Oikawa y yo nos fuimos a comprar unos refrescos tras el partido, Oikawa no había dejado de llorar y seguro que tenía sed.
Ambos estamos en silencio, pero es cómodo, creo que los dos necesitamos este momento, necesitamos estar juntos, pero no tenemos porqué decir nada, simplemente con quedarnos al lado ya es lo suficientemente acogedor como para sentirnos mejor.
Nos vamos los dos a un parque donde no suele haber mucha gente, es muy agradable y encima no hace mucho calor, así que estar allí es realmente cómodo.
Nos sentamos en los columpios y empezamos a hablar de cualquier cosa.
- Kageyama, ¿Nunca has pensado en recogerte un poco el pelo?
- Em...no la verdad- le contesto mientras bebo de mi refresco.
- ¿No te molesta al jugar? Cómo tienes el pelo cerca de los ojitos- me dice acariciándome la cara.
Me muero derretido de amor, que tierno es...me encanta que me trate como su fuera una muñeca y tenga que tener muchísimo cuidado porque si no puedo romperme en cualquier momento, como si yo fuera lo más preciado que ha tenido nunca.
- De hecho, tengo una goma del pelo, ¿Quieres probar?
- ¿Ya lo tenías pensado de antes verdad?- le miro a los ojos y no podemos evitar reírnos- Venga anda, hazlo- le termino dejando.
Oikawa ilusionado me hace un kiki en la parte del flequillo.
- Ayyy que mono- me dice cogiéndome de la cabeza para darme besitos en la frente- que novio más guapo tengo.
Estoy un poco avergonzado y seguro que estoy algo colorado también, pero ya no tengo vergüenza de mostrarle a Oikawa todo lo que le quiero.
Le cojo de las mejillas y le doy un beso en los labios, me encanta jugar con ellos una y otra vez.
Oikawa pone sus manos en mis caderas y poco a poco va bajando hasta llegar a mi culo, el cual comienza a masajear sin vergüenza alguna.
Me encanta que me toque, y que me bese, me encanta que sepa que soy suyo.
Nuestros labios comienzan a ganar velocidad, y una vez más siento ese cosquilleo en la parte baja de mi abdomen.
Oikawa se separa y yo me quedo con las ganas de seguir.
- Este no es un buen sitio para estar así- me consuela Oikawa- Si quieres seguir podríamos ir a alguna de nuestras casas ¿Que piensas?- me dice con una mirada pícara.
Apoyo mi cabeza en su hombro y me escondo un poco en su pecho.
- Que sinvergüenza eres...nuestras madres no van a estar contentas...
Muy en el fondo sé que esto es verdad, no sé cómo actuaría la madre de Oikawa pero seguramente la mía no lo soportaría, para ella todo lo que se salga de un hombre y una mujer es totalmente asqueroso...
Me voy de mis pensamientos al notar que Oikawa me está dando besos en la cabeza, como me conoce, que bonico.
- Bueno...pero si mi madre no está...- me susurra en el oído.
Un escalofrío me invade de pies a cabeza, para que mentir, tengo muchísimas ganas de tocar a Oikawa y poder pasarmelo bien con el.
Oikawa me agarra del culo nuevamente y mi cuerpo empieza a calentarse, quiero hacerlo con él...no puedo parar de pensar en eso, quiero hacerlo, quiero hacerlo.
Mis caderas se mueven instintivamente y yo levanto mi cara del pecho de Oikawa para buscar sus labios.
- Aguanta un poco, vamos a mi casa- me dice agarrándome de la mano y tirando de mí para llevarme a ella.
Me hubiera gustado que me besara en vez de que me llevará a su casa, pero se que lo que me espera en su casa es muchísimo mejor.
Tardamos apenas diez minutos en llegar y ambos subimos rápidamente a la habitación de Oikawa, como siempre todo estaba súper limpio y recogido.
Cuando me doy la vuelta para ver qué hace Oikawa me doy cuenta de que lo tengo justo enfrente y yo ya se lo que va a pasar a continuación.
Oikawa me agarra de los hombros y me tira en su cama para luego abrirse espacio entre mis piernas.
Yo le agarró de la parte de atrás de la cabeza para poder besarlo, estaba deseando este momento.
Mientras Oikawa y yo nos besamos de la forma más caliente que he conocido nunca, Oikawa va bajando mis pantalones poco a poco.
Y para que mentir, ya estoy duro. Oikawa al darse cuenta de esto, me saca el pene de mi ropa interior y me empieza a hacer un masaje muy placentero con las manos.
Oikawa y yo dejamos de besarnos, yo para conseguir aire y poder gemir tranquilo y Oikawa porque parece que le apetece jugar conmigo.
Está bajando, dejando besos en mi cuello, luego en mis pezones, por encima de la camiseta, luego por la tripa hasta llegar a mi entrepierna.
Yo no puedo creer que vaya a hacer eso, estoy tan emocionado que lo único que puedo hacer es gemir su nombre.
Oikawa abre su boca y empieza a chuparme de una manera muy placentera, se sentía algo estrecho y caliente, nunca me había sentido así, es muy húmedo, resultó ser que la cavidad bucal do Oikawa se movía muy bien de manera rápida y continua.
Unos segundos después yo ya sentía la necesidad de correrme.
- O-oikawa...yo ya n-no agua-anto...Oika-awa...
Este en vez de hacerme caso, incrementa la velocidad en la que mueve su boca y su lengua al rededor de mi y yo no pude resistirme.
Me corrí en su boca, dije que no volvería a sentir vergüenza estando con Oikawa pero ahora mismo no sé cómo soy capaz de mirarle a los ojos.
- Es dulce...- murmura mientras sube otra vez para besarme.
¿Acaba de tragárselo?
Ya le daré una buena charla sobre eso en otro momento, ahora mismo me toca a mí complacerle.
Le agarró de la entrepierna y le masajeó rápidamente, Oikawa se termina desnudando por completo y a mí solo me queda la camiseta, yo estoy masajeando el pene de Oikawa y este parece algo inquieto.
- ¿Que pasa?- le pregunto- ¿No lo estoy haciendo bien?
- No es eso...quiero...meterlo- me susurra en la oreja.
Vale ahora estoy cagado, cómo va a meter esa cosa en mí, es enorme.
- La última vez no te quise presionar- me susurra en el oído- déjame meterlo, porfa, porfa, porfa...- comenzó a suplicar con una voz profunda.
Sus súplicas me calentaron mucho más de lo que yo pensaba.
- Está bien, pero ten cuidado...porfavor...- le digo con algo de miedo.
- Vas a estar bien- me dice acariciándome la cabeza- si estamos haciendo esto es por el placer de ambos, si no te gusta, no lo haré.
Le beso a Oikawa esos labios carnosos que tiene como respuesta, la verdad es que tengo miedo, pero confío en el y la verdad es que quiero volver a sentir ese placer tan extraño que experimenté cuando me metió los dedos.
- Me encantas Tobio- empieza a decir Oikawa con una voz muy excitada- Me encantas, quiero verte siempre feliz y conmigo, te amo, te adoro, quiero...quiero verte todos los días de mi vida.
¡Final del capítulo!
NO ME MATEIS, tranquilos que voy a subir este y el siguiente capítulo a la vez para que no tengáis que esperar jejeje (aprecio mi vida)
Bueno, bueno, estos dos se traen unas ganas...pufff 😈
¡Espero que os haya gustado el capítulo, votar y comentar sin miedo!
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Nuestro Tiempo ~ Oikage
FanfictionDespués de perder el partido Kageyama se dirige al baño para aclarase las ideas, pero nunca pensó que Oikawa iría allí para pasarselo bien... Tal vez no lo saben pero están enamorados. Tal vez tienen miedo. Tal vez sienten mucha presión. O simplemen...