Mick se encontraba en la emocionante ciudad que albergaría el próximo Gran Premio de Fórmula 1, con el ruido de los motores y la adrenalina de la competencia llenando el aire. El equipo estaba trabajando duro para preparar su coche y él se enfocaba en su entrenamiento y concentración. Había llegado temprano para familiarizarse con el circuito y ajustar los detalles finales antes de la carrera.
Mientras tanto, Amelia había decidido quedarse en la casa que ella y Mick habían comprado juntos en Mónaco. Había sido un lugar de refugio y tranquilidad para ellos, un lugar donde podían descansar y desconectar del mundo de las carreras. Amelia aprovechó la oportunidad para continuar desempacando y acondicionar su nuevo hogar.
El día de la carrera se acercaba rápidamente, y Amelia seguía siendo un gran apoyo para Mick, aunque no estuviera físicamente en el circuito. Ella seguía su preparación a través de llamadas y mensajes, y estaba lista para mostrar su apoyo en las redes sociales cuando la competencia comenzara.
Sin embargo, mientras esperaba a que la carrera comenzara, Amelia notó que su teléfono se llenaba de mensajes de amigas de Argentina y otros países de Latinoamérica. Al principio, no les prestó mucha atención, ya que la emoción por la carrera la tenía ocupada. Pero luego, durante un momento de calma antes del inicio de la carrera, decidió hacer zapping en la televisión.
Cambiando de canal tras canal, Amelia finalmente se topó con un programa de chismes que captó su atención. Las imágenes mostraban a Mick en una reunión social, aparentemente en una cena elegante. La voz del presentador narraba con entusiasmo: "¡Mick, el prometedor piloto de Fórmula 1, se encuentra con su ex, Justine Huysman, hija del famoso piloto noruego Harald Huysman!".
Amelia se quedó atónita. No había escuchado nada sobre esto antes y se sintió sorprendida por la noticia. Sabía que Mick estaba enfocado en su carrera y que no le daría importancia a rumores o chismes, pero no podía evitar sentirse intrigada y preocupada por cómo podría afectar a su relación.
La voz del presentador continuó hablando sobre el encuentro, especulando sobre lo que significaba y cuál podría ser el impacto en la carrera de Mick. Amelia, sin embargo, apagó la televisión antes de que pudieran sacar más conclusiones.
Mientras la carrera se acercaba y el ruido de los motores llenaba el circuito, Amelia estaba dividida entre su preocupación por lo que había visto en la televisión y su deseo de apoyar a Mick en uno de los momentos más importantes de su carrera. Sabía que tendría que esperar hasta después de la carrera para hablar con él y aclarar lo que había sucedido.
La incertidumbre y la preocupación llenaron su mente mientras se preparaba para seguir la carrera desde su hogar en Mónaco, sin saber cómo este inesperado encuentro podría afectar su relación y el futuro de Mick en el mundo de las carreras de Fórmula 1.
El rugido de los motores de los coches de Fórmula 1 llenaba el ambiente, creando una atmósfera electrizante en el circuito. Amelia intentaba concentrarse en la carrera, pero la imagen del encuentro de Mick con su ex seguía rondando en su mente. Se sentía atrapada en un torbellino de emociones: la preocupación, la curiosidad y el deseo de entender lo que había sucedido.
Desde su casa en Mónaco, Amelia siguió la carrera por televisión. Cada vez que veía el coche de Mick aparecer en la pantalla, una oleada de orgullo la llenaba. Sabía cuánto esfuerzo y dedicación ponía en cada competición, y no quería que nada interrumpiera su concentración en ese momento crucial.
Amelia había decidido mantenerse al margen de las redes sociales durante la carrera, evitando así las distracciones y los comentarios que pudieran aumentar su ansiedad. En cambio, se centraba en animar a Mick mentalmente, deseando que lograra el éxito que tanto merecía.
Mientras los coches daban vueltas al circuito, Amelia reflexionaba sobre su relación con Mick. Sabía que la comunicación abierta y la confianza eran fundamentales, pero también entendía que Mick tenía su propio mundo en el paddock, lleno de presiones y expectativas. A pesar de sus preocupaciones, estaba dispuesta a apoyarlo en cada paso del camino, incluso si eso significaba enfrentar situaciones inesperadas como la que había visto en la televisión.
El tiempo pasaba lentamente mientras la carrera continuaba, y Amelia esperaba con ansias el momento en que podría hablar con Mick y aclarar las cosas. Pero por ahora, tenía que ser paciente y mantener su enfoque en el Gran Premio, ya que sabía lo importante que era esta competición para él.

ESTÁS LEYENDO
Amor a la Alemana | Mick Schumacher
FanfictionAmelia, una joven muy conocida en el medio nacional e internacional. Nacida y criada en Argentina, actualmente viviendo en Mónaco, Montecarlo. Hija de Roberto Maxwell, un empresario en la industria de automovilismo. Ex piloto y campeón con 30 victor...