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El día en que Samantha conoció a rocio, la menor no la había mirando, ni escuchado, ni siquiera un segundo, por más que la mayor la había saludado con suavidad, rocio no se encontraba conectada al mundo ese día.

-Oh, ella es mi hermana del medio-había dicho Aldo , él tenía otro hermano además de rocio, Osvaldo, pero no se encontraba en la casa en ese momento. Tiene autismo, no te va a hacer
caso.

Ese día, Samantha tenía dieciséis años, y rocio tenía catorce, su estado aún estaba en un autismo severo, estaba en su mundo la mayoría del tiempo, y la única persona que reconocía completamente era a su padre, y otras veces a  Aldo y a Osvaldo, aunque también los ignoraba de vez en cuando.

Algo que Aldo  le explicó después es que rocio era adoptada, tenía el apellido de otra familia y había sido abandonada una y otra vez, primero por sus padres biológicos y después por sus otros hogares, nadie sabía cómo tratarla y rocio cada vez se había vuelto más cerrada en sí misma, cada vez confiaba menos en las personas y cada vez su autismo empeoraba un poco más.

Con el paso del tiempo, y con las visitas a la casa de su mejor amigo, Samantha comenzó a observar a rocio con mayor y mayor curiosidad.

Debía de admitir que la menor era muy tierna.

Tenía el cabello rubio castaño, y lo llevaba bastante largo, era difícil cortarlo porque no le gustaba, así que solo esperaban a que ella no lo aguantara y dijera que lo quería distinto.

Le gustaban las estrellas, tenía pósters de constelaciones por todo su dormitorio, junto con libros de astronomía.

También le gustaban las cosas con brillos, porque para ella parecían estrellas también.

Su color favorito era el azul y solía coleccionar cosas de ese color, y su programa favorito era "El Universo" que pasaban en un canal de ciencias, también le gustaban algunas películas de ciencia ficción pero que no tuvieran mucha violencia, rocio odiaba la violencia.

Casi nunca hablaba, incluso cuando parecía hablar solo, no hacía ni un ruido, era prácticamente muda.

Samy había conocido a rocio en muchos aspectos, sin que aldo le dijera nada, y sin que rocío  lo hubiera notado a su lado siquiera una vez.

aldo no era de pasar mucho tiempo con rocio, no la odiaba, no le caía mal, no era malo con ella, es sólo que nunca había logrado conectar con el menor del todo, así que intentaba pasar poco tiempo, y enfocarse en otras cosas, solía evitarla también, principalmente en los momentos donde sentía no tener paciencia para nadie o cuando se molesta

Y fue un día donde aldo estaba especialmente molesto, porque su celular nuevo había desaparecido, samy  estaba con el y negaba haberlo escondido en forma de broma, en que rocio conoció a samantha finalmente.

Fue cerca de dos años después de que samy conociera a rocio, la mayor tenía dieciocho y la  menor dieciséis.

Mientras el castaño buscaba por toda la casa con cara de que iba a matar a alguien, a samy se le ocurrió la brillante respuesta a los diez minutos de empezar el drama por el celular perdido, y comenzó a buscar a la menor por toda la casa, hasta encontrarla, en su cuarto, con el celular de aldo entre sus manitos.

Vió con una sonrisa como jugaba con la funda de este, era de color azul claro, tenía agua y brillos flotando en esta, aldo era un idiota si creía que Samy no se quedaría con la funda y el celular incluído. Con algo de nervios, se agachó frente a ella, para hablarle por primera vez.

-rocio, eso no es tuyo-los deditos de la menor se detuvieron, supo que lo había escuchado, estiró sus manos hacia él teléfono y lo tomó con suavidad, sin hacer fuerza, sólo apoyando sus dedos sobre este, no sabía cómo reaccionaria la pequeña al contacto físico

SARANG- Factor RDonde viven las historias. Descúbrelo ahora