Cuando vi a Kay bailando con aquella chica, sentí una presión intranquila en mi pecho, pero la pregunta era, ¿por qué era que sentía aquello?, hace tiempo que no lo sentía, incluso me atrevería a decir que jamás había sentido aquella sensación, ni siquiera con mi última relación.
<<Es mejor olvidarme del pasado>>
Pero sin duda, eso no era nada de lo que a continuación iba a ocurrir: voltee a mi lado izquierdo para poder tomar mi bebida que estaba en la mesa y cuando volví a la misma dirección, Kay y esa chica de vestido ajustado se habían esfumado, entonces volví esa sensación rara en mi pecho, era más o menos como si algo dentro de mí supiera que las cosas no terminarían bien esta noche.
Tenía la opción de largarme de ahí antes de que algo arruinara esa noche, pero decidí quedarme, debía buscar a Kay.
-Adam, ¿has visto a Kay? – pregunte tratando de no verme preocupada
-No nena, hace un minuto estaba junto a mí, pero después desapareció- dijo mirando para todos lados- pero no te preocupes, seguramente esta con la chica con la que estaba bailando, sin duda, esta en buenas manos- dijo con doble sentido.
El comenzó a reírse como si estuviera disfrutando de la situación; sin embargo, a mi no me hacia nada de gracia. Aprete fuertemente los puños aguantándome las ganas de quitarle esa estúpida sonrisa en el rostro de Adam.
<<Contrólate>>
Entre a la cocina donde era el único lugar donde no llegaba tanto la música de afuera, intenté calmarme tomándome un shot de whisky y ya con la mente despejada y más tranquila, comencé a pensar donde carajos podían haberse ido los dos, porque estaba claro que estaban juntos.
-Tal vez fueron a los baños de arriba- me dije a mi misma
Y así fue, me dirige hacia las escaleras con miedo a lo que me pudiera encontrar allá arriba.
Cuando subías justo estaban las cinco habitaciones, a la izquierda había un cuarto de limpieza y a la derecha estaban los baños, uno de hombres y uno de mujeres.
<<Aquí vamos>>
Me dirigí al de mujeres y con mucho miedo sobre lo que me pudiera encontrar, abrí lentamente la puerta, pero nada, no había nadie.
Después al de hombres, pero este y no sé por qué razón, lo abrí descuidadamente, y en vez de encontrarme con alguna señal de Kay y aquella tía, me encontré con un chico haciendo del baño.
<<Mierda>>
-Lo siento tanto, no debí entrar sin tocar- dije nerviosa con la mirada baja
Cerré de un portazo la puerta y les juro que haberle visto su trasero a aquel tío ha sido una de las cosas mas traumantes de mi vida.
Entonces eso significa que si Kay no esta en los baños, tiene que estar en la cochera; dudaba mucho que estuvieran en alguna habitación.
Apenas ponía un pie en el escalón para dirigirme a la parte de abajo, cuando escuche unas voces en la habitación que estaba justo al lado de aquel cuarto de limpieza.
Un instinto hizo que inconscientemente me dirigiera a abrir la puerta, y sin previo aviso de que iba a entrar. La abrí esperándome cualquier cosa menos lo que estaban viendo mis ojos justo en este momento.
Era Kay con el pecho descubierto y al otro extremo estaba esa... tía en ropa interior.
Solo de pensar lo que habían estado haciendo unos minutos antes de que yo llegara hacía que mi expresión pasara a una de desagrado, de disgusto, incluso de asco.
Solo me quede estática viéndolo, sin decir ni una sola palabra.
Pero cuando volví de nuevo en mí y me di cuenta de la incómoda situación en la que nos encontrábamos, no hice nada más, más que correr, huir de ahí.
Pero cuando estaba a punto de salir, alguien se interpuso para que pudiera salir de aquella estúpida fiesta.
<<Era nada más y nada menos que la cumpleañera, Amalia>>
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Por siempre... amantes
RomanceEmma es un alma sensible, que no esta dispuesta a abrir de nuevo su corazon despues de que su ultimo novio ademas de maltratarla, la engañaba; por otra parte, con dedicación y esfuerzo, logra conseguir una beca deportiva en la Universidad de Califor...