Cierro fuerte los ojos, parpadeo varias veces para asimilar el repentino cambio de luz. El guerrillero Gutiérrez alias "Gu" por lo que pude escuchar, estaba ahí plantado frente a mi, pero no pude distinguirle mucho puesto que me apuntaba con una linterna.
-Hemos llegado señorita-Me dice en tono burlón, haciéndome una señal con la cabeza para que abandonara el pequeño auto.
Al intentar moverme hago una mueca de dolor e inmediatamente mi mano se dirige a mi costado izquierdo, me muerdo el labio y salgo del auto haciendo un esfuerzo inhumano para no quejarme. Gu me lanza una sonrisa y gira en sobre sus talones indicándome que lo siga, no podía distinguir bien donde estábamos pero una cosa era segura, no estábamos en la ciudad, de mala gana le sigo pisándole los talones. Ejerzo un poco de presión sombre mis costillas para verificar si el daño es muy grave, ahogo un sollozo, duele, pero es soportable.
"No te has roto ninguna costilla, gracias a Dios...¿Dios?" en esos momento no creía que el existiera.
"Si existe, ¿Por qué me pasa esto?" pensé con sarcasmo, e inmediatamente una voz hace eco en mi cabeza, perturbándome la conciencia.
"Quizás es el castigo que te impone por haber matado a dos personas"
Sacudo la cabeza para sacarme esa horrible verdad de la mente, pero es inútil el arrepentimiento inunda cada parte de mi ser. Yo había matado a dos persona que desconocía por completo, (aunque eran guerrilleros) pero ¿y si tenían familia?.
"NO, no, no...ellos no tienen familia...ellos...lo hice como defensa personal ¿no?, el.....el iba violarme" pensé mientras caminaba hacia donde sea que me llevase Gus, no pude terminar de auto consolarme puesto que llegamos a una pequeña cabaña, Gus se planta frente a la puerta (que era una cobija) sosteniéndola para que pasara, cuando entre en la pequeña estancia me recibe un aire cálido y un olor a rosas, hay una mesa en la mitad y detrás se encuentra el comandante Timochenko, me doy cuenta que el aire provine de un pequeño ventilador que esta en la esquina derecha, la habitación no tenia nada mas que eso: un ventilador, dos sillas, una mesa y detrás de está un monstruo. El comandante Timochenko me indica con la mano que me siente al frente suyo, de mala gana lo hago pero se que no durare mucho tiempo parada si me sigue mirando de esa manera.
-Bueno nena....-comienza a decir el comandante pero le corto antes de que continúe.
-No me vuelva a llamar nena, EN TU VIDA-Digo en tono firme.
-Hahaha no pues la princesa hablo, esta bien no le llamare "nena" pero.... Ummm... me gusta princesa-Dice sonriéndome con picardía.
-Usted no...-comienzo a decir pero el alza una mano haciéndome callar.
-Tu no tienes derecho aquí princesa, ¿no te das cuenta?, tu papi no esta para protegerte, ahora eres nuestra-dice haciendo que sus ojos se oscurezcan.
Me estremezco sin saber muy bien como actuar, no podía seguir tentando a la suerte, el comandante tenia razón, ahora estaba a su merced.
-¿Qué quieren de mi?-Pregunto rompiendo el contacto visual con aquel hombre.
Se queda unos segundos callados y contra ataca mi pregunta con otra.
-¿Para ti que es las FARC?-Pregunta en un tono muy tranquilo.
Instintivamente al escuchar aquella pregunta alzo mi cabeza de golpe, "¿qué acaba de decir?". Al ver que no respondo repite la pregunta, mi cerebro sale de su estado de shock y lo miro con odio, respondiendo secante digo:
-La escoria de Colombia-Su rostro se oscurece un poco pero no pierde la compostura, levantando un poco la barbilla y me dice.
-Mira princesa, tu vas a estar con nosotros de ahora en adelante, así que vas a tener que manejar los principios de los cuales se rige la FARC, nosotros no hacemos las cosa "porque si" todo tiene una razón, y hay una muy grande e importante que es "el profundo sentimiento del amor a el pueblo" y en función de ese sentimiento trabajamos...-no puedo soportarlo mas, las insolencia que esta diciendo este hombre me hace llegar al limite, puedo sentir como el calor llena poco a poco mi rostro, hasta que estuve segura de mi cara estaba teñida de un rojo puro por la furia que embargaba, sin pensarlo explote.
-¿EL PROFUNDO SENTIMIENTO DEL AMOR A EL PUEBLO?, ¿ME ESTAS JODIENDO? USTEDES NO SON MAS QUE...QUE UNA MIERDA, ¿AMOR A EL PUEBLO?, SI LO UNICO QUE HACEN ES ARREBATAR VIDAS, DESTRUIR FAMILIAS, MATAN SIN UNA PIZACA DE PIEDAD...-Grite furiosa, en esos momentos el Comandante Timochenko se levanta para zarparme una cachetada, anonadada de mi boca sale un gemido de dolor puesto que me pego en el lado herido de mi rostro.
-CALLATE PEQUEÑA ZORRITA, ¿CREES QUE TIENES DERECHO DE ALZARME LA VOZ?, NO CREAS QUE PUEDES TRATARME DE ESA MANERA, EN ESTOS MOMENTOS PODRIA MATARTE, VIOLARTE, CORTARTE EXTREMIDAD POR EXTREMIDAD O SIMPLEMENTE QUEMARTE VIVA, PERO NO LO HAGO, ASI QUE EN VEZ DE ANDAR INSULTANDOME A MI O A MI GENTE ES MEJOR QUE NOS DES LAS GRACIAS-Me mira unos segundos a los ojos para después levantarse y llamar a "iguana", esté llega rápidamente y aunque solo han pasado unos minutos desde que el coronel me golpeo y amenazo, yo los he sentido como si transcurrieran en cámara lenta, el pánico manejaba completamente mi cuerpo y mi cerebro no quería pelear esta batalla.
-Lleva a la princesa a el set-Dijo el comandante Timochenko escupiendo las palabras y dirigiéndome una mirada dura, la cual me hizo estremecer y liberar una sonrisa de su parte.
"Maldito hijo de..." antes de poder maldecir a el comandante en mi mente, el hombre de alias "iguana" me coge del brazo bruscamente y me levanta de mi asiento, me muerdo la lengua por la punzada de dolor que siento en mi costado, no quería demostrar debilidad al frente de estos dos hombres, no mas de la que ya había manifestado al comandante.
Antes de salir eche un ultimo vistazo hacia atrás y la mirada que el comandante mostraba me va a perseguir hasta mis peores pesadillas.
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Guerrera
مغامرةEl conflicto armado en Colombia involucra las vidas de muchas personas, en este caso se muestra desde la perspectiva de una adolecente de 16 años llamada Salome Rodríguez, la cual protagoniza esta historia y aunque mezcle ficción con realidad sigue...