Me desvelo al notar el tacto de la mano de Pablo paseándose por mi espalda desnuda. Qué noche, qué gran noche. Se me pone la piel de gallina solo al pensarlo.
-Buenos días, pequeña -dice susurrando en mi oído y depositando un beso al lado de él-.
-Buenos... un momento, ¿qué hora es?
-Las once y cuarto.
-¿Qué? Mierda, mi padre estará preocupado y cabreado a más no poder.
-¿No le dijiste que dormías conmigo?
-Bueno, no -dije mientras me ponía la ropa corriendo-. Girate, que me muero de vergüenza.
-¿En serio?
-Girate.
-Bueeeeno -dijo girándose aunque ambos sabíamos que no tardaría en volver a mirarme-.
-Tengo que ir a casa.
-Anna... ha sido la mejor noche de mi vida.
-Yo... hacía tiempo que no me sentía tan libre -se acercó a besarme el cuello, dios, estoy perdida-. Tengo que irme, Pablo. Voy a llamar a Carla para que venga a por mí.Madre mía, mirale, Anna, ¿cómo puedes resistirte a ese chico que está ahí de pie, colocándose los calzoncillos. Supongo que si alguien me preguntase ahora mismo por el paraíso le hablaría de él.
Me salgo fuera a esperar a mi hermana y él se viene conmigo. Nos quedamos ahí, simplemente parados, con su mano paseando por mi muslo.-Anna vamos -dice mi hermana desde el coche-.
-Un segundo -y beso a Pablo, le abrazo y le digo un ligero: 'luego te llamo' a lo que el asiente-. Vámonos -digo sentándome en el coche y sabiendo que no me dirijo a nada bueno-.
-¿De qué vas, Anna?
-¿Perdona?
-Mamá está mal, ¿sabes?
-¿Me vas a hablar tú a mí de eso? Qué irónico.
-No, Anna. Parece que te olvidas de que en casa las cosas no están bien. Pasas el día fuera, la noche fuera... Ni siquiera le conoces.
-¿Qué coño te importa lo que yo haga con mi vida?
-A mi me importa dos mierdas, Anna, pero mamá te necesita. Está mal, ¿sabes? Ayer llamaron porque la tuvieron que llevar al hospital. Ha vuelto a intentarlo.
-¿Cuándo?
-Ayer.
-¿Por qué no me dijisteis algo?
-¿Cuándo? ¿Cuándo te fuiste con Christian? ¿Cuándo volviste con Pablo? No estás.
-Llévame al hospital.
-No.
-Quiero ir.
-Anna, mírate. Llevas un vestido mal puesto, un maquillaje medio corrido, los pelos a su aire y unos tacones. ¿Quieres que mamá te vea así?Ni contesté. No, no quiero que mi madre me vea así.
Voy a casa, me pego una ducha y voy a verla, me repito en mi cabeza. Mi padre no está en casa, estará trabajando. Entonces me doy cuenta. Mi padre está matándose a trabajar, mi madre en el hospital queriéndose morir y yo por ahí, ¿cuándo he hecho yo esto? Tengo un whatsapp de Christian que me dice: "Sé lo de tu madre, te recojo después de comer. Bueno, ahora me acerco". Sé que tendremos que hablar del beso que le di, del beso que me nació aunque después me fuese con Pablo a... a cenar. Sonrío solo de pensar en ello. No sé qué decirle. 'Lo sentí, me apetecía besarte pero no quiero que confundas las cosas porque me he acostado con Pablo'. ¿Puedo ser más idiota? Me pongo unos shorts y una camiseta y suena el timbre. Aquí está.-Enana -dice abrazándome-, si me hubieses dicho ayer esto no te hubiese dejado sola.
-No lo sabía.
-Te tienes que peinar, ¿no?
-¿No te gusta mi pelo alborotado?
-Me gustarías calva, gorda, fea... Porque lo que más me gusta es lo que hay aquí -dijo señalando su pecho-, es tu mejor disparo.
-Anda calla.
-Vamos al hospital y te invito a comer, va.Llegamos al hospital y los médicos no nos dejan pasar a verla. Me siento y miro a mi alrededor. Mi padre esta en un asiento de la izquierda, apoyando sus codos en sus piernas y su cabeza en sus manos. Se le ve roto pero no ha querido hablar conmigo. Mi hermana está a su lado. Y yo... yo estoy en un asiento relativamente lejano a ellos y a mi derecha esta Christian. Ojalá fuese un capuyo como todos los de este pueblo pero no, tiene que ser así, tan genial. Odio no poder odiarle o no tener motivos para no adorarle. Odio no poder quererle porque sin duda él es quien más se merece ser feliz.
'Podéis pasar a verla pero tenéis que ir con la mentalidad abierta' dice el médico y mi padre se levanta de inmediato. Está roto, sé que está roto.-¿Te importa si paso yo antes? -le dije a mi padre, sabía que él se derrumbaría y mamá no lo necesitaba. Asintió-.
Me levanté y fui a verla. Estaba en la cama, mirándome atentamente. Miro sus brazos, llenos de arañazos.
-Cariño... -dijo con una voz muy cariñosa-.
-Mamá -dije abrazándola-, ¿cómo estás?
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Enamórate de Barcelona
RomanceMe presento, soy Anna y solo vengo a contar una historia más. No sabría deciros si buena o mala pero... si me enseñó, y mucho. ¿Más cosas sobre mí? Pues soy morena, tengo los ojos azules, soy muy persistente, vergonzosa y alegre, si te detienes a co...