenos de Hogwarts para despejarme.

Me senté en las escaleras de entrada a Hogwarts, las que daban a la cabaña de Hagrid y al Sauce Boxeador, y me quedé observando al árbol meneándose con el viento nocturno como en una danza silenciosa.

-Sé que estás ahí -dije.

Draco suspiró detrás mía y se sentó a mi lado, observando junto a mí en silencio al sauce.

Yo debería de haberme ido en ese momento. Debería de haberlo hecho, debería haber respetado la decisión de Draco de mantener toda la distancia posible.

Pero me quedé ahí.

En mi defensa, yo estaba aquí primero. Si él hubiera querido evitarme, sólo habría tenido que irse. Así que, si estaba aquí conmigo, era porque quería.

-Me he dado cuenta... -empecé. Pensé en si debía decirlo o no, pero de tirados al río, ¿cuán peor se podía poner la cosa? -. Me he dado cuenta de que últimamente mi palabra no vale una mierda, sobre todo hacia mí misma. Me prometí que no volvería a dormir en tu cuarto después de lo que pasó con las túnicas. Me prometí que limitaría mis visitas a los viernes. Me prometí que te ignoraría hasta que llegase el día del castigo... Todas esas promesas las rompí, y muchas más.

-Mi señora, no estoy interesado en saber sus problemas personales. Si no va a hablarme de nada de la misión, le pido que se ahorre la saliva.

Me relamí los labios. Está bien. Dolía, pero estaba bien.

-Mattheo se va a rajar -dije -. Está colado.

Suspiró.

-¿Cree que llegaría a eso?

-Lo mínimo que hará será echarse atrás y desaparecer para no tener que ver cómo matan a Harry. Lo máximo...

-Querrá derrotar a su padre para evitar que mate a Harry.

Asentí, de acuerdo con él.

-¿Piensa que está tan enamorado?

-El amor te hace cometer locuras -aseguré -. Incluso si estas tratan de arriesgar tu vida por esa persona.

-Lo dice como si supiera cómo se siente -bufó.

Sus palabras me oprimieron el pecho.

-¿Por qué no podemos regresar a la normalidad? -susurré -. Con los anillos, las reuniones de los viernes...

-No sería capaz de soportarlo. Mucho menos con los anillos -susurró.

-Yo lo que no soporto es el silencio -dije -. Me acostumbré tanto a los anillos, que ahora hay un vacío.

-Lo sé. También lo siento.

-¿Qué hay de las reuniones?

-Seamos sinceros, mi señora. En esas reuniones lo único que hacíamos era contarnos el progreso de esa semana y después dormir.

-Me gustaba esa rutina.

Draco no dijo nada al respecto. Estuvimos viendo el árbol bailar en silencio.

Tn Potter: la serpiente perdidaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora