Sujete su mano.

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Me acerque a el para ver qué estaba haciendo, estaba asombrada porque no tenía ni la menor idea de lo que iba a preparar, tomo dos tortillas y les puso un trozo de jamón y queso amarillo, mientras tanto en la estufa estaba un sartén con aceite calentándose a fuego alto era mucho aceite.

-Oye ese es mucho aceité.

-Tranquila no te va a pasar nada te lo juro.

-Pero...

-Nada de peros, te aseguró que te va a gustar-. Dijo mientras colocaba aquel sándwich hecho de tortillas sobre el sartén, cuando las tortillas tomaron un color dorado las saco y las coloco en un plato que tenía papel de cocina, hizo este mismo proceso unas 7 veces, cuando termino empezó a hacer huevos estrellados y a cada Sándwich de tortilla le coloco un huevo encima, esto no se ve nada nutritivo, todo se veía lleno de aceite.

-Listo, termine-. Dijo mientras me entregaba mi plato.

-Ya me vas a decir que es esto.

-Yo los conozco como huevos rancheros-. Jamás en mi vida había escuchado ese término, no le hallaba lógica a ese nombre, aun así, el olor a comida me había despertado el apetito.

-Jamás había escuchado de esto-. Dije mientras me sentaba, el hizo lo mismo, tomo uno de los ''Sándwich de tortilla'' (Sentía que ese término le quedaba mejor) lo doblo en forma de taco con todo y el huevo y lo introdujo en su boca.

-Esta riquísimo-. Dijo con la boca llena, tomé el mío, pero a los segundos lo solté estaba muy caliente.

-Cuidado aún está caliente-. Dijo al ver mi reacción.

-Pues avísame antes.

-Pensé que era obvio-. No entendía como él no se quemaba, pues lo tomaba sin hacer ningún gesto, después de unos minutos, decidí comérmelo mejor como si fuera una tostada, no creo que exista una regla que diga que se debe comer en forma de taco.

Estaba bueno, pero seguía creyendo que tenía mucho aceite.

- ¿Y bien que te parece?

-Un invento loco, pero al menos calma el hambre.

-Ya vez que si tenías hambre.

-Pues no, pero oler la comida me abrió el apetito.

-Aja lo que digas-. Después de eso nadie dijo nada y simplemente nos limitamos a comer en silencio, mientras que en mi cabeza no dejaba de darle vueltas al asunto, tenía curiosidad de escuchar más cosas de él, como porque no se dedicó a la pintura de casas si en la foto que me enseño se veía muy feliz de hacerlo, o no se saber un poco más de él, algún dato curioso...

- ¿En qué piensas? -. Dijo de la nada, sacándome de mis pensamientos, esa pregunta siento que se hace cuando ya hay más confianza, pero bueno con él las cosas son tan diferentes.

- Tal vez te burles de mi-. Dije decidida a averiguar más de el, tal vez lo que quería saber es si en el existía un punto débil, algo de donde agarrarme para poder alejarlo de mi para siempre, porque todos en esta vida tenemos oscuros secretos y estoy segura de que el también - Pero...-. 

El me miró fijamente al ver que, hacia tantas pausas, se veía curioso.

- ¿Pero qué? -. Pregunto dejando ver todo el interés que tenía, por lo que iba a decir, no sabía cómo elaborar las preguntas adecuadas para poder obtener la información que deseaba, así que me decidí por unas más simples.

-Tengo algo de curiosidad por saber más sobre ti-. El me miro asombrado, tal vez incrédulo de que haya podido haber dicho eso, ya que siempre me eh mostrado como una persona que no quiere tener nada que ver con él.

Después de El...Donde viven las historias. Descúbrelo ahora