Capítulo 15 

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Asami se encontraba sumamente contenta por las últimas modificaciones que le había hecho a su traje, había logrado llevar las funciones de este mismo a nuevos niveles e incluso había logrado replicar el rayo espiritual, sentía que ahora nada era imposible para ella, se paseaba por toda su residencia con una sonrisa de satisfacción que a su ama de llaves Gertrudis le alegraba, esta última le había llevado la cena hasta su alcoba, sin embargo la joven empresaria le dijo que bajaría al salón para comer, una vez que ya se encontraba allí Gertrudis comenzó a servirle en la enorme mesa que tenían, Asami servía dos copas de vino mientras que el ama de llaves no dejaba de traer grandes platos con pollo asado, costillas con salsa, grandes tazones con ensaladas y finalmente platos con tartas de fresa.

—Cómo siempre te has lucido con la comida, vení siéntate conmigo, no creo poder comer yo sola todo esto.— Asami le ofrecía la segunda copa de vino.

—Mi señora no es correcto que yo comparta la mesa con usted, sería un poco indecoroso, muchas gracias por su ofrecimiento.— el ama de llaves le hacía una reverencia para retirarse.

—No acepto un no por respuesta, vamos Gertrudis te lo has ganado, además no me gusta comer sola, todos estos años desde que mi padre fue encarcelado ha sido siempre así, tú me sirves la comida y yo como sola.— el ama de llaves se conmovió por las palabras de la joven, se acercó hasta ella y tomó la copa de vino que le ofrecía.

—De acuerdo señorita me sentaré con usted a comer.

Ambas comenzaron a degustar los alimentos poco a poco, a Asami le agradaba tener la compañía de su ama de llaves, y gracias a la alegría que experimentaba en esos momentos comenzó a abrirse con la misma.

—Estoy muy contenta Gertrudis, no te imaginas cuánto he avanzado en mi Proyecto hasta ahora, tal vez los últimos descubrimientos que he realizado llevarán a esta ciudad a un nuevo milenio.— decía mientras limpiaba sus labios con una servilleta de forma delicada.

—Me da mucho gusto verla contenta mi señora, creo que tenía mucho tiempo que no la veía así de alegre.— el ama de llaves bebía de la copa de vino.

—Creo que con todo esto llevaré la empresa a niveles que ni siquiera mi padre pudo haber soñado, por fin lograré superarlo por mucho.— la joven observaba su copa de vino de manera reflexiva mientras hablaba.

—Me da mucho gusto que lo consiga, sin embargo me quiero atrever a hacerle una pregunta si es que me lo permite.— Gertrudis cortaba una pieza de pollo.

—Adelante puedes preguntarme lo que quieras.

—¿Porque siempre que habla de su padre cambia drásticamente de humor?— Asami sonrío de forma irónica al tiempo qué suspiraba.

—Creo que la respuesta es obvia, tú sabes lo que él hizo para estar en prisión.— volvió a beber de la copa de vino.

—Yo se que él se equivocó y que cometió muchos errores, pero si me lo permite creo qué no le hace ningún bien seguirle guardando resentimientos, la única que se lastima es usted misma.— el ama de llaves volvió a comer de la pieza de pollo.

—¿Qué se supone que debo de hacer? ¿Pasar por alto sus faltas así como así? ¿Dejar de lado el hecho de qué me manipuló y me traicionó? ¿Hacerle caso a su estúpida petición de qué vaya a verlo a prisión?— una mirada colérica se dibujaba en el rostro de la joven empresaria.

—¿Le pidió que fuera a verlo a la prisión?

—Si eso es lo que quiere, fue lo que me pidió en esa estúpida carta, no sé realmente qué es lo que pretende con eso, desde mi punto de vista tiene lo que se merece, estar encerrado como un perro.— cuándo termino de hablar bebió el resto de la copa de vino de un solo trago, tomo una cuchara grande para hundirla en una de las tartas de fresa y devorarla.

Korra x AsamiDonde viven las historias. Descúbrelo ahora