Cap 17- Me quedaré contigo hasta que mi alma deje de sentir

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Sigo con mi teléfono y me voy al chat de Oikawa.

Este está lleno de mensajes.

- ¿Qué pasó?
- ¿Estás bien?
- Tu madre parecía bastante enfadada.
- ¿Dónde estás?

Le contesto con un simple "estoy en el baño"

Apagó el teléfono ignorando que mi madre me está llamado repetidamente y salgo del cubículo para lavarme la cara, antes de poder hacer esto aparece Oikawa.

Al verle no puedo evitar llorar con pena y mucha rabia retenida, Oikawa muy sorprendido por la sangre que aún gotea de mi nariz me abraza fuertemente.

- Quiero estar contigo para siempre- digo mientras sollozo, ni siquiera se si Oikawa me ha entendido bien ya que mi voz se entrecorta constantemente.

Oikawa me coge de las mejillas con ambas manos y empieza a darme besos por toda la cara y yo no puedo dejar de llorar.

Sé que está intentando consolarme, aún que no sabe cómo, sé que se hace una idea de lo que me ha dicho mi madre y se que está extremadamente preocupado por su ligera expresión fruncida.

Pasan unos cuantos minutos y yo consigo relajarme.

Oikawa me lava la cara para quitarme los restos de sangre en silencio y después me pone su botella de agua en la nariz para que está no se hinche demasiado.

- ¿Estás mejor?- pregunta con una dulce voz.

Yo asiento y ambos salimos del baño para dirigirnos a un sitio más tranquilo para poder hablar.

Tenía algo de miedo, tal vez Oikawa no estaba de acuerdo con esto y no quería estar soportando el hecho de que mi madre no nos acepte.

Llegamos a un pequeño parque que está al lado del pabellón y nos sentamos en un vanco.

Mi nariz palpita dolorosamente pero al menos ya no sangra y se ve bastante aliviada por el frío.

- Explícamelo todo- me dice Oikawa cogiendo una de mis manos para darme apoyo.

Yo simplemente empiezo a hablar, le cuento que mi madre no se sale de lo tradicional y que nunca nos aceptará, de que de la rabia me pegó un bofetón y también de que supuestamente estaba castigado pero que yo me negaba a ir a casa en un largo tiempo.

Oikawa escucho pacientemente cada una de mis palabras sin interrumpirme y cuando termino me abraza.

- ¿Sabes que yo no voy a dejarte verdad?- me dice al oído con una voz que a mí parecer fue muy reconfortante.

Escondo mi cabeza en su cuello para estar más cómodo y me quedo ahí apoyado un rato.

- Si no quieres ir a tu casa, puedes quedarte un par de días en la mía, pero no creo que a mi madre le haga mucha gracia que te quedes más de tres días, aún que pue-

Le pongo una mano en la boca a Oikawa.

- Me quedaré un par de días nada más, después de eso iré a hablar con mi madre, pero ahora lo que necesito es un poco de tiempo y paz.

Oikawa asiente para hacerme saber que ha entendido.

- ¿Te duele mucho la nariz?- dice algo preocupado agarrando mi cara con sus dos manos.

- Está bien, ya no duele tanto- le digo con una pequeña sonrisa.

Oikawa acerca su boca a la mía y nos damos un dulce beso lento y caliente.

Me veo bastante reconfortado gracias a esto y me abrazó al cuerpo de Oikawa para acercarme más a el.

Ojalá poder hacer esto delante de cualquier persona, sin recibir gritos, malas palabras o miradas que juzgan.

Nuestro Tiempo ~ Oikage Donde viven las historias. Descúbrelo ahora